Un mundo, un misterio

359 6 7
                                    

Dos hojas, 1 rama y lo que creo era un zarcillo, y la vieja empezó a bailar alrededor de la casa metiendo y sacando las cosas de sus bolsillos, intentando protegernos.

-Querida vístete, vamos a misa- le dijo su madre a Natalia.

La pequeña se paro a duras penas y se puso el vestido que su madre le había dejado.

-Hm-fue su única respuesta.

-Hoy si vas a estar tranquila-dijo su mama ya cuando estaban dentro del carro, al recordar que ella siempre dormía mejor los domingos, y siempre había inferido que era por que la misa o la iglesia le conferían algo de paz.

Pero que equivocada estaba…

La razón era porque ella al pasarse investigando sobre los mundos de fantasía, los que mas le gustaban coincidían todos en que los domingos era el único día de la semana en el que tanto personas buenas como malas podían estar tranquilos.

Natalia solo le dedico una mirada a su madre para no ser descortés y luego siguió viendo la ventana.

                                               8 AÑOS DESPUES

-Natalia baja, que llegamos tarde-dijo su madre.

Ella bajo obedientemente las escaleras con mas trabajo que nunca, en realidad estaba muy triste.

-¡Sorpresa!-gritaron sus amigas cuando salió de la casa, su reacción fue hacerse para atrás de un salto pero estaba demasiado cansada como para seguir cualquier instinto que la incitara a moverse mas de lo necesario. Ella solo sonrió, no una sonrisa de alegría sino una sonrisa educada.

Todas se acercaron y la abrazaron y ella lo agradeció mucho.

-No tenían que molestarse-dijo amablemente

-Como no si no nos llama tu madre seguro que ni te acuerdas de que es tu cumpleaños-dijo Vila, su mejor amiga.

La verdad es que no, con la muerte de su padre no se acordaba de eso, pero no lo quizo demostrar y en cambio dijo:

-Claro que me acuerdo, no lo olvidaría nunca-dijo con una sonrisa falsa y volteo a ver lo que sería una larga fiesta.

A las 7:30 ya todos se estaban yendo y a las 8:00 Vila era la única que quedaba, asi que esta sacó su celular y apretó el botón de llamada rápida, sono 2 veces y luego una voz femenina hablo:

-Hola nena,¿Cómo esta Nati?-

-morena- contesto Vila en broma- nada bien- dijo luego- aunque lo aparente, ¿me puedo quedar a dormir?-

-¿Tía Natalina lo sabe?-

-Si ella me lo pidió-

-Bien entonces adelante, pasare por ti mañana-

Natalia indignada de que su madre hubiera pedido semejante cosa se dio la vuelta dispuesta a irse pero se quedo parada cuando vio a su abuela parada en el umbral de la casa.

Vila ya había colgado el teléfono.

-Ve con ella te va a hacer bien-le dijo pero Natalia negó con la cabeza:

-Va a empezar a hablar de ese lugar-

-Ese lugar, ya es parte de ti y no puedes simplemente tratar de ocultarlo- dijo Vila indignada de  que su amiga se estuviera tratando de privar de los probablemente de los únicos recuerdos felices que tenía-tu abuela me dijo que habia descubierto polvo de colores-dijo mas seria.

Natali, no pudo seguir alejando su curiosidad,fue con su abuela.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Sep 12, 2011 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Un mundo, un misterioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora