CAPÍTULO 7 ENSEÑAME

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Narra Juliana.

Hoy ya era sábado y me dirigía a casa de Anna, pues ayer salio del hospital y quiero ir a visitarla. Gray tuvo otras cosas que hacer «ni idea de que» entonces voy sola, pero con mucho cuidado de no encontrarme enemigos cerca. Por suerte logre llegar sin tener conflicto en el camino, Anna me recibió animada y cuando entre a su casa vaya sorpresa que me encontré.

—¿Allek? —mire a Anna confundida.

—Vino a visitarme en la mañana —dice mientras se va a la cocina.

—Ya... Veo —lo miro unos segundos y luego me siento en el sillón del frente— que bueno que viniste me ahorraste la ida a tu casa —reí nerviosa, que gran mentira acababa de decir ¡claro que quería ir a su casa y estar a sola con él un buen rato!

—Pues me alegra haberte ayudado Juli —hace una de sus perfectas sonrisas— y... Que bueno que vinieras porque necesito explicaciones acerca de lo que sucedió ese día.

Trague saliva, no tenía ni la más mínima idea de que decirle.

—¡Si! Yo también quiero saber —habla Anna saliendo de la cocina con una bandeja llena de uvas. «su fruta favorita»

—P-Pues... —miro a mi alrededor en eso recuerdo la escusa que saco Gray aquel día— ¡Tuvieron un accidente!— exclame dramática— me siento algo culpable, ya que Gray sólo logro salvarme a mí —baje la mirada fingiendo pesar.

—¿Qué? ¿en serio? —casi se atraganta con la uva.

—Ten cuidado Ann —dije.

—Lo... Siento —tocio poniendo su mano en el pecho, luego carraspeo— pero es que aún no me cabe en la cabeza... ¿como es que Allek no tiene un rasguño y yo sólo sentí como si me fueran golpeado?

—Eso mismo me pregunto yo —le sigue Allek.

—Ay chicos olvidenlo por favor —bufe poniendo mi mano en el mentón.

—Es muy rara la cosa... —achica los ojos.

Forcé una sonrisa y ella me rodeo los ojos.

—Boba —dice secándome la legua.

—Oh vamos Anna —puse los ojos en blanco.

Luego se escucho una risita por parte de Allek, sonrojecí... Simplemente su tierna sonrisa me encanta.

—Oye Juliana ¿y Gray? —preguntá metiéndose otra uva a la boca.

Chasquee la legua y frunsí el ceño mostrando la irritación que me da, con sólo escuchar su nombre.

—No sé salio a otra parte —dije desinteresada.

—En serio no te agrada mucho ¿verda? —dice, niego con la cabeza.

—¿Y qué hacemos ahora? —pregunte para cambiar de tema.

—¡Salgamos a dar una vuelta! —propuso Anna, cosa que me negué de inmediato. Sabía que si salia problemas era lo único que iba a encontrar.

—¿Por qué no? —pregunta confuso.

—No tengo ganas... —mire el suelo.

—¡Aburrida! —exclma.

—¡Anna! —la mire fulminante.

—Yo quiero salir —chillo.

—Aquí podemos hacer muchas cosas... —refunfuñe.

—¿Cómo qué?

—P-Pues no sé... Algo —me alce de hombros.

Soplo Anna con frustración.

Revelando secretos [LMD#2]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora