Capítulo 45: Envueltos en la guerra.

51 2 0
                                    



En una montaña se encontraba un grupo de caballeros armados con bayonetas, cañones, algunos hombres montando caballos se encuentran discutiendo.

- Señor, hemos localizado al objetivo, se dirige por el flanco izquierdo. – Informa el soldado a su general de escuadra.

- No pierdan tiempo y capturen el cargamento, no debemos permitir que lleguen a Sankia... — Tras él estaba un encapuchado sentado. — Oye, no confió en ti pero se ordenó que estés aquí, eres el único capaz de combatir contra un Cenit. – Le dice el capitán a la sombría silueta, este solamente escupe una pajilla que tenia en la boca.

 – Le dice el capitán a la sombría silueta, este solamente escupe una pajilla que tenia en la boca

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

- No tienes que decirlo, sea quien sea lo derrotare. – Contesta aquel sujeto y se queda mirando atento a la carroza objetivo.

Rápidamente aquellos caballeros rodean el transporte, todos le apuntaban cercándolo y esperando cualquier sorpresa. A la orden de su general dispararon un cañón muy cerca a la carroza, esto como advertencia.

- ¡CENIT ENTREGA TU CARGAMENTO Y SALDRAS CON VIDA! – Dicho esto salió de la carroza Adrián con las manos arriba y una sonrisa algo nerviosa.

- No quiero tener problemas, ¿Sucede algo con la carroza? – Menciona el muchacho quedándose quieto.

Las tropas se encontraban desconcertadas, unos de los soldados fue a informarle a su general.

- Señor, es imposible que ese muchacho sea un Cenit ¿Cómo debemos proceder? – Pregunta confundido el recluta.

- Siento las molestias hijo... — Acercándose a Adrián. — Te confundimos con alguien más pero estoy seguro que no te molestara que inspeccionemos tu carroza. – El general se mostraba tranquilo para no asustar al muchacho que tenia en frente.

- Lo siento pero tengo un inconveniente con eso. – Al decir esto Adrián ocasiono que las tropas acercaran más.

- No tendrás problemas muchacho, solamente me sorprende ver a un joven andar solo por estos lares y debo estar seguro de algo. – El tono del general cambio a uno más serio.

- En realidad estoy viajando con mujeres abordo... Y el permitir que sus hombres entren seria una falta de respeto. – Respondió de forma tranquila y serena.

- Entiendo, solo echare un vistazo rápido y retirare mis tropas. Me disculpare personalmente con las señoritas al terminar. – Con un gesto del capitán tres de sus hombres se acercaron cautelosamente a la carroza.

- Me parece que toman mucho cuidado con los visitantes ¿Esta buscando algo en particular? – Pregunta Adrián al general.

- Recibimos noticias de una entrega sospechosa, por eso tomamos tanta precaución con los transportes. – Dicho esto el general solamente espero noticias de sus hombres y se acercó a la entrada a la carroza, ahí solo vio a dos muchachas abrazadas con una expresión de miedo y enojo.

CAMINO: Hacia un cielo azul.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora