CAP 3: BUENOS DÍAS PRINCESA

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Bajamos de la noria y ya era tarde, era hora de comer, así que nos fuimos a un restaurante a cenar y luego nos acompañaron a la puerta del hotel.

-Buenas noches, princesa-me susurro Louis al oído. Noté que se me acercó al cuello intentando besarme, pero no le dejé.

-Buenas noches, Louis-le dije y le di un beso en la mejilla.

-Hasta mañana, no?-me dijo agarrándome de la muñeca.

-¿Mañana otra vez?-le dije un poco cansada.

-¿Es que no quieres que nos veamos?-me preguntó desilusionado.

-¡Claro que quiero!

-Entonces...

Me quedé pensativa

-Hasta mañana, Louis-le respondí al final y le volví a dar un beso en la mejilla. Se quedó con cara de satisfacción.

Fui y me despedí de los demás. Entramos al hotel y los chicos se montaron en el coche.

Nosotras nos subimos en el ascensor y me di cuenta de que Louis se salió del coche y empezó a saludarme desde abajo (el ascensor era de cristal). Yo también le saludé con una sonrisa.

Llegamos a la habitación, nos duchamos y nos tumbamos en la cama más grande a hablar de todo lo que había pasado durante el día:

-Esther, ¿qué te ha dicho Louis, pillina? Os he visto muy juntitos antes de entrar al hotel...-me preguntó Lucía, siempre ha sido muy cotilla con esas cosas.

-Eso, eso, ¿qué ha pasado?-me preguntó Inma muy intrigada.

-Pues nada, que somos muy buenos amigos, nada más-les respondí yo, un poco nerviosa

-¿Nada más?-me preguntó Inma.

-¿Y vosotras? También os he visto bastante pegadas a Liam y Harry-les dije yo.

No supieron que contestarme, pero yo sabía que había algo mas.

No se quedaron muy convencidas de que no pasaba nada con Louis, pero estábamos muy cansadas y nos dormimos en seguida. El día había sido agotador. Ni nos acordábamos de que dentro de pocos días era el concierto.

Ese día me desperté sobre las 7, no soy de mucho dormir. Me vestí, me peiné y salí de la habitación haciendo el mínimo ruido para no despertar a Inma y a Lucía. Pensé en dar una vuelta algo alejada del hotel.

Fui a girar la esquina de la calle cuando me topé con algo o con alguien y me caí al suelo:

-Lo siento muchísimo, no era mi... Esther?

-¿Liam?

-¡Vaya, que sorpresa! ¿Te has echo daño?-me preguntó algo preocupado.

-No, no te preocupes, estoy bien. ¡Qué madrugador!

-Lo mismo digo. ¿Vienes sola?-me preguntó mirando a los lados.

-Si, las chicas se han quedado durmiendo.

Se desilusionó

Empezó a dolerme el estómago, tenía hambre. Él lo notó:

-¿Te encuentras bien?-me preguntó preocupado, de nuevo.

-Tengo hambre, creo que voy a volver al hotel y...-no me dejó terminar.

-De eso nada, te invito a mi casa y comes allí algo-se ofreció. No le pude decir que no.

 Fuimos a su casa andando, así que estuvimos hablando sobre su próxima gira y de dónde iban a ir. Al decirle lo de la gira me acordé de que teníamos entradas para su concierto aquí en Londres, pero pensé en no decirle nada, cuando nos vieran, sería una sorpresa... También me preguntó por Inma, que si tenía novio, que como era su personalidad... se notaba que le gustaba bastante.

Al fin llegamos a su casa, me estaba muriendo de hambre:

-Ten cuidado al entrar los chicos seguirán durmiendo-me dijo en silencio.

No sabía que vivían juntos, pero así sería más fácil para practicar todos los días.

Al entrar, Liam me ofreció una tostada y un vaso de leche. Le pregunté donde estaba el baño, él me indicó, pero, en una casa tan grande, fácilmente me perdería. Fui a abrir una puerta, pensando que era el servicio, pero al entrar me encontré con Louis durmiendo. Me acerqué despacio por si estaba despierto, pero dormía como un tronco. Estaba monísimo.

Empezó a despertarse. Intenté salir de la habitación pero no me dio tiempo:

-Buenos días princesa-me dijo con la voz ronca-pensé que lo de “hasta mañana” sería un poco más tarde.

-Es que quería verte-le dije con una sonrisa pervertida.

-Yo también quería verte, pero me hubiera gustado despertarte yo.

No supe que contestarle.

-Bueno, ¿qué haces aquí?-me dijo levantándose de la cama.

-Me he encontrado a Liam esta mañana y me a ofrecido desayunar aquí.

-¡Qué bien! Desayunar otra vez juntos.

-No voy a dejar que te acostumbres.

Living in LondonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora