CAPÍTULO 12: RELACIÓN PADRE-HIJO

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CAPÍTULO 12: RELACIÓN PADRE-HIJO

James estaba realmente decepcionado porque la policía había tomado declaración a los agresores de su hijo y éstos habían negado su implicación, por lo que el caso se había reducido a las palabras de Blaine y Sam contra las de esos chicos. No había pruebas, no había otros testigos y eso complicaba las cosas. Era muy doloroso para él pensar que los agresores de su hijo no pagarían por lo que habían hecho y no poder hacer nada para cambiar eso.

Su única opción era intentar apoyar candidatos a senadores que quisieran cambiar las cosas y por eso comenzó a investigar y colaborar con varios políticos que habían mostrado públicamente su deseo de que la comunidad LGTB tuviera los mismos derechos que los heterosexuales.

Por otro lado, también era consciente de que todo lo que había pasado había conseguido distanciarlo de su hijo menor. Había pasado algo, no estaba seguro de qué, pero sabía que su relación estaba cambiando.

Lo único que se le ocurrió para acercarse a él fue hacer algo juntos. Estuvo varios días buscando una actividad que pudiera unirlos hasta que finalmente se decidió a reconstruir el motor de un coche antiguo. Tardó varias semanas en encontrar todas las piezas que necesitaba, pero quería pensar que iba a ser de utilidad.

Cuando Blaine vio el vehículo, no tuvo la expresión que su padre esperaba. Claramente había algo que le molestaba, pero no sabía qué era exactamente. Aun así, los dos trabajaron duro en ese proyecto, intentando mantener una conversación aunque claramente era difícil. James no sabía mucho sobre la música actual, musicales, películas románticas o superhéroes, ni quería hablar de la homosexualidad de su hijo porque nunca había hablado con Cooper de su heterosexualidad y no consideraba que tuviera que ser diferente porque para él, sus dos hijos eran iguales y los amaba de la misma forma.

Pam por su parte sabía que, por algún extraño motivo, su marido y su hijo menor tenían problemas. No quería darle demasiada importancia porque pensaba que sólo era porque su pequeño Blaine había crecido y era un adolescente que ya no confiaba en sus padres como antes y que, como todos, cometería muchos errores antes de recuperar la relación nuevamente cuando llegara a la edad adulta.

Sin embargo, ambos notaban que el menor cada vez pasaba más fines de semana en Dalton, cuando estaba en casa pasaba mucho tiempo a solas en su habitación y que ya no confiaba tanto en ellos para contarles sus problemas.

La única vez que habían tenido una conversación algo más personal y larga había sido cuando le habían propuesto que fuera a un terapeuta para hablar de lo ocurrido en su anterior instituto. Sin embargo, todo acabó en gritos y enfados porque el joven no creía que fuera necesario.

Eso sin contar que apenas hablaba con Cooper y cuando lo hacían el menor parecía enojado o indiferente a lo que el otro contaba. Parecía que la relación entre los hermanos era casi irreconciliable.

El único consuelo que les quedaba a los Anderson era ver que su hijo poco a poco volvía a ser él mismo. Aunque a ellos parecía haberlos apartado de su vida, de vez en cuando lo veían rodeado de sus amigos y podían ver que comenzaba a encontrar su felicidad. Eso era suficiente consuelo para ellos.

Por su parte, Sam también estaba teniendo problemas por lo sucedido. Sus padres lo habían llevado a un instituto de sólo chicos y le costaba adaptarse porque era "el chico nuevo". En momentos como esos era cuando más extrañaba a Blaine. Había momentos en los que se arrepentía de haberle hecho daño y de haber cortado cualquier comunicación con él, lo necesitaba más que nunca.

Una tarde, cansado de ver a su hijo tan deprimido, Dwight decidió mantener una conversación con él. Esperó a que Stacey y Stevie se fueran a la cama y le pidió a su esposa que los dejara a solas para que no se sintiera cohibido. Sam pronto notó que su padre quería hablar pero esperó a que sacara el tema puesto que no sabía cuál era el motivo de la conversación.

– ¿Va todo bien en el nuevo instituto? – El mayor preguntó.

– Me está costando adaptarme a las clases pero es normal porque hay cosas que no había estudiado en Westerville. – El menor informó, era complicado seguir las clases después de un traslado, y para él aun peor porque era daltónico.

– ¿Y los compañeros de clase? – El adulto quiso saber.

– Soy el nuevo, no me acosan pero tampoco tengo muchos amigos. Supongo que es cuestión de tiempo... – El adolescente respondió.

– Te noto triste... ¿Es por Blaine? – Dwight se mostró preocupado.

– Sí. – Sam decidió que lo mejor sería decir la verdad.

– ¿Por qué no lo llamas? – El padre cuestionó.

– No acabamos muy bien... – El menor desvió la mirada.

– ¿Por qué? – El adulto cuestionó y su hijo decidió contarle todo lo sucedido, desde el beso hasta la ruptura. – No debiste mentirle... Él también tenía derecho a opinar sobre lo que pasaría con vuestra relación. Entiendo que sois muy jóvenes y una relación a distancia es muy complicada... Pero al menos podríais haber conservado vuestra amistad. Algo así es muy valioso como para sacrificarlo por una cosa insignificante. – El mayor intentó explicar.

– Lo sé, ahora lo entiendo... Pero Blaine ahora no quiere saber nada de mí y no le culpo. Lo que teníamos era muy especial, aparte de estar enamorados era mi mejor amigo y la he cagado. Creo que ahora no es momento para intentar recuperarlo porque no tiene sentido. La distancia y como acabaron las cosas... – El adolescente estaba a punto de llorar porque la situación le sobrepasaba y su padre lo abrazó con fuerza.

– ¿Crees que si volvemos a Ohio podrás solucionar las cosas? La empresa sigue abriendo sedes porque está creciendo rápidamente y podría pedir traslado a otra. No creo que sea Westerville pero podríamos estar suficientemente cerca y te compraría un coche para que vayas a verlo... Yo sólo quiero que seas feliz. Tal vez la decisión de mudarnos fue algo precipitada pero ver como esos indeseables te golpeaban fue demasiado para mí. Supongo que tengo que asumir mi parte de culpa de lo que te está pasando. – Dwight confesó sin soltar a su hijo.

– Me encantaría poder verlo y solucionar las cosas pero creo que es demasiado tarde. Yo sólo quiero empezar mi vida de cero y conseguir pasar el instituto sin más problemas.

– Lo conseguirás... Esperaremos un poco y si sigues sin adaptarte, volveremos a Ohio.

Los dos decidieron irse a dormir, aunque realmente tardarían en hacerlo porque esa conversación les había dado mucho en que pensar, el futuro era algo incierto y sólo querían que todo saliera bien, de una manera u otra.

Amor Adolescente (Blam boyxboy)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora