Maratón 3/4
Su sonrisa es bonita, varias veces me agarro mirándolo. Quería hablarle y tenía que hacerlo.
- ¿Cuándo lo hacemos?- pregunté.
- Cuando quieras nena, ¿en tu casa o en la mía?-
- Hablaba del trabajo, yo lo empecé el sábado pasado, he ido al área salvaje Mark O. Hatfield, a unas dos horas de aquí. - su respuesta me desconcertó, es verdad mi pregunta no había sido la mejor pero bajo tanta presión se me salió, tenía que cambiar de tema.
- ¿El sábado en la mañana te paso a buscar por tu casa?-
- Claro- le pase mi dirección y luego se fue.
Fui hacia la cafetería, me compré un sándwich de pollo y un jugo, y me dirigí a la mesa donde estaba Sarah.
- Hola Leia, ¿Qué tal tu día?
- Bastante bien y ¿el tuyo?
- Muy bien, y ¿cómo sigue Kaia?
- Se recuperó totalmente de la alergia que tenía, hoy la tengo que ir a buscar a la veterinaria.
- ¡Qué bueno!- dijo, seguimos hablando hasta el final de recreo y cada una fue hasta la clase que le correspondía.
Toco el timbre de la salida, ¡al fin!, estaba emocionada por volver a ver a Kaia.
Encendí el auto y maneje hasta la veterinaria, estacioné y salí del auto, entré al local.
- Buenos días, vengo a buscar a Kaia- le dije a la secretaria.
- Claro, voy a buscar al doctor- demoró unos 10 minutos.
- Hola señorita, aquí tiene a Kaia- me arrodille y abrase a mi perrita preciosa, se veía cansada, la extrañaba.
- Doctor, ¿alguna recomendación para estos días?
- Si, por hoy que no se agite mucho, mañana podrá hacer la rutina.
- Muchas gracias- dije y salí de ahí, subí a Kaia a la parte de los asientos traseros.
Cuando llegamos a casa lo primero que hizo fu acostarse en su cama, yo le serví agua y me senté con ella en el suelo de mientras que la acariciaba.
Kaia es una Golden Retriever, de un año y medio, estaba en una feria con mi madre y mi hermano y entramos a un stand de mascotas, cuando la vi me enamoré de ella.
Los primeros días dormía conmigo hasta que se acostumbró a la casa, aunque de vez en cuando viene a dormir conmigo.
Luego de almorzar tomé mi laptop y me senté en mi cama a hacer unas tareas. Estaba en la computadora viendo unos objetivos para mi cámara cuando llegó mi madre y Derek.
- ¡Miren quien está en casa de nuevo!- mi madre le hablaba a Kaia.
- ¡KAIA!- gritó mi hermano con alegría.
- ¿Ese es el lente que quieres?- me preguntó mi madre.
- Si mamá
- Bueno, la semana que viene te lo compro, ¿si?
- Gracias mamá.
Mi madre bajo a hacer la cena y yo seguí haciendo unas tareas que tenía pendientes hasta que mi madre me llamó a cenar.
***
Luego de cenar entre al Facebook un rato y luego me acosté a dormir.
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El bosque de los misterios
Teen FictionLeia Crawford de 21 años tenia una vida tranquila, estudiaba fotografía en la universidad de Portland State University, siempre manteniendo perfil bajo, hasta ese lunes que Nathan Matthews apareció en su clase de fotografía, parecía un chico normal...