Él no se podía perdonar lo que había sucedido el día de la tragedia: por la mañana había saludado a sus padres, como siempre e ido a la escuela. Al salir recogió de la guardería a Ana ; cuando llegaron a casa él la apoyó con una tarea y se quedó ayudando en la cocina a su madre en lo que su padre llegaba a comer. No tardó en llegar Abraham, su hermano menor, de cabello negro y ojos más oscuros que la noche, igual a su padre. Notó que la mirada de su hermano estaba llena de rabia e intentó advertirle a su madre pero fue demasiado tarde.
Cuando entró en la cocina comenzó a gritar discutiendo de un tema que él no pudo comprender. Ana gritaba de horror y su madre le pidió que la llevara al sótano, donde guardaban sus juguetes, para distraerla.
Siendo el hermano mayor, sintió la necesidad de quedarse con Ana para despreocuparla. Y así fue, ambos bajaron al sótano y él acompañó a Ana unos minutos hasta que escuchó como su hermano daba fin a su descontrolada discusión y azotaba la puerta al salir de casa. Él asumió que su hermano necesitaba tiempo para reflexionar las cosas y calmarse un poco.
Iba a subir para que su madre le diera una explicación de lo que había sucedido, sin embargo Ana le pidió que se quedara:- un ratito mas- decía ella- no te cuesta nada, anda- insistió, y cómo negarse a la carita suplicante de su hermana menor :- solo un rato más- dijo él bajando las escaleras por segunda vez.
Eso es lo único que recuerda antes de escuchar una detonación ensordecedora que sacudió el suelo e hizo que cayera a éste sin más. Un intenso silencio llamó su atención ; podía ver a su hermana abrazando a una de sus muñecas llorando asustadísima, sin embargo él no podía escucharla, ni a ella ni al caos que se llevaba su mirada al contemplar el desastroso "accidente" .
-Es curioso, sabes- la voz de su pequeña hermana lo sacó de sus pensamientos- has estado viniendo aquí durante largos años y no me has dicho lo que vienes a buscar.
-Ya lo sabrás, eres muy lista y no te tomará mucho tempo darte cuenta. Prefiero que te enteres por ti misma. - le respondió con voz áspera y cansada.
Siguieron caminando, él llevaba un hacha por si habría que cortar la maleza o algo los atacaba durante el trayecto.
Pasaron junto a los restos de su antigua casa, los que les habían permitido vivir.- Lo extraño- dijo Ana con la cabeza gacha- Las cosas que hacíamos juntos. Las cenas familiares, el regreso de la escuela, los juegos. Tú pensarás que no me acuerdo de las cosas que pasaron, pero la verdad es que hasta extraño las discusiones de Abraham.
La conversación lo tomó por sorpresa. No esperaba que su hermana mencionara a Abraham y cierta parte de él se entristeció. Por otra parte estaba feliz pues había cosas que quisiera haber podido cambiar para que su hermana tuviera una mejor vida. Sin embargo ella sí recordaba la vida antes de la catástrofe.
Bajaron por una colina un poco inclinada, adentrándose en La Zona. Siguieron en dirección contraria el pequeño riachuelo que llegaba a la cascada y ninguno se animó a charlar. Él por estar atento a cualquier señal de peligro y ella por seguirle el paso a su hermano.
De un momento a otro el ambiente se tornó pesado, y ella entrecerró los ojos para divisar mejor las cosas a lo lejos mientras su hermano se movía con agilidad. Llegaron a un roble robusto de al menos 15 metros de altura con ramas tortuosas y acodadas que proporcionaban escasa sombra. Él levantó la mano indicándole a su hermana que se detuviera y ésta lo hizo. Intentó ver lo que su hermano observaba mas intentó en vano; él se dio media vuelta encarándola: -Tenemos que ir por el otro lado, no queremos toparnos con lo que sea que está detrás de los árboles. Rodearemos la colina, aunque nos tomará mas tiempo pero es preferible que enfrentarnos con...- dejó la frase en el aire e hizo una seña con su mano mientras se agachaba lentamente, su hermana lo imitó.

ESTÁS LEYENDO
Si tú vas, yo también
AdventureLa Zona. Más de 90 kilómetros a la redonda de lo que fue el estallido del rector. Isaac, un SOBREVIVIENTE, creía que estaban solos, él y su pequeña hermana, pero se equivocó. Su objetivo estaba claro al inicio: buscaba algo, algo que le había si...