Ataque a la Iglesia

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Hace solo unos momentos todo estaba en silencio, ahora el sonido de disparos reinaba el lugar.

Robert en estado de shock se quedó mirando la pantalla de la computadora dónde se abrieron 2 ventanas más y en cada una se podía ver las cámaras de seguridad enfocando a los policías que se habían quedado con él intentando detener a los hombres usando sus pistolas pero fueron esfuerzos inútiles, las balas no les frenaban, causando la muerte de los oficiales.

Otro mensaje apareció:

¿Quieres morir también? Muévete. Te veo en el pasillo a tu derecha. ¡Ahora!

Agarró su mochila y salió. Los hombres con túnicas comenzaron a golpear la puerta principal de la iglesia para abrirla. Robert siguió hasta llegar a donde le habían dicho pero no había nadie. Los hombres abrieron la puerta.

Tuvo que regresar a la oficina del obispo y atascó la puerta. Utilizando el escritorio como una cobertura intentó sacar su pistola pero se dio cuenta que no estaba. Se empezaron a escuchar pasos que recorrían todo el edificio. La puerta de la oficina no opuso demasiada resistencia pues dos hombres entraron armados con machetes. El detective salió de su escondite dispuesto a enfrentarlos hasta que alguien más entró a la habitación golpeando a los hombres. Seguía sin saber lo que sucedía pero comprendió que el tercer hombre estaba de su lado y juntos pelearon. El detective se encargó de uno de los atacantes, el sujeto lanzaba machetazos en busca de golpearlo pero no pudo pues retrocedía bastante hasta que llegó a la ventana donde con un movimiento rápido Robert lo lanzó pero lo sujetó de su túnica negra evitando que cayera.

-¿Quienes son?-preguntó Robert.

El sujeto solo sonrió y se dejó caer al vacío no sin antes desprenderse de un collar que ahora tenia Robert en la mano.

Volteó a ver a su aliado misterioso y este encontraba bien

-Vamos al campanario- dijo.

Ambos subieron al campanario mientras veían a más hombres prendiéndole fuego a la iglesia.

Cerca de la campana había una cuerda para bajar a rápel, esa fue su salida. Justamente abajo estaba un coche de 2 puertas en el cual se subieron, el misterioso hombre empezó a conducir.

Se estaban alejando de la iglesia ahora en llamas.

La Cruz de San PedroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora