El cuerpo, aun durmiente, del inglés se removió bajo las sabanas, comenzando a mostrar los primeros signos de conciencia en días, su rostro formo una mueca de insatisfacción, provocada por la arremetida, sin previo aviso, estaba realizando su conciencia, con el solo propósito de volverlo a la realidad.
Luego de unos segundos sus pupilas comenzaron a emerger con dificultad, una buena parte de su mente se resintió de volver, producto de la comodidad que los brazos de Morfeo le habían entregado por tanto tiempo, pero una extraña incomodidad en su interior le indico que ese no era el momento de hacerle caso a su cuerpo y los placeres que este requería.
La claridad era algo tan efímero, su cabeza se encontraba colmada de imágenes tan irreales, parecía como si los sueños hubieran pasado a formar parte de su realidad, provocando que monstruos, oscuridad y pesadillas permanecieran en su recuerdo.
Tenía la seguridad absoluta que apenas sus ojos se abrieran la realidad natural y mundana se encontraría allí en su habitación esperándolo con los brazos abiertos para otro día más en su existencia.
Pero la realidad le tenía preparada una no muy grata sorpresa, cuando sus pupilas comenzaron a distinguir el ambiente a su alrededor, este lo abrumo. No se encontraba en la habitual decoración básica de su habitación en la mansión Kirkland, todo destellaba en tonos azules, mientas una figura se erguía justo en el centro de esta.
El inglés no podía dar crédito a la visión que sus sentido le proporcionaba, ahí a tan solo unos metros del se encontraba el peor monstro que ni siquiera su mente había sido capaz de imaginar, el mismo de sus pesadillas, el mismo que en sus sueños se había proclamado su dueño.
Todo su cuerpo se tensó, nada de esto podía ser parte de la verdadera realidad, todo era un sueño del cuál rápidamente escaparía al momento de abrir sus ojos. Pero eso no ocurrió, a pesar de sus vanos intentos por huir de aquella pesadilla, su cerebro se negaba a obedecerlo.
-Puedes hacer eso todo el día, pero para ti, esto es la más pura realidad- la voz grave del demonio resonó con potencia en la cabeza del inglés, removiendo cada célula de su cuerpo. Claramente aquella sensación había sido demasiado real como para nacer de su inconsciente.
Las orbes esmeraldas del británico se descubrieron en todo su esplendor, sin dar crédito a su conciencia; poco a poco su lado racional, que lo instaba a mantener la calma fue siendo subyugado por la desesperación que dominaba su mente.
-Mentira...mentira- susurró- Nada de esto es real- lentamente su tono comenzó a aumentar - Tú no eres real, esta situación no es verdad- Estaba alzando su voz en extremo enfrentando a aquél ser del infierno.
Aquella escena de negación no le sentó muy bien a Alfred, quien dispuesto a rendirse a los placeres que sus hermanos relataban del vínculo con un humano. No podía soportar la desesperación que irradiaba el pequeño humano, algo con ese sentimiento que dominaba a su sacrificio le molestaba, aquellas sensaciones trasmitidas a través del vínculo están desesperándolo.
-Esto no es real...nada de esto es verdad, solo es una maldita pesadilla- en tan solo unos segundos el inglés comenzó a hiperventilar, la desesperación se hacía dueña y señora de su conciencia. De un solo movimiento levanto las mantas que por tantos días habían resguardado su cuerpo en aquel lugar y rápidamente se puso de pie, invadido por la necesidad de correr miles de kilómetros lejos de aquel malévolo ser, la adrenalina que comenzó a correr en esa milésima de segundo por su cuerpo aminoro cualquier resentimiento que su pequeño cuerpo desarrollara por aquellos movimientos.
Pero su cuerpo se quedó allí, inmóvil.
Intento con todas sus fuerzas mover tan solo un musculo de su cuerpo pero este no reaccionaba a ninguna orden que emanaba de su cerebro. Parecía una estatua, tallada en aquel lugar para pasar la eternidad.

ESTÁS LEYENDO
Un futuro impuesto (Hetalia Fanfic/ Dennor - Usuk)
FanfictionArthur y Lukas son dos pequeños obligados, por cosas del destino para conservar la riqueza de la familiar; ser los sacrificios regalados a los demonios protectores de estas, son libres hasta los 20 años luego de esto son obligatoria-mente esclavos d...