Una chica puede equivocarse, cometer errores. ¡Claro! Somos humanos, no somos perfectos, los cometemos muy seguidos.
Mi error quizá fue algo tan sencillo, como no cumplir una promesa, una promesa que me protegía, que me iba a cuidar.
Mi error fue cr...
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David's POV.
Finales de octubre y casi iniciando noviembre se había convertido en parte de mi agenda ir al hospital a visitarla, al salir de la universidad iba por algo de comer y llegaba al hospital antes de que ella se quedara dormida.
Últimamente estaba muy cansada, su cuerpo no llevaba muy bien los sueros que le aplicaban y la morfina que le daban para el dolor ya era demasiada, la mayoría de tiempo se quedaba dormida. Cuando hablábamos, de un segundo a otro caía en los brazos de Morfeo.
Yo simplemente la miraba descansar hasta que una enfermera me indicara que ya se había acabado el tiempo.
Sus padres sabían que la iba a visitar, les alegraba que lo hiciera ya que gracias a sus compromisos no podían estar todo el día con ella. Eso me dolía, porque era su hija, su única hija que estaba en medio de una situación horrible, me dolía porque su única hija los necesitaba y ellos simplemente seguían poniéndola en segundo plano. No decía que debían estar 24/7 pero por lo menos todos los días unas horas, no un día cada 10 días.
Pero entendía que tenían miedo, que el miedo se apoderaba de ellos y trataban de ocultarlo con trabajo, les daba miedo perderla y no sabían cómo reaccionar a eso.
*** Dos semanas después...
— Aló — digo somnoliento, llamadas a las tres de la mañana no es lo que todos desean la madrugada de un domingo
— David, ella... Ella está — escucho entrecortado y como lloran del otro lado de la línea- ella se va ... Ella se va... Ella ... Se ... - escucho como se atacan a llorar y sueltan el teléfono, me levanto rápido y voy hacia la pared para prender la luz con el teléfono aun pegado a mi oreja
—Aló, ¿alguien está ahí? — digo esperando a que alguien responda— ¡Contesten joder! — digo exasperado y algo nervioso después de unos segundos
—¿David, puedes venir al hospital? Sofia ha entrado a cuidados intensivos, su corazón ha bajado los latidos y su tensión está muy baja— dice ahora su padre a quien se le quiebra la voz al decir lo ultimo
—Llego en diez minutos, por favor no dejen que se vaya— digo colgando y buscando un pantalón para ponerme, me pongo una sudadera y unas zapatillas de correr, salgo de mi habitación en busca de mi coche para ir al hospital.
***
—¿Donde esta? — digo entrando a la sala de espera donde están los padres de Sofia, su madre en brazos de su esposo mientras llora— ¿dónde está ella? —digo más cerca de ellos
—En cuidados intensivos— Dice su padre acariciando la cara de su esposa
—Ella se nos va, no quiero que se vaya— dice su madre, su voz suena quebrada y parece ida, como en un mundo diferente, su cara luce triste y un poco angustiada. El maquillaje que siempre lleva cuando la veo, esta esparcido por su rostro —Ella no se puede ir, es mi bebé— sigue diciendo, me pongo en cuclillas y ella me mira con sus ojos rojos, aguados y llenos de maquillaje destruido por el agua
—Señora ella es fuerte, ella no se ira, ella luchará, ha luchado casi seis meses, ella no se rendirá
Ella me mira y sonríe, le dice a su esposo que lo ama y me mira
—David, querido, ella te ama, lo sé porque cuando me quedo en la noche susurra tu nombre, y cuando despierta sus ojos se iluminan, quizá ella no lo ha dicho, pero querido ella te ama— solo sonrió y asiento, mientras que en mi mente digo "lo sé y yo a ella". Me siento en una silla junto a la madre de Sofía y espero, es lo único que se puede hacer en este momento.
Pequeña yo sé que eres fuerte, resiste pequeña, tú puedes.