Lo tenía muy claro, tenía un ángel de la guarda siempre a mi lado. Que Steph y Alan me vieran con aquellos tres no era casualidad, no podía serlo.
-Necesitamos ayuda. James y Brandon están borrachos y no puedo dejarles solos y mucho menos llevarles a casa de Brandon. ¿Qué hago, Steph?
-Mia, yo me ocupo. En mi casa no hay nadie, nos podemos quedar todos a dormir si os apetece veniros también...
-¿De verdad, Alan?
-¡Claro! Antes me han llamado mis padres para decirme que no iban a estar así que no hay problema.
-Gracias Alan, de verdad.
-Anda tonta, no es nada. Son nuestras amigos y para eso estamos. Steph y yo ya nos íbamos, si queréis nos los llevamos ya y luego os venís...
-Per... Perfecto. En unos minutos vamos. Alan, de verdad muchísimas gracias.En cuestión de segundos se fueron, aunque no sin antes sacar las llaves del pantalón de Brandon para poder coger y ponerme mis zapatillas.
-Ya podemos irnos.
-¿Te apetece ver el amanecer?
-¿Qué?
-Eso, que si te apetece que vayamos juntos a ver cómo amanece.
-¿Sí?Empezamos a caminar por toda una oscura calle de Londres. No había ni un alma deambulando, pero con la presencia de alguien a mi lado, no tenía miedo. Hacia bastante frío para alguien que solo llevaba una camisa amplia puesta, pero no podía quejarme lo más mínimo. Nick cogió de su maletero una mochila que desconocía lo que llevaba dentro. Durante los siete minutos aproximadamente caminando, llegamos hasta un parque natural en donde previamente ya había estado. Días antes había pasado la tarde con Brandon en ese lugar hablando sobre nuestra familia y ahora, estaba con Nick sentada esperando a que saliera el sol. De su mochila desplegó una toalla y sacó lo que parecía ser una manta de lana.
-Esto es increíble, Nick. Parecía hasta que lo tenías planeado.
-En cierto modo, no estaba seguro de que pasaría pero tenía la esperanza.Eran ya las seis de la mañana cuando el sol empezó a aparecer a lo lejos. Parecía como si estuviera saliendo desde las profundidades del lago.
-Es precioso, Nick.
-Lo sé, Mia. De pequeño venía aquí sobre esta hora para verlo.
-Vaya, ¿y que hacías tú tan pequeño a estas horas por aquí? ¿Solo te despertabas para venir a ver esto?
-No. No me despertaba, me despertaban. Ten, arropate.Estábamos sentados en la toalla con la espalda apoyada en un árbol mientras mirábamos el horizonte.
Nick bajo la vista hasta encontrarse con mis ojos.-Me despertaban los gritos, Mía. Los gritos de mi madre frustrada retumbaban por toda la casa, así cualquiera se despertaría. Imagina a un niño de nueve años encerrado en el baño con miedo... Mi madre le tenía miedo como para enfrentarse a él. No le pienso llamar "papá" si es lo que esperas.-negué con la cabeza para dejarle seguir hablando.- Mi madre me daba permiso para que saliera a dar una vuelta mientras ese grandísimo inútil la volvía trizas...
-Nick, yo... Lo siento por tu madre y por ti, no habrá sido fácil. No entiendo por qué me lo cuentas a mi precisamente...
-Te lo cuento a ti porque quiero que sepas por qué he vuelto, que sepas la verdad.
-Adelante.
-Fui creciendo y las amenazas contra ella también, la diferencia era que al sumar años, me iba dando cuenta de la situación y me hacía escuchar. Una madrugada no me quedé de brazos cruzados. Cuando la escuché gritar salí a ver qué pasaba con un bate de béisbol... No se que me esperaba ver, pero desde luego no me imaginaba a ese hombre reventandole la cara a mi madre, pero era lo que tenía delante mío.
-Dios, Nick...
-No lo dudé. Le di con todas mis fuerzas en la nuca. Se cayó con tan mala suerte que acabo con un derrame cerebral... Murió al cabo de unas cuantas semanas -Mia, era él o mi madre y no podía permitirlo. Por eso me fui de aquí, pero ahora que he vuelto, me he encontrado con la sorpresa de que hay una chica nueva que no me conoce y no me ha juzgado por esto mismo. Siento haber sido tan insoportable pero se que si no lo hubiera hecho, no tendría la oportunidad que estoy teniendo ahora mismo. La oportunidad de que alguien me conozca tal y como soy.Le miré como nunca había mirado a nadie. Dentro de mi sentía orgullo por el chico que tenía frente a mi, por escuchar como salvó a su madre de las manos de ese depravado. Le abracé lo más fuerte posible mientras que el dejaba un rastro por su camisa de lágrimas.
-Eh, escúchame. Encantada, me llamo Mía.- Ambos con lágrimas comenzamos a reír de mí maravillosa y estúpida idea.
-Encantado, Nicolas Donovan Wild, pero para ti Nick.
-Bonito nombre, Nick Wild.Pero el no dijo lo mismo. Simplemente me calló de la mejor manera posible para hacer callar a las personas.
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Hola;
Este sin duda, es el capítulo que más emoción me ha dado por subir. De fondo recomiendo escuchar oceans-seafret.
¿Cómo lleváis la vuelta al cole?
¿Qué pensáis al respecto sobre Nick y su pasado?
¿Que creéis que debería hacer mía respecto a James?
Espero con impaciencia vuestros comentarios y me gustas si es que os ha gustado, claro. Gracias.
-N.
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El diario de Mia
Teen Fiction10 de septiembre. ¿Qué harías si volvieses a empezar tu vida en otro país? ¿Qué pasaría si allí estuviese la peor de tus pesadillas alias; Elisabeth ? ¿Y si desmantelaras todos los dramas familiares?¿Qué pasaría si estuvieras al borde de la muerte...