Tomado de los escritos de Dégel.
Cuando fuiste destetado, hice un banquete celebrando aquello pues para mi tú ya entrabas en otra etapa de tu vida la cual yo no iba a dejar pasar ni registrar. En ese momento te llamé oficialmente mi heredero...
Todo lo mejor quise para ti, las mejores telas y todo aquello que ensalzaría tu belleza mi pequeño.
Si todos esos que me odian supieran quien soy realmente...
No soy ese mounstro que califican de sanguinario, cruel y frío que dicen los humanos que viven en esta región, los pocos que me conocen saben que soy un inmortal de 100 años con su hijo al que idolatra.
Con los que amo y aprecio soy dócil como un pequeño gato y contigo lo soy más. Quizás mis enemigos saben que mi punto débil eres tú y por ahí empezarán atacarme.
Hay algo que no todos saben, hay algo que yo traté de hacer para que tu vida sea larga, es más quise desafiar a mis dioses tratando de con una gota de tu sangre realizar un poderoso hechizo, pero casi te pierdo.
Flashback.
Narrado por la autora.
Marzo de 1368.
—Papi—el pequeño observaba curioso varios recipientes, escritos y varias cosas que su padre tenía sobre una elegante mesa de caoba— ¿qué vas a hacer?
Dégel sonrió misterioso mientras separaba un par de escritos que contenían hechizos demasiados poderosos y arriesgados que mínimo error causarían efectos irreversibles.
—Haré algo por los dos—lo tomó al pequeño entre sus brazos mientras le daba un beso en su frente—confía en mí, sabes que te amo.
— ¿qué vas a hacerme? —preguntó asustado.
—nada malo... confía en mi...
—No.... —se soltó su agarre—tienes esa daga en tu mano.
Sin darle tiempo a replicar el niño desapareció de aquella habitación que funcionaba como biblioteca, él dejó la daga sobre la mesa y se sentó en una silla mientras se jalaba un mechón de cabello frustrado. Llamó a gritos a su mayordomo que se presentó presuroso.
—señor...
—trae al niño—ordenó.
—pero señor.... Su hijo está muy asustado.
— ¡QUÉ ME LO TRAIGAS AHORA! —se puso de pie mientras sus pupilas se dilataban amenazantes.
Con una asustadiza reverencia el mayordomo desapareció trayendo al poco rato al niño que lloraba aferrado a la pierna del hombre.
— ¡déjalo ahí! —señaló a la misma silla donde minutos antes estuvo sentado.
—señor píenselo, puede costarle la vida.
—No me digas lo que debo hacer—posó la vista sobre el niño que se acurrucaba temeroso—tráeme pedazos de tela y agua.
Para Camus ver esa faceta desconocida de su amado padre le produjo pánico, parecía que no era él. Cuando el otro hombre se fue, Dégel se acercó por lo que comenzó nuevamente a llorar, el inmortal harto del escándalo tomó la daga y sin aviso cortó la delicada piel del brazo del niño en tanto murmuraba fórmulas de hechizo; ni el grito de dolor frenó el trance en que había entrado, estaba ensimismado en lograr que fuera efectivo, que la vida de su hijo fuera larga como él lo quería.
"Tu sangre será la base para la vida,
No morirás antes que yo,
19 no es ese número, serán 100,
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μετενσάρκωση ( Reencarnación: Camus)
Fiksi PenggemarSiglos y siglos de búsqueda..... Un padre con deseos de volver a ver a su hijo adorado, pero una maldición lo convierte en anciano de día y joven de noche, para romperla necesita tener de nuevo a su hijo. ¿ Podrá romper la maldición?