*Narra Eilen*
Mi nombre es Eilen, tengo 17 años, de estatura alta, piel trigueña, ojos grises y cabello castaño.
Eran las cuatro de la mañana, las trompetas sonaban tan fuerte como para despertar muertos. Lo habitual. Salté de la cama disparado, cual cohete, a tratar de obtener una de las duchas antes que nadie. Salí de las barracas y las duchas ya estaban casi llenas excepto una. Corrí tan rápido como pude hasta que un puñetazo certero a mi mejilla me hizo caer al suelo de concreto. Era un soldado cabo de 17 años al igual que yo, cabello negro como humo de incendio, ojos color café y de altura media, fornido como todos los demás . Como era de suponerlo era Alejandro .
—¡¿Qué demonios te pasa?!— Le digo enfadado —Habíamos quedado en que ya no pelearíamos para ver quién se ducha primero.
—Jajaja— se ríe con una sonrisa de oreja a oreja —Que yo sepa, algo de entrenamiento extra no hace daño, vamos, un asalto, el que pierda lustrará los zapatos del otro una semana.
—Acepto.
Como es de esperar todos los demás que estaban esperando una ducha hicieron una rueda para presenciar el combate.
Rápidamente opté por una posición de boxeo y Alejandro una de karate. En el baño sonaron dos golpes tan duros como cuando caen dos edificios de gran altura casi al mismo tiempo. Como siempre, había alguien tirado en el piso, el combate no duró más de cuatro segundos, todos quedaron asombrados al ver a Alejandro, el mejor de la clase, tendido en el suelo por un asistente que ni siquiera estudiaba combate.
Rápidamente le extendí mi mano a Alejandro.—¿Estás bien?— le pregunto —Espero que no tengas rencores, amigo.
—Para nada, tu y yo ya sabíamos que esto iba a pasar— respondió el trigueño de pelo negro —Además soy tu mejor amigo, ¿O no?
—Jajajaja, creo que sí, espero que cumplas— respondo con voz seria.
—Claro que sí.
Lo levanto del suelo y tomo mi bien merecida ducha. Al terminar de vestirme corro al gimnasio para encontrarme al entrenador Burk fuera, un hombre alto de pelo gris, fornido, con piel blanca pero rojiza por el sol, él me gritaba.
—¡GUSANO ASQUEROSO, RÁPIDO QUE TENEMOS MUCHO QUE HACER!—
—¡Mierda!— espeté molesto —Ya voy entrenador— bajé mi cabeza.
Entré al gimnasio me puse el traje protector y la clase .... empezó.
Como todos los días, yo era el sujeto de práctica, así me decía el entrenador aunque todos sabían muy bien que era el maniquí.Uno tras otros pasaban y yo no tenía permitido moverme, hasta los viernes, ¡ahhh los benditos viernes! bueno sólo para mí ya que esos eran los únicos días en que podía moverme, ya que eran los días de prueba y todos tenían que enfrentarme, y claro, nunca he perdido, pero ese no era el caso, hoy no ,hoy era lunes.
Cuando el primer alumno iba a dar su primer e inútil golpe por derribarme, sonó un anuncio que conmocionó a todos.
Gracias por leer, pronto actualizaré.vota si lo deseas.Posdata: Falta mucho;)
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CORAJE DE SOLDADOS
AçãoEsta es la historia de Eilen un joven asistente de un entrenador del ejército llamado Burk , en los 90's una competencia se formó entre todos los continentes unos contra otros. En una jugada desesperada del continente americano se ve lanzada opotun...