Capítulo 9 Acordes De Amor

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Greg:
Después de charlar con la castaña de ojos dulces me dirigí al club de teatro pues estaban haciendo audiciones ya que se habían quedado sin guitarrista y, según ellos, es parte importante de una obra que haya música de fondo. No me molestaria pertenecer a ellos si estaré haciendo algo que amo, me fascina tocar la guitarra, es mágico a mi modo. 

Entré y tomé asiento mientras la Señora Fergus daba "palabras de inspiración"  a los que habíamos llegado, según ella debíamos tener una Musa que nos pudiera inspirar, podría ser una persona, un lugar, un recuerdo,  cualquier cosa que nos llevara a hacer las cosas lo mejor posible, inmediatamente pensé en ella, en mi abejita, ella sería mi Musa. 
Nos dieron un número a todos, éramos 8 y yo sería el número 7, el primer chico toma la guitarra eléctrica y comienza una penosa interpretación de Smoke on the water, sonaba bastante mal. El segundo chico hizo una mezcla entre música española y gitana, muy bueno a mi parecer.  El tercer y cuarto chico se retiraron de las audiciones, el quinto chico interpretó When you look me in the eyes de los Jonas Brothers, un tanto desafinado de hecho, el sexto chico era proveniente de México, así que interpreto una canción nacional y lo hizo bastante bien, al terminar los aplausos de los presentes, era mi turno así que me puse de pie, tome la guitarra y me coloque frente al micrófono, cerré los ojos unos segundos y pensé en ella, la imagine sobre una cama rodeada de muchas rosas, estaba ahí mirándome con esos ojos hipnotizantes, y fue ahí cuando lo sentí, de la nada mis dedos comenzaron a acariciar las cuerdas de la guitarra y sin dudarlo intérprete Bed of Roses  de Bon Jovi, cuando comencé a cantar aun tenía los ojos cerrados y es que solo de esa forma podía verla y sentir que estaba cantando para ella, era perfecta, me encantaba.  Al terminar mi canción abrí los ojos y pude ver la expresión de los que se encontraban en el teatro de la escuela, los aplausos apagaron el silencio que había y la Señora Fergus corrió a mi lado limpiando lágrimas de sus ojos, era una dramática, ahora entiendo porque La directora Gacela había delegado el puesto de Directora del club de teatro para ella, le quedaba perfecto.  Una vez a mi lado dijo que yo sería el guitarrista de la Obra, algo sobre un musical de invierno, y no sólo eso, también sería el protagonista de la obra, me asuste cuando dijo eso pues yo solo quería tocar la guitarra, no sabía nada sobre actuación así que le dije que me diera unos días para pensarlo. 

Al llegar a casa, como cosa extraña mi madre se encontraba en el vestíbulo, sentada en uno de los sofás, con una taza de café sobre la mesa del centro y una revista de mujeres ejecutivas en sus manos. No se percató de mi presencia así que aclaré mi garganta para que notara que estaba a solo unos pasos de ella. 

- Oh, hola querido.  Dijo con una sonrisa. 
- Hola mamá, ¿Qué haces en casa tan Temprano?  Cuestione. 
- Hoy vendrá mi Jefe a cenar, ¿Recuerdas?.
- No lo habías mencionado.  Dije un tanto molesto.  No me agradaba el tipo, era un pesado que vivía para molestar a sus empleados. 
- Debí haberlo olvidado.  Dijo mi progenitora, haciendolo sonar como algo sin importancia. 
- No cuentes con mi presencia,  Sofía Gardner.  Le dije mientras me retiraba a mi habitación. 
- No me llames así, soy tu Madre y me debes respeto.  Gritó desde su asiento. 
- Si mal no recuerdo ese es tu nombre Mamá. Respondí mientras cerraba la puerta de mi habitación. 
Sentía pesados mis ojos así que decidí tomar una siesta, caí de inmediato en un sueño profundo. 

Megan entro a mi habitación, estaba hecha una furia, no deseaba acercarme a ella, se veía que quería hacerme daño, poco a poco se acercó, una vez frente a mi empezó a amenazarme con un cuchillo en sus manos.

- No volverás a despreciarme bombón.  Dijo en un susurro. 
- No te atrevas a hacerme daño. Respondí. 
- No quiero hacerte daño a ti muñeco, se lo haré a la dulce abejita que está tras esa puerta.  Dijo mientras señalaba la puerta del armario. 
Intente levantarme pero ella me había atado, me sentía impotente, sentía miedo y enojo a la vez,¿Cómo había entrado?.  Dentro del armario Kat golpeaba La puerta, gritandole a Megan que por favor no me hiciera daño.  Derrepente desperté, estaba sudado y muy frío, todo había sido un sueño, lo único real es que estaban tocando la puerta de mi Habitación, me levante rápido, por lo que sentí un fuerte mareo, dando paso titubeantes llegue a la puerta, quite el seguro y abrí, ahí estaba Carol, mi adorable prima, le di espacio para que entrara y luego me dirigí a mi cama, aun estaba mareado. 

- Ahora te emborrachas por las tardes?  Pregunto Carol con una risa contenida. 
- Solo estoy un poco mareado, estaba dormido.  Dije muy serio. 
- Tranquilo Gruñón. Dijo con las manos en posición de rendirse. ¿Cómo estás?  ¿Qué tal te fue en la audición que me comentaste?.
- Pues estoy bien, supongo, me fue bastante bien la verdad, ahora quieren que sea el protagonista de la obra.  Respondí poniendo en blanco mis ojos.
- ¿Qué?  Protagonista de la obra, ¿Tú?!!.  Pregunto con mucha burla en cada una de sus palabras.
- Si!!!  Yo!  Le dije ya un poco molesto.
- No te enojes Shakespeare. 
- El era escritor, no un actor. Respondí.
- Me importa un pepino todo ese rollo. Vine a que me ayudes con mi tarea de álgebra, tu pareces nieto del mismo Albert Einstein en eso de los números. 
- Si claro, que tema quieres que te explique.  Pregunte.
Pero antes de decirme mi teléfono sonó, era el tono de msj,  así que lo ignore, podía esperar, pero Carol no pensó igual, así que corrió a mi mesa de noche donde se encontraba mi teléfono y leyó el mensaje.  Comenzó a reírse a carcajadas. 

- Tienes un mensaje de la abejita, cavernicola.  Dijo ahogándose con su risa. 
Corrí hacia ella y le arrebate el teléfono en efecto era ella. 
De abejita:
Debe ser tu día de suerte cavernicola, mi mamá dijo que si.

Para abejita:
La suerte es tuya abejita, iras conmigo a esa fiesta ;) 

Volví a colocar el teléfono sobre la mesa y con una enorme sonrisa me giré hacia Carol quien me miraba roja de la risa. 
- Ni se te ocurra burlarte o ya no hago tu tarea. La amenaze.
- ok cavernicola, como digas.  Dijo conteniendo la risa.
- es todo, te vas de aquí. Le dije mientras la empujaba fuera de mi habitación.  Esta chica era en verdad fuerte, pero lo logre y cerré la puerta. 
-Anda Greg, no seas amargado, ayudame.
- Largo de aquí, te lo advertí. Le respondí.
- Pues le diré a mi tía Sofi.  Me amenazó. 
- Me afecta muy poco, ahora si me lo permites, quiero escuchar un poco de música. Carol empezó a tocar la puerta muy fuerte, pero fue fácil de ignorar ya que me coloque los audífonos y empecé a cantar Crazy de Aerosmith. Tenia todo el volumen así que ya no escuchaba nada, como 4 canciones después me quite los audífonos y estaba todo en silencio, me asome por la ventana, como Carol vivía junto a mi casa me fue fácil ver por mi ventana hacia su habitación la cual quedaba justo frente a la mía, estaba en su cama, lucía furiosa borrando cosas de su cuaderno,  supongo que estaba haciendo su tarea de álgebra. 
Tome una ducha rápida y bajé las gradas, al parecer estaba solo, fui a la cocina para tomar algo de jugo del refrigerador, sobre el cual había una nota de parte de mamá: "Fui al supermercado para comprar las cosas de la cena de hoy. Att: Mamá"

Saque la jarra que tenía el jugo y me serví en un vaso.  Di un vistazo por la ventana de la cocina y logre ver mi motocicleta, se me ocurrió salir a dar una vuelta.  Tome las llaves y salí.  No sabia a donde ir simplemente quería sentir el aire, salí de la colonia privada en la que vivíamos y me dirigí a los suburbios, era un lindo vecindario, bastante sencillo, era acogedor, seguí recorriendo el lugar, hasta llegar a una calle donde vi una figura conocida, no lo podía creer, casi me caigo de la motocicleta al asegurarme de que era ella, la castaña dueña de mis suspiros,  iba corriendo, lucía muy molesta, tanto que al bajarme de la motocicleta para alcanzarla, la perdí, subí rápido, y conduje en la dirección que pensé que se había dirigido, y logre verla entrar a una casa, supongo que vivía ahí, así que detuve la motocicleta y rodee la casa, no quería presentarme en la puerta y  preguntar por ella si ni siquiera estaba seguro de que le diría. Vi una luz encenderse por la ventana en una de las habitaciones.  Pensé que debía llamar a Billy, le preguntaría la dirección de Kat.
Después de sonar 3 veces al fin atendió. 
-Hey Bill. Le dije.
- Que hay Bro!
- Puedes darme la dirección de Kat?  O al menos dime como es su casa! 
- Te tomaste en serio lo de secuestrarla?  Dijo el chico al otro lado del teléfono.
- Solo dime.  Respondí rápido.
- Bien, vive en los suburbios, es un vecindario sencillo, su casa es amarilla, dos niveles, un pequeño jardín en la entrada y normalmente el carro de su madre se encuentra aparcado en la entrada es un Jeep blanco. 
- Perfecto, mil gracias.  Le dije mientras colgaba.  Estaba feliz, pues era exactamente la casa que mi amigo había descrito. 

Subí a la ventana, gracias a una escalera que se encontraba tirada en el jardín, quería asomar mi cabeza sin que se diera cuenta, solo queria asegurarme de que era la habitación correcta, así que lo hice y al ver dentro de la habitación, la localice, estaba acostada en su cama, al parecer estaba llorando, porque estaba así?  Me dolía verla de esa forma. Baje de la escalera muy rápido y la deje donde la había encontrado, así que empecé a arrojar piedras pequeñas a su ventana para que fuera ella quien me abriera. 

Un Te Amo Hasta El Cielo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora