La charla

21 5 0
                                    

Cuando llegamos a casa no esperé un segundo para decirle lo que me dijo mi hermano. Pensé que iba a tomarlo con calma porque era un hombre maduro pero no. Empezó a insultar a mi hermano en todos los idiomas que sabía. Traté de defenderlo. En un momento vi que levantó un poco la mano pero en seguida la bajó de vuelta, eso quiere decir que cambió desde el último incidente. Me asusté mucho pero no lo demostré, aprendí desde la última vez no voy a dejar que me tomen de cagona nunca más. Estaba tan caliente, no me podía gritar así, que sea mi pareja no le da el derecho a gritarme e insultar a mi hermano así.
Después de bastantes intentos lo logré tranquilizar. Nos acostamos y me dijo que mañana quería hablar con mi hermano, pero me lo dijo bien tranquilo calmado. Le dije que sí que le mandaba un mensaje y mañana lo encontraba en la plaza. Me pidió perdón otra vez, apagamos la luz y nos dormimos.

Yo después de aquelloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora