Narra Jennifer
Con ayuda de mi hermana conseguí meter el regalo sobre la caja.
Flashback
-¿Un perro?- rió Tania como si fuese una broma, asentí con toda la seriedad del mundo. -¡¿Un perro?!
-Sí.- me encogí de hombros. -Tienes dinero, ¿no? Te lo pagaré cuando pueda. Lo compraría yo misma pero estoy atrapada en esta prisión.- señalé la habitación de hospital. -Así que no puedo.
-No le voy a comprar un perro.- negó con la cabeza mi hermana como si yo estuviese loca. -Ni siquiera estás segura de que ella quiera uno.
-Deja el drama, Tania. ¡Le quiero regalar un perro!
-Vale, acepto. Le compraré el maldito perro, pero si ella no lo quiere me lo quedo yo.- sonrió, posiblemente imaginando cómo sería.
-Lo querrá.- aseguré. Aunque no tenía ni idea. Sólo se me ocurrió de pronto. Ella se levantó dirigiéndose a la puerta.
-Última oportunidad, ¿segura que no quieres comprarle una caja de chocolates?- alcé una ceja. -Vale, entiendo. Pero... ¿Por qué demonios un perro?- sonreí.
-Es un secreto.
Fin del flashback
Al final también le dije que le comprara una rosa.
Narra Gabriela
Camino al hospital Railey se negó a acompañarme, últimamente estaba algo distante en lo que respecta a hablar de Jennifer. Pero supuse que para ella sería incómodo, realmente no le di importancia, me gustaba estar a solas con Jennifer.
***
-Toc toc.- toqué la puerta y ella rió por el sonido que hice. -Buenos días.- saludé sonriente entrando en la habitación, noté que sus ojos brillaron en cuanto me vio y me sentí débil bajo su mirada esmeralda.-Buenos días.- regresó el saludo con una voz cargada de alegría.
-Te ves feliz hoy, Jenny.- me acerqué a ella y su sonrisa se agrandó.
-Hoy es un día especial, ¿no es así?- fruncí el ceño y me senté en la misma silla de siempre, al lado de la camila.
-¿Lo es?
-Claro, es el día que te doy tu regalo de cumpleaños.- rió. Me sentí sorprendida.
-¿Cómo lo supiste?
-Me lo dijo mi hermana. Así que mi despertar fue tu regalo, ¿eh?- sonrió nuevamente. Dios, ¿me quería matar acaso?
-Sí, y justamente por eso no tienes la obligación de darme alguna cosa.
-Desperté el día de tu cumpleaños y no pude darte un regalo mejor que mi consciencia. Necesito recompensar eso, no quiero vivir sabiendo que no te di un regalo de cumpleaños.- bromeó. Yo negué con la cabeza divertida.
-Está bien, ¿y dónde está?- ella señaló bajo su camilla.
-Pero primero quiero que me hables de tu infancia.- alcé una ceja y Jennifer se inclinó demostrando interés al colocar sus manos bajo su barbilla para apoyarse. -Puedes empezar.
¿Por qué quería saber de mi infancia?
-Vale.- suspiré. ¿Qué podría decirle? Mi vida no era interesante al ser pequeña. -No tengo nada.
-Bueno, ¿en qué momento supiste que eras lesbiana?- esa era la pregunta que más odiaba.
Flashback

ESTÁS LEYENDO
Cálida como el sol. (Yuri)
RomanceContinuación de "A su lado no hace frío" pero con una historia diferente... Sus respectivas hijas. Jennifer era orgullosa, hermosa, para nada humilde y segura de sí misma. No dudaba en decir su opinión sin importar las consecuencias. La rebeldía era...