Suspiré, apretando más la mandíbula para recordarme a mí mismo que esto era lo correcto.
No más mentiras.
Estiré mi cuello en todas direcciones, dando una vuelta completa oyendo algún que otro crujido, hasta estar preparado para llamar a la puerta.
Había venido aquí para hablar con Kat y con Ashton, y no me iría hasta haberlo hecho, fuera cual fuera el resultado. Si lo que decía Michael era verdad, despertarían al sentir mi presencia.
Odiaba estar cabreado delante de ella. Eso siempre me llevaba a pasarle mi mal humor, y casi siempre acababamos-
-- Luke. -- sonrió débilmente bajando un momento la cabeza. Era obvio que ninguno de ellos había despertado todavía. -- Qué alegría verte. Pasa.
Sentía su presencia. En realidad, la de ambos. El ambiente llevaba esa pequeña cantidad de alegría, felicidad, cuando alguien con enormes ganas de vivir y experimentar estaba cerca, sólo que un poco tapado por una cortina de negatividad, que podía cegarte si no sabías cómo evitarla, como bien le pasaba a Helena.
-- He venido a ver... los. -- ladeé mi cabeza, fingiendo una sonrisa para que se tranquilizarla. Sin decírselo ella ya había llegado a la conclusión de que si yo estaba cerca se les aceleraría el proceso de recuperación y no podía esperar a ver si Kat seguía igual que la última vez. Bendada y con pequeñas cicatrices, pero dormida con una expresión de quien se ha quitado un peso de encima enorme.
Miré todo el salón y a lo que llegaba de cocina intentando localizarla. Lo que ocurría es que era evidente que la había movido de lugar. Me pregunté a quién le había pedido ayuda para moverlos y por lo tanto a quién había tenido que contarle una mentira.
-- Están en sus respectivos cuartos. -- dijo, y yo asentí volviéndome en dirección a la escalera, venciendo a cualquier intento de esa negatividad de ganarle partido a la esperanza y deseo de verla bien. La mano de Helena se cerró en torno a mi brazo, y yo le miré de reojo, girando mi cabeza. -- No te he agradecido que estés aquí.
Lo pensé unos segundos. Sabía que esta sensación de culpabilidad que me hacía sentir era lo que me hacía querer huir de ella, pero cada vez sonaba más... infantil. Ella sabía de sobra cuales eran mis intenciones y qué podía conseguir aunque no tuviera ya... poder alguno. Me giré para verla de cara. Parecía tan indefensa...
-- No hace falta que me lo agradezca. Siempre voy a hacer lo imposible por que Kat esté bien.
-- Lo sé, gracias. -- y, sin previo aviso, se abrazó a mí.
Era tan bajita que me venía por debajo del pectoral, y sentía que era una niña la que me estaba abrazando, queriendo refugiarse de sus miedos sin querer mirar a su alrededor. En ese momento, no supe cómo, pero sentí algo de fuerza en ella. No era tan claro como antes, pero sí había algo que me lo decía. Le di unas palmaditas en la espalda, sin saber muy bien cómo reaccionar. No era lo mismo que cuando Kat me tocaba y, sin embargo, me hizo sentir un poco mejor.
Helena había sido positiva, optimista, y acababa de pegarme esa emoción. Vi en sus ojos llorosos la mirada que tendría alguien que acababa de encontrar la cura a uno de sus males.
Lo sabía. Ella sabía a qué venía. Sabía que en cuanto yo me fuera volvería a ver a sus dos hijos sanos y salvos y no podía esperar a que hiciera mi magia así como así.
Con una última sonrisa, me puse a subir las escaleras.
¿Primero a por Kat? ¿O quizá Ashton? ¿Cuál me vendría mejor? Bueno, Ashton no me interrumpiría si despertaba primero a Kat, y por otra parte yo tenía que estar presente cuando le contaran el relato a Helena. A ver qué podían soltar. Tenía que estar estudiado hasta el detalle por el bien de su madre y el de Ashton.
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No confies en los fantasmas || Luke Hemmings
FanfictionSolo una chica normal, en una casa no tan normal.