Capítulo 14: Perdiendo El Control.

20.1K 906 182
                                    

El momento con Adam en la piscina fue lo más excitante que he vivido

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El momento con Adam en la piscina fue lo más excitante que he vivido.
Me volvía loca con tan solo mirarme y cuando me tocaba sentía un torbellino de emociones en mi interior.

Cuando salimos de la piscina fuimos hacia su habitación y nos recostamos un momento.
Mi cabello aún se encontraba mojado y el comenzó a acariciarlo.

Creo que me quedé dormida por unos minutos, recostada en su pecho. Cuando me desperté, el me miraba sonriendo ampliamente.

-Eres tan hermosa.

-Me he dormido-reí, nerviosa.

-Descubrí tu debilidad.

-Mi madre acariciaba mi cabello hasta que me dormía, cuando era pequeña-confesé.

El besó mis labios suavemente.

-Quiero que me hagas el amor-admití, tímidamente. El abrió sus ojos como platos y yo sentí mis mejillas arder.

-No hay nada que desee mas-afirmó y me dedicó una sensual sonrisa que aceleró mi corazón.

Empecé a devorar sus labios y a acariciar su torso desnudo. Para luego besar y morder su cuello.
El comenzó a acariciar mis senos sobre el bikini y luego me quitó el sostén, dejando mis pechos al descubierto.
Llevé una mano hacia su bóxer y me sorprendí al sentir un enorme bulto en su interior.
Adam estaba listo para mi.

Metí mi mano con delicadeza en su interior y comencé a acariciarle, en un movimiento constante, llevando mi mano hacia arriba y hacia abajo, haciendo que Adam gima de placer por mi tacto.

-Me vuelves loco-mordió mi hombro, haciendo que se me escape un pequeño gemido, de dolor y de placer al mismo tiempo.

En un movimiento rápido me coloqué sobre el y comencé a moverme.

-Espera, déjame sacar esto.

Me sacó las bragas, que en ese momento eran lo único que me separaba de la desnudez y se quitó el bóxer, para luego colocarme nuevamente sobre el.
Sin penetrarme, comenzó a moverse debajo de mi, haciendo que su miembro roce mi entrepierna.

La sensación era increíble.
Nuestros cuerpos emanaban calor y humedad.
Me sentía preparada para el. Con la humedad creciendo entre mis piernas era imposible disimular mi excitación.
Comencé a moverme con más velocidad, en busca de mi propio placer.
Adam me sujetó fuerte contra el y comenzó a besar y a mordisquear mis senos.
Sentía que mi cuerpo iba a explotar en cualquier momento.
El calor comenzó a crecer en mi interior, acompañado de un agradable cosquilleo en el sur de mi cuerpo.

Finalmente mi cuerpo estalló de placer a causa de la fricción de las partes más vulnerables de nuestros cuerpos y no pude evitar sonreír con perversión.
Había tenido mi segundo orgasmo.

Me sentía increíble. Ya nada me importaba.
Mi mundo se resumía a Adam y yo en esa habitación, consumidos por el deseo y las ganas de amarnos.

Pecado Original © (terminada, En Edición) [Hermanastros]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora