#9 Una Larga Noche (parte 3)

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La habitación de Alex es mas cálida que la de huéspedes. Pero aun así siento frío, me estoy dando cuenta que dependo mucho de la calefacción de mi hogar.

-Dejame acomodarse la cama a como te sientas mas cómoda.

-Así esta bien, descuida.

-Okay. Pero si te sientes incomoda, dímelo de inmediato.- Alex es súper atento, hasta demasiado para ser cierto.

-¿Tienes una almohada pequeña?

-Eso creo ¿Por...?

-Es que...- me ruborizo -yo no puedo dormir si no abrazo algo.- mi voz suena como la de una niña que están obligando a confesar que se comió los dulces de mas tarde.

-Esta bien, creo que tengo una por aquí- dice Alex aguantándose una pequeña risa, que causo que sintiera aun mas calor en mis mejillas.

Se levanto y encontró lo que parecía una almohada pequeñita, no mas larga que mi brazo color verde menta, o ese color pude distinguir por la poca luz que aun había del ocaso.

-Esta almohada era la que yo usaba cuando recién me mude, ya que era con la que yo dormía de pequeño, tiene un pequeño valor sentimental para mi.- Dijo Alex mientras se le asomada una pequeña sonrisa frente a el pequeño objeto y me la entrega.

La tomo con una sonrisa y me acuesto viendo hacia el techo abrazando la pequeña almohada y Alex hace lo mismo en un colchón que acaba de acomodar al lado de mi cama, quizás es de la cama de la otra habitación.

-¿Cuál seria tu primera cita perfecta?

¿Que?

-¿Mi primera cita perfecta?

-Si, ya sabes, tu primera cita ideal.

Me sobresalto por el inesperado tema de conversación. ¿Es natural que te hagan ese tipo de pregunta?

-Ahh... No lo se, no me he puesto a pensar...

-Vamos Mery, no creo que jamás hayas fantaseado con una cita romántica en quien sabe donde. -dice Alex con un tono burlón.

Realmente si, si he pensado en mi cita ideal, pero me avergüenza lo cursi de la idea.

-Esto. Bueno...

-Si quieres digo la mía primero. Por si no quieres decirla.

-¿Cuál es?

-Sonará aburrida pero siempre he querido ir primero a un museo, luego a un parque de diversiones, olvidarnos de los celulares y que existe un mundo fuera de ella y yo, y por ultimo sentarse frente al mar y ver el atardecer comiendo nuestro helado preferido y... ¿por que no? Hacer una fogata en los últimos rayos del sol y asar malvaviscos y cantar una canción que sin saberlo, esa persona también la conozca y así darme cuenta que es la indicada.

Mi corazón da pequeños empujoncitos por lo hermoso que suena la idea de Alex que hasta he olvidado dar una opinión al respecto.

-Aburrido ¿verdad?- dice desanimado.

-Para nada- digo con una vos suave y llena de ilusión. -Es perfecta.

-¿De verdad?

-Totalmente.

-Ahora si me gustaría escuchar la tuya.

-Es muy cursi.

-Yo juzgaré eso.

-Bien, de hecho desde pequeña siempre he soñado que un chico me lleve a un lugar reservado, fuera del sonido de las personas, un pedacito de mundo que solo él y yo conozcamos.

Corazon Enredado (PAUSADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora