Haciendo nuevos amigos

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Ordeno un poco mis cosas sobre mi cama y voy hacia al baño a hacer mis necesidades cuando escucho la puerta abrirse seguido de unas pisadas. Mi compañera de cuarto había llegado. Lavo rápidamente mis manos, las seco y escucho a alguien hablando.

- ¿De quien es este bolso tan sucio? Se llenará toda mi habitación de polvo -Escucho un fuerte estornudo y no puedo evitar reir-. Al parecer de mi compañera de cuarto.

Río negando con la cabeza y ordeno mis cosas personales en el estante, veo que todo este en su lugar y salgo del baño mirando a una chica mirando fijamente mi bolso la cual guía su vista a mi con una ceja enarcada.

- Hola, mucho gusto, soy Samantha - Extiendo mi mano para ser educada y ella la mira con asco. No puede ser

- ¿En serio piensas que tocaré tu mano? Si así tienes tu bolso, no me imagino la cantidad de bacterias que llevas encima. Yo soy Ashley. Ahora dame un permiso, tengo que ir a verme con mi novio - Se va resonando sus altos tacones hacia el baño y allí se encierra dejándome con la mano extendida. Vaya, no me llevaré nada bien con ella.

Veo la hora en mi teléfono y eran las nueve a.m., exactamente la hora del desayuno. Salgo de la torre rápidamente antes de volver a encontrarme con la tal Ashley dentro de la habitación y me dirijo al comedor. Por lo que me puedo dar cuenta he llegado muy temprano, ya que solo hay dos mesas ocupadas. Me decido por sentarme en una de las mesas más escondida, no me gusta para nada que la gente me vea comer. Cuanto encuentro la mesa, dejo mis cosas y voy a hacer mi pedido.

- Buenos días - Se acerca a mi un chico alto castaño, de unos veinti seis años , que supongo trabaja aquí.

- Buenos días señorita, ¿Que desea? -Dice amablemente con una sonrisa un poco grande. Demasiado grande para trabajar en el comedor de una universidad.

- Un omelette y un agua, por favor -Pido y el asiente alejándose a buscar mi pedido. Mientras espero siento a alguien detenerse a mi lado por lo que me volteo mirando a otro chico de estatura media, cabello negro y ojos increíblemente azules, el cual me mira.

- Hola -Saluda-. ¿Has visto a Mark? ¿Esta trabajando hoy? - Me sonríe y espera mi respuesta.

¿Quien diablos es Mark? Pienso.

- Mmm Yo -Resoplo-. Yo no se quien es Mark.

- ¿Eres nueva? -Hace una mueca.

- Aquí tiene -Escucho la voz del chico que estaba buscando mi pedido e inmediatamente volteo-. Hey Lucas, ¿cómo te va? -Saluda al chico de ojos azules que al parecer se llama Lucas.

- Hola amigo. Tiempo sin verte -Chocan las manos y se dan un abrazo de esos que hacen los hombres. Me empecé a sentir incómoda así que me dirigí a mi mesa y comence a comer tranquilamente.

Pienso en como serán mis profesores. En mi compañera de cuarto Ashley la cual se que no me caería muy bien. En mis compañeros. Ni siquiera estaba disfrutando este Omelette. Pensaba en Alex, en cuanto iba a extrañar sus comentarios sarcásticos o en sus raras muestras de cariños. Pienso en todo eso hasta que una voz me saca de mi cabeza y me obliga a voltear. Y allí estaba el chico de ojos azules que hace un momento estaba a mi lado.

- Hola -Saluda mientras sonríe.

- Hola -Respondo terminando rápidamente lo que quedaba y siento su mirada en mi.

- No respondiste mi pregunta.

- Si, soy nueva -Enarco una ceja mirándolo y el asiente con la cabeza.

- Genial, yo soy Lucas. ¿Y tú eres? -Sigue sonriendo. ¿No se cansa?.

- Samantha -Le extiendo mi mano y el la acepta-. Un gusto -Digo sonriéndole devuelta.

100 Cartas Para Tyler. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora