Me despierto emocionada, ya tengo todo preparado, me dispongo a vestirme y salir de mi habitación.
Es increíble, estoy sentada en el avión, lamentablemente no tengo ni a mi madre ni padre cerca, ellos comparten asiento. Miro a mi lado y veo a un Señor como de 35 años, tiene la mirada perdida, aún no ha despegado el avión, seguro siente nervios, es muy común que la gente le tenga miedo a las alturas, el hombre sigue sin mirar a otro lugar, me gustaría saber si lo puedo ayudar, me siento inútil aquí sin preguntar, me doy cuenta que en este momento no puedo hacer una entrevista al Señor ni mucho menos una terapia dada las condiciones, trato de no pensar en eso, solo espero que el avión despegue.
En el transcurso del viaje me dedico a pensar en mi nombre, no es el más bonito, pero me agrada, es un nombre griego, con un significado que no tiene nada que ver conmigo, Evadne, "Ninfa del agua", y no es que odie el agua, me puedo bañar en una piscina pero si es onda me da escalofríos, no me llevo bien con eso. Así que no tiene nada que ver conmigo, mi precioso nombre, lo digo en forma sarcástica claro.
Al bajarnos del avión caminamos todos en la misma dirección, al final del pasillo hay una enorme pared de cristal que nos separa de las personas que "Nos esperan", mi papa se va a cercando muy entusiasmado a un Señor que le calculo más o menos 50 años, alto, piel blanca, cabello Castaño claro, ojos claros, como celestes, de buen parecer, si no fuera por mi corta edad creo que trataría de seducirlo- al pensarlo creo que me ruborizo, mi madre al parecer se da cuenta de ese detalle.
Mi papa lo abraza con una sonrisa en su rostro -Bernardo amigo, creo que si no fuera por ese color de ojos tan característico de tu familia no te reconocería, te he echado de menos-
-Pero que Hermosa Familia- dice con un acento italiano muy marcado
-Amigo mio! que tiempo sin verte- y lo abraza muy cariñosamente-Te presento a mi esposa Amanda- mi madre le tiende la mano y lo saluda- y a mi hermosa hija Evadne- repito los movimientos de mi madre y le sonrió amablemente.
-Que preciosura de mujeres. Y tu hasta más joven y simpático te ves- le dice a mi papa y el no tarda en soltar una risa. Se veían tan felices con el reencuentro.
El hombre italiano toma la palabra ahora -Entonces que esperamos? Hay una hermosa Italia por conocer y mi bella Familia no se queda atrás, ahora que lo pienso tu hija seria mi yerna ideal, una hermosa Psicólogo- Al escuchar eso no tardo en ruborizarme nuevamente, no sabía que tenía un hijo, debe ser igual de encantador que él, y que me vea como yerna me causa risa, nunca estuve pendiente de tener novio, no es una prioridad para mí, aunque pretendientes no me faltaron.
Mi madre se ríe, es incapaz de no responderle –Bernardo si tu hijo se roba el corazón de mi hija la sorprendida aquí seria yo! Mi hija solterona es poco amable con sus pretendientes, sería sorprendente verla enamorada- al terminar la frase estalla en risas, yo la verdad le sigo porque tiene toda la razón, sería incapaz de pensar en este momento en algún Chico.
Luego de algunos comentarios vamos al estacionamiento, la gente de aquí se ve extraña, es un aire diferente pero me agrada, me gusta probar horizontes nuevos, salir de la monotonía es lo que mejor me queda, me siento libre aquí, ahora, y trato de vivir lo que HOY tengo, sin importar en el pasado ni el mañana.
Entramos en una camioneta plateada, muy cuidada, parece ser nueva, nos ponemos en marcha, yo paso todo el camino mirando por mi ventanilla, observando a la gente de la calle, las diferentes emociones, veo niños, adolescentes, ansíanos, me propongo a observar cada movimiento hasta llegar a lo que parece la casa de los Di Genova. Es una casa inmensa, parece una mansión, tiene distintos tonos color tierra, tiene 2 pisos, el frente está adornado con muchas flores, plantas que dan un aire de libertad, súper lujoso, mi vista recorre cada rincón de la enorme casa, es tan bella.
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Un Océano en su Mirada
RomanceUn día después de mi graduación mis padres me dan una noticia que además de alegrarme me enorgullece ya que será el regalo que recibiré de ellos por mi reciente logro obtenido, ¡un viaje a Italia! Resulta que un antiguo amigo de mi padre se ha enter...