Me di un súper baño, me sentía cansada, las piscinas por lo general provocaban eso en mi, un cansancio de muerte. Pero sin duda no podía acostarme y ya, tenía que conocer esas ideas que el tenía en mente, las quería conocer y pasar tiempo con él, No tenía nada de malo ¿O sí?. Salí de la ducha y la verdad quería estar cómoda, me coloque un vestido (Amaba los vestidos) negro, la tela era suave y caía por mi cuerpo, llegaba hasta mis rodillas y tenía un pequeño escote en la parte superior dejando a la vista un poco mis pechos.
Estaba frente a su puerta, no sabía si era mala idea venir hasta aquí, me conocía muy bien y ya había reaccionado de manera extraña y vergonzosa con él, no quería volver a hacerlo, pero aquí me encontraba, dispuesta a pasar mas tiempo con el.
Toco la puerta 2 veces y el me abre.
-Te lo tomaste muy en serio ¿no?- dice con una sonrisa en sus hermosos labios.
-Pues que creías? Que ya me acostaría a dormir? Es temprano y se supone que son mis vacaciones.
-No pensaba que vinieras... y no te esperaba- su sonrisa fue disminuyendo un poco.
-porque no vendría?- dije frunciendo el ceño.
-No sabía que fueras tan valiente- no estaba entendiendo mucho pero trataba de seguir su juego de palabras.
-Necesito valentía para estar contigo?- creo que había formulado muy mal mi pregunta, al darme cuenta mi cara comenzó a arder de vergüenza.
El volvió a sonreir –Si la necesitas- me invito a pasar.
Su cuarto era muy hermoso, tenía una inmensa cama con sabanas grises y encima de esta había una pintura con distintos tonos oscuros, una belleza abstracta. En la esquina había un pequeño mueble gris oscuro, un espejo de cuerpo completo, dos puertas...
-Podrías comenzar con tus ideas o yo propongo las mías- dije volteando, y cayendo en cuenta que él estaba cerca, muy cerca.
-Mejor escuchamos tus ideas primero- Me encontraba nuevamente mirando sus ojos, era increíble cómo me hacían perder el hilo de lo que pensaba o hablaba, en el momento en el que los miraba, no existía nada más, solo dos hermosas gemas azules.
-Pues yo...- El estaba a menos de 30 centímetros de mi, y sabía muy bien cuáles eran sus intenciones, sus ojos me lo gritaban, Acercaba su rostro al mío lentamente, sus ojos se posaron en mis labios y mi corazón latía tan fuerte que amenazaba con salir de mi pecho, sentía su respiración caliente y su aroma era el más dulce y encantador.
Toc-toc- Odie ese sonido más que cualquier cosa, en se momento nos apartamos.
-Luciano estas allí?- dijo una voz muy chillona para mi gusto.
-Diablos- susurro Luciano, camino hasta la puerta y la abrió.
-Hola- dijo él.
-Holaaaa, pasaba por aquí a saludarte, vine a buscar a sofí y tu hermanita me dijo que seguramente estabas en tu habitación, no me invitas a pasar? Como aquel día...
¿Cómo aquel día? CUAL DIA? Esta tipa quién es? Además de interrumpir me restriega en la cara que ya ha entrado a su habitación y a hacer quien sabe que!... trato de relajarme, el hace con su vida lo que quiere, yo no soy nadie, no soy nadie...
-Lo siento hoy estoy ocupado, tengo visita- dice el abriendo más la puerta dejándome a la vista de la Rubia de silicón que se encontraba del otro lado, cabello largo dorado, pechos extremadamente grandes y operados y una cintura súper falsa.
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Un Océano en su Mirada
RomanceUn día después de mi graduación mis padres me dan una noticia que además de alegrarme me enorgullece ya que será el regalo que recibiré de ellos por mi reciente logro obtenido, ¡un viaje a Italia! Resulta que un antiguo amigo de mi padre se ha enter...