Capítulo XVIII: Tentándome

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Ross Lynch
Por la mañana Natalia y yo habíamos llegado a la agencia de viajes, habíamos planeado viajar a Miami por un par de días para alejarnos un poco de la ciudad y así podamos tener más libertad y no tener que ocultarnos de nadie.
Aún ninguno de nosotros sabíamos como íbamos a decirles a nuestras familias que viajaremos.
Por un momento pensé en contárselo a mis hermanos, en decirles la verdad pero luego pensé que estaba arriesgando mucho, a pesar de que Riker me había dicho que podía confiar en él.

- ¿Ross? Ya es nuestro turno - me dice mi chica

Me pongo de pie y llevo de la mano a Natalia hasta la señorita que estaba sentada detrás de un amplio escritorio.

- Tomen asiento ¿Me permiten su identificación?
- Claro - dice Natalia mientras busca en su cartera.
- ¿Cual es su destino? - pregunta la señorita después de haber tomado mi identificación.
- Miami Beach - dice Natalia entusiasmada y entrega el suyo.
- Les daré un vuelo directo - nos dice con una sonrisa.
- ¿A que hora sale el vuelo? - pregunto para asegurarme de que fuera mañana
- Hoy a las 9:35 p.m.
- ¿Hoy? ¿No hay otros vuelos?
- Ya está Ross, luego encontraremos la manera de decirles esto ¿si?
- Esta bien nena

Solo quería verla feliz, la veía tan entusiasmada por el viaje al igual que yo, quería que esto salga bien, y creo que solo hay una manera.

Después de haber hecho todos los tramites necesarios, fuimos hasta mi auto.

- ¿Te provoca algo? - me pregunta Natalia en el camino
- Ahora que lo dices... me provoca comer - le digo en doble sentido
- ¿Que quieres comer? - pregunta mirándome de reojo
- Pues... a ti - digo sonriendo sin dejar de ver la autopista.

Ella suelta una leve carcajada

- ¿Es en serio Ross? ¿aquí mismo? - me mira aún recuperándose de la carcajada.
- ¿Por qué no? Tu tienes la culpa por ponerte esos jeans tan ajustados
- No soy la única tu lo haces a propósito ¿verdad?
- ¿Hacer qué?
- El que también lleves unos jeans ajustados y la camisa semi abierta
- Porque sé que te gustan
- Al parecer el señor Lynch sabe mis gustos - bromea con una sonrisa.
- Te conosco nena...¿entonces que dices?
- ¿Decir? ¿De qué? - me mira extrañada
- ¡Que quiero comer! Aquí mismo ¿pensabas que no era capaz de hacerlo? - la miro con una media sonrisa
- Eres un pervertido, como se te ocurre hacerlo aquí - me dice con tono divertido
- Pensé que también querías
- ¿Piensas que no me provocas cuando hablas de eso?
- Si que lo hago - freno el auto en una calle desolada.
- Por lo que veo quieres que me trepe encima tuyo.
- Inténtalo

No tarda en desabrocharse el cinturón de seguridad e intenta moverse en el pequeño espacio que había.
Se sienta sobre mi en una posición sexual, no pensé que lo iba hacer.

- ¿Pensaste que no lo iba hacer? - me pregunta de inmediato
- Ahora sé que eres capaz de muchas cosas - pongo mis manos sobre su cintura casi teniendo acceso a su trasero.
- No debió subestimarme señor Lynch - me rodea el cuello con los brazos
- Me creerías si te digo que te haré el amor aquí

No dice nada y solo se dedica a contemplar mis labios.
Sube la mirada hasta mis ojos, es en ese momento en donde siento que baja una mano hasta el broche de mis jeans.
Juega un poco con el, lo hace de tal modo que llega a torturarme con esos movimientos, puedo sentir que su mano va sobándome por encima de los jeans y eso hace que crezca mi erección.

- Ahh nena, eso se siente bien - gimo no tan fuerte porque sé que podrían escucharme
- ¿Quieres que siga? Solo dime y yo lo hago - me susurra cerca a mi boca.
- ¿Sabes que?... Yo quería comerte - digo con la voz entrecortada
- ¿Eso quieres? - mueve la cabeza de un lado a otro buscando atrapar mis labios
- Quieres torturarme ¿verdad? - digo cuando me doy cuenta de que mi vista tiene acceso a sus pechos.

¿Mi Amor Secreto? R Lynch - R5 [+18]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora