Aún quedaban unos quince minutos libres y las chicas seguía hablando. Ruth mencionó algo sobre una fiesta este Viernes pero no sé si iré o si iremos, aún no teníamos nada planificado. Miré alrededor de la cafetería para ver quienes se encontraban ahí. Al fondo vi a Niall y a los chicos, bah, no me interesa. Seguí mirando y mirando hasta que por fin le vi. Sí. Hoy hablaría con él. Lo tenía clarísimo.
- Chicas, ahora vuelvo. - les mostré una sonrisa y me levanté antes de que pudieran contestarme.
Caminé hacia él con la intención de hablarle, de averiguar cosas o algo que pudiera saber. Cuando por fin estuve delante de él, le toqué el hombro y él se giro lentamente mirándome de una manera un tanto pícara. Oh no, yo no vengo para esto, pensé al ver como se formaba esa sonrisa en su cara.
- Hola preciosa. - dije mirándome de arriba a abajo. Madre mia.
- Matt. - cogí aire para pensar en que debería decirle. No sabía que de que iba a hablar con él porque yo solo tenía un tema en mente, y no creo que me contestase a las preguntas así por qué si. Tendría que pensar algo. - Em... Verás, es que me gustaría hablar contigo sobre... - entonces sentí que alguien me cogía del brazo bruscamente. ¿Qué demonios? Me giré rápidamente y le vi. Ugh. ¿Qué coño quería ahora el pesado? Pero cuando quise darme cuenta ya estábamos fuera de la cafetería y Niall tenía la cara roja, muy roja. Y no creía que fuera porque estaba sonrojado ni mucho menos.
- ¿Se puede saber que demonios te crees que haces? - genial, ya esta gritándome otra vez. ¿Se puede saber qué le he echo yo ahora?
- ¿Qué coño estas diciendo Horan? ¡Yo no he echo nada! Ni siquiera estaba hablando contigo. - exclamé enfadada. ¿Pero este tío de que va? No estaba hablando con él, ni le he dirigido la palabra desde Naturales. ¿Qué narices tiene contra mi este idiota?
- No te hagas la loca _____. A mi no me vengas con esas tonterías. - cada vez gritaba mas alto y la gente se iba acercando para ver que pasaba. Oh ¿en serio? ¿No se pueden meter en sus putos asuntos y dejar que los demás peleemos en paz? Ugh. - Metete en tus putos asuntos. - gritó antes de darse media vuelta y dar unos pasos hacia la puerta de la cafetería. Oh no, a mi este no se me iba a escapar. Después de haberme echo salir, gritarme y decirme de todo ¿Se piensa que voy a dejar que se vaya sin gritárle? Pues no. Yo también iba a descargar la mala hostia que tenía en ese momento, y era mucha.
- ¿Se puede saber que coño pasa contigo o qué? - grité - ¿Te crees mejor por gritarme, dar media vueta e irte? ¿Te crees el rey del instituto o qué, imbécil? ¡Solo eres un idiota! No sé como nadie puede si quiera querer estar contigo y como puedes tener amigos. Eres odioso. - en ese momento dejó de andar, yo solo podía mirar su espalda. - ¡Contestame! ¿Te crees el mejor por qué todo el mundo te tiene miedo? ¡No eres mejor que nadie! ¿Y sabes qué te digo? - él se giró y pude ver el enfado que transmitían sus ojos, no era un enfado corriente, era un enfado mucho peor, pero yo seguí gritándo. - ¡Qué ojala pudiera saber quién coño fué la otra persona que te plantó cara porque me gustaría darle un fuerte abrazo y decirle lo muy orgullosa que estoy de su comportamiento hacia ti! - Niall vino hacía mi con los puños cerrados y paró cuando estaba a menos de dos metros de mi. - Me das pena.
- ¡No tienes ningún puto derecho a hablar de esa persona! ¿Sábes por qué? Porque no tienes ni puta idea de quien es. ¡Y no lo sabrás nunca! Son temas que ni te van y ni te vienen. Te quejas de que los demás se metene en tu vida y cuanto odias que hagan eso pero tú haces exactamente lo mismo que ellos. ¡Madura de una puta vez! - paró para coger aire. - Sólo eres una niñata consentida. Y si llego a saber que ahora ibas a estar mas pesada que antes porque te llevé a casa el Viernes, ¡Dejo que aquel chico te folle porque necesitas echar un polvo ya para quitarte esa cara de vinagre que llevas encima! - todos los pensamientos que tenía se me fueron de la cabeza, todas las palabras, todo la rábia que tenía encima, todo. ¿Qué un chico intentó....? ¿Qué? ¿Y yo no hice nada? Me quedé mirándo el suelo avergonzada. ¿Qué quería que le dijera? Todo lo que pasó aquella noche lo estaba utilizando contra mi en esos momentos, delante de prácticamente todo el instituto y lo peor de todo era que no me acordaba de nada de esa noche. ¡De nada! Noté como mis ojos empezaron a llenarse de agua y antes de qué Niall pudiera decir algo más que me hiciera sentir peor fui corriendo hacia el baño a llorar y llorar.
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Nada es como parece. (Niall Horan y tú)
FanfictionUna mudanza. Nuevas amistades. Una relación que no empieza de muy buen pie. Un pasado que vuelve. Muchas peleas y odio, pero sobre todo, amor.