Parte 2 PRIMER DÍA Y ¿PROBLEMAS CON LA ASISTENTE?

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Narra Salomé:

Ayer apenas salí de la empresa fuí al negocio más cercano a comprarme algo para ponerme hoy, no quería volver a cometer una imprudencia con el señor Collins. Así que me compré una pollera tubo beige hasta las rodillas y un básica de seda color negra, para ponerme por encima de ella un saco de hilo blanco y para finalizar unos zapatos taco aguja de color negro. Mi cabello lo até en una cola alta y me maquillé con un tono rosado en los labios, sombra gris en los ojos y un poco de rubor. Tampoco quería abusar.                                                                                                                 Hace quince minutos que estoy esperando sentada en la entrada de mi casa, ya que no quiero hacer esperar al señor que me vendrá a buscar, acaba de estacionar una ¿limusina?...

-Señorita Salomé venga que se hace tarde- ordenó Jaime mientras bajaba de la limusina para abrir mi puerta

-Gracias señor Jaime, aunque debo ser sincera no creí que viniera en tan lindo automóvil- comenté sonriente mientras subía

-Usted no se merece menos, y déjeme decirle que luce hermosa- respondió cordialmente 

-¡Gracias!- contesté contenta

Y una vez dicho ésto nos dirigimos rumbo a la empresa...


Durante toda la mañana estuve ocupada, no había visto al señor George pero me había dejado mucho papeleo para hacer. Todo relacionado con mi carrera por supuesto. Una vez que finalicé con todo lo que debía hacer, me dirigí hacia la cocina de la oficina para prepararme un café, cuando de repente alguien golpea la puerta.

-¡Adelante!- grité a un nivel de voz en el cual la persona detrás de la puerta pudiera oirme

En eso se abre lentamente la puerta y pude ver que entra precavidamente la asistente del señor George, y al verme se sorprende...

-¿Qué haces acá?- preguntó mirando me arriba a bajo

-Yo trabajo acá-

-¿Trabajas?, según sé recién estás haciendo tus prácticas querida-

-Es una forma de decir, querida- contesté de la misma forma sobradora en la cual ella se había dirigido a mi

-Yo quiero dejarte algo bien en claro, antes de que cometas un error- comenzó a decir mientras dejaba unas carpetas de color rojo sobre el escritorio y se acercaba lentamente

-¿Ha si?, te escucho- dije mientras me sonreía

-No quiero que pase siquiera por tu mente el hecho de estar cerca de George, nunca se fijaría en una nena como vos y mucho menos de tu... clase- comentó despectivamente dirigiéndose hacia la puerta

-Disculpame... ¿cómo era tu nombre?-

-Silvina-

-Silvina, no se que te hizo pensar que yo siquiera podía mirar a mi jefe como algo más que eso, mi jefe, pero quedate tranquila que no soy amenaza alguna para vos. Tenés el campo libre corazón, aunque dudo que a George le gusten las mujeres como vos, que de tan malas que son se les nota en la mirada y de los poros de la piel les sale la envidia. Ahora si me permitís voy a tomar el café que tengo bien merecido-

Una vez dicho esto, me fuí de la oficina dirigiéndome a la cocina del personal, no quería seguir ni un minuto más con esa mujer en esa oficina. ¿Qué carajo le pasa conmigo?, ¿piensa que soy cualquiera, cómo para fijarme de una manera sexual en mi jefe?, definitivamente está loca. George es un hombre muy atractivo, pero jamás intentaría nada con él, además no puedo hacer nada que perjudique mi futuro, nunca me perdonaría que por un descuido mi madre no tuviera lo que se merece. La verdad el señor Collins tiene que ver a quién pone como su personal, ésta mujer es... bueno mejor guardo me guardo para mi lo que pienso sobre ella...

-¡¡Señorita!!- grita alguien sacándome de mis pensamientos

-¡¡Dios mío!!, ¡Jaime que susto!- respondí sobresaltada al darme cuenta de quién se trataba

-Hace quince minutos que la estoy llamando, está tirando todo el café al piso señorita-

-Perdón... yo... no me di cuenta Jaime, discúlpeme- respondí avergonzada mientras intentaba limpiar el desastre 

-Descuide, no pasa nada, pero... ¿se encuentra bien?-

-Si, si. No se preocupe no es nada-

-Sé que no debo meterme en sus cosas, discúlpe-

Y si más se fué, dejándome sola a mi y a mis pensamientos... aún no entiendo porque Silvina me odia tanto si apenas empiezo acá y de donde saca todo lo que dice.


VIDAS APARENTESWhere stories live. Discover now