Dormido como siempre Jack, pues, ¿Qué más puedes hacer?, ¿Levantarte quizás?, nah, ya lo sabias, no querrías levantarte ni por comida, hablando de eso, aun tenias mucha hambre.
Te levantas tambaleante, vez esos pequeños rayos del sol saliendo por esa puerta fria de madera, sabias que era hora de enfrentarte a este mundo que ¿No conocías? O tal vez si lo conocías, pero de una manera que no recordabas debido a tu perdida de memoria.
En fin, de nuevo retiras la mesa que se hallaba delate tuyo, bloqueando la puerta, la única salida de tu pequeño refugio de ¿Un día quizás?, ni sabias cuanto habías dormido al principio.
Ignoraste esa pequeña voz de tu cabeza diciéndote " ¿Y si es peligroso? Por favor, quédate aquí, es mas seguro que allá afuera", tocas esa manija fria que te helaba hasta los huesos y le das vuelta hasta que se escucha ese pequeño *Tic* y le abres, sin comida, sin un poco de agua, mas que cerillos y una pequeña navaja decides explorar al menos un poco.
Caminando te encuentras, es demasiado temprano, muy apenas el sol se asoma por las montañas, pierdes tiempo en mirar el amanecer, pero valía la pena, era una linda vista, después de perder casi una hora mirando la linda vista decides seguir caminando, de lejos admirabas esa torre tan alta que te daba tanta curiosidad explorar, ¿Que habrá ahí que te causa una sensación tan familiar? No lo sabes, pero tu objetivo ahora es ir a investigarla antes de que se venga la noche, pero te das cuenta que esta demasiado lejos, por lo que decides que es mejor encontrar un lugar en donde poder dormir por hoy.
Pasaron horas y nada, no encontrabas nada, solo querías regresar a tu refugio de donde te despertaste por primera vez, pero tu cuerpo no respondía, quería ganas de mas, explorar más, como tu, tal vez encuentres algo mas adelante, como... ¿¡Agua!?
Vas corriendo hacia esta, te incas y sumerges tus manos en ella y justo cuando le vas a dar un trago, un sonido proveniente detrás de tuyo hace que sueltes el agua acumulada entre tus 2 manos. Te volteas... No lo podrías creer. Una persona a unos metros tuyo, te levantas y rápidamente vas hacia esta, pero, al acercarte a ella, vez que no era una persona normal.
Te asustas al ver lo horripilante que era esa persona, piel putrefacta color casi verde, ojos sin pupila, la mandíbula caída, los pechos caídos, era horrible ella, parece como si estuviese muerta y reviviera de un momento a otro, te alejas de ella lo más rápido posible, pero esta te sigue y tu no sabes que hacer ante esta situación, ¿Que demonios era eso? , te preguntabas una y otra vez y nada, solo querías huir, lo cual hiciste, casi se hace tarde, muy pronto el sol se ocultara y tu, serias hombre frito en manos de esa espantosa mujer que no te simpatizaba mucho, tenias que buscar un refugio y rápido.
Volteabas a tus alrededores con rapidez, querías encontrar un lugar perfecto, corrías y volteabas, pero, solo encontraste una casa medio destruida, decidiste entrar, no había de otra, claro, a menos de que querrías quedarte con esa mujer horripilante, sacaste tu navaja y empujaste la puerta, esta soltó polvo que te hizo estornudar pero no te importó, la inspeccionaste por una hora y te parecía bien, solo que le faltaba el techo, pero lo demás se te hacia bien, observaste ese sofá grande por unos momentos hasta que por fin te sentaste en este.
Wow, este si es un buen sofá, te dijiste a ti mismo acomodándote en este, paso un par de horas y te quedaste dormido sin que te dieras cuenta...
Unos murmullos te levantaron, parecían provenir de afuera, recordaste que no habías asegurado la puerta, Mierda, tal vez son unas personas iguales como a la mujer que te encontraste en la tarde. Corriste hacia la cocina y con tus dos brazos levantaste la mesa y la cargaste hacia la puerta, la inclinaste en esta y fuiste de nuevo a la cocina, ahora a por dos sillas por si las dudas, agarraste una manta blanca de otro sofa pequeño y tapaste la ventana, igual hiciste con la otra de la cocina, estabas lleno de sudor, te sentaste en el sofá grande para darte un respiro y volver a trabajar, después de que te dieras cuenta te quedaste dormido, si, de nuevo, estabas tan cansado por tapar tanto ventanas como puertas que por fin te diste un gran descanso bien merecido, tu sabias desde en el fondo tu objetivo mayor era esa torre, avanzaste poco pero lo suficiente como para que estuvieses satisfecho de lo que podías hacer, te sentías poderoso por todo lo que hiciste, aunque no fuera mucho te sentías de esa forma.
Tu descanso pronto acabará y vendrán grandes retos por adelante, no te rindas y más que nada....
Sobrevive

ESTÁS LEYENDO
Eco: Un mundo desastroso
Ciencia FicciónJack, si, ese es tu nombre, tu deber es cambiar al mundo ¿Debido a que? A los infectados... Tu eres el protagonista en esta historia, tu harás lo que sea necesario para sobrevivir ¿Compañía? No la necesitas. Estas completamente solo en este mundo...