Capítulo 1

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~Te amo tanto, que me sacaría el corazón si me lo pidieras.
Pasamos por tanto juntos; dolor, desesperación, tristeza, ira.
Pero no todo fue malo; la felicidad, esperanza, pasión, sueños, amor; de los cuales también gozamos.
No me arrepiento de nada.
Es normal pasar por tanto sufrimiento para alcanzar la felicidad, ¿verdad?
Todas las parejas padecen lo mismo, ¿no es así?
Mi madre solía decirme que la dificultad para conseguir algo, engrandece la recompensa.
En este momento el reflejo del lago y los rayos del sol le dan un aura especial a tu rostro.
¿Puedes ver en mis ojos todo lo que siento, lo que pienso? ¿Tengo que tocarte? ¿Besarte? ¿Así podrías sentirlo? ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? Agradezco tanto que nuestro profesor de literatura haya marcado aquella tarea. Por su culpa empecé a amarte de esta manera.
¿Podemos viajar al pasado? Al lugar en que nos vimos por primera vez...

~•~

—Hija ven a comer algo, el desayuno está servido —llamó su madre, acomodando la mesa.

—Lo siento, mamá. Comeré algo en la escuela. Se me ha hecho tarde —gritó Li Ann, desde la entrada de su casa.

Debía apresurarse para ser la primera en entrar a la clase. Tenía un importante examen, y no quería perder el tiempo distrayéndose en otra cosa que no fuera su perfecta puntuación.

Li Ann era una estudiante ejemplar. Una de las más aplicadas de su colegio.
Sus padres podían sentirse orgullosos.
Pero tal mérito, implicaba ciertos sacrificios; entre ellos las amistades.
Li Ann sabía que tener amigos era pérdida de tiempo. Los libros eran su única compañía.
No era de extrañarse que terminara su examen de esa mañana sin ninguna dificultad; pues para eso se había desvelado, estudiando toda lo noche.
Ahora tenía una nueva prioridad, su tarea de literatura.
Su profesor era muy estricto y no podía darse el lujo de descansar hasta no haber terminado su reporte. Así que se apresuró hacia la biblioteca para empezar su trabajo.
Pero vaya sorpresa, el libro que buscaba no estaba. Tendría que esperar a que alguien más lo desocupara. Pero no todo estaba perdido. Mientras tanto, aprovecharía el tiempo terminando otras tareas igual de importantes.
Se sentó para revisar las demás materias. Pero en un instante, logró percatarse de que el joven de la otra mesa, tenía el libro que tanto necesitaba.
Qué lástima.
Si no se hubiera entretenido comprando un refrigerio en la cafetería, sería ella quien hiciera ese trabajo.
Observó al joven por unos minutos.
Era muy apuesto; ojos marrones, cabello oscuro, piel fina y blanca.
Un hermoso hoyuelo resaltaba en el extremo de su labio, aquello lo hacía lucir malditamente atractivo. A pesar del hermoso aspecto del enemigo, el deseo de arrancarle el libro permanecía.
El chico alcanzó a percibir su profunda mirada. Levantó la vista para contemplar a una bella joven, mirándolo con cierto disgusto.
¿Habría hecho algo que le molestara? ¿o era el libro, al cual también miraba, lo que ella quería?
La curiosidad lo impulsó a leventarse de su silla para acercarse.

—¿Es esto lo que quieres? —rompió el silencio, mostrándole libro.

—¿Alguna vez has estado en el cuadro de honor? —dijo la joven, muy seria. Casi intimidante.

—No —respondió, confundido.

—Entonces, si no te molesta, te pido que me prestes el libro. Entiendo que tú lo has tomado primero, pero todo este tiempo me he preocupado por mantener las mejores notas, y es muy importante para mí mantenerlas. Así que puedes entregármelo porque sé que terminaré pronto, cosa que no podría asegurar de ti.

El joven levantó una ceja, analítico, y comenzó a reír.

—Es broma, ¿cierto?

—En ningún momento me he reído. No entiendo porque tomas mis palabras como un juego —Li Ann cruzó los brazos, ofendida.

Te seguiré hasta la muerte [ Leeteuk ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora