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Oscuro, esa era una palabra que describiría bien el palacio donde habitada DIO en Egipto, tétrico, otra palabra que le hacia compañía y ¿por que no otra? que seria Misterioso, pues solo Dio sabia donde se había quedado por el tiempo que estuvo, pero dentro de ese Oscuro, Tétrico y Misterioso Palacio, había una charla, Una donde solo había dos personas hablando, Quienes eran Dio por su puesto y N'doul, un seguidor mas de este vampiro.

-Así que N'doul como se que tengo tu lealtad ¿Como puedo saber que tu parte sera un éxito?- Sentado en su asiento cual rey de Roma, Dio le hacia esa pregunta al ciego -No es que diga que no tengo fe en ti, pero hasta yo se que el Linaje Joestar sera un dolor de cabeza- Coloco su brazo en los apoya brazos de su asiento y coloco dos dedos en su sien.

-No se preocupe Lord Dio, ellos no podrán con mi stand, yo los acabare, uno por uno- Arrodillado ante el se prometió así mismo que lo haría para complacer a Dio -Si, algún día vuelvo sera con la noticia que derrote a Jotaro y sus compañero-.

-Bien, me gusta escuchar eso- N'doul ya se estaba por retirarse hasta que fue detenido por el vampiro -Antes de que vallas, tengo algo que decirte, pero espera, Pet Shop, trae aquí a Mariah- Mientras el ave iba a buscar a peliblanca, el portador del bastón se preguntaba que quería decirle a el y a la "Loca" según el.

-¿Me llamo Lord Dio?- Ahí venia, la tan querida Mariah, la chica que siempre se llevaba la mirada de muchos y como no, siempre que iba o venia movía sus caderas como si fuera modelo.

-Claro que si y si te llame es que quiero que hagas algo, acompaña a N'doul al desierto- Ese momento parecía irreal para el ciego, si Dio sabia que el era lo suficiente para detenerlos.

-Pero Señor Dio, ¿Por que cree que necesito compañía? solo me atrasaría- eso obviamente molesto a la morena -Los hermanos Oingo y Boingo eran dos y mire lo que les paso, al menos uno sigue con via,Hasta usted sabe que puedo poner en peligro al Jotaro y sus compañeros-

-Pienso lo mismo, el desierto haría que mi maquillaje se seque al igual que mi piel y la verdad eso no me gustaría- Aunque se ponía de lado N'doul pasar mas de media hora en el desierto no era lo suyo -Aunque puedo llamar a Hol Horse- Apunto hacia la puerta

-¿Acaso.... se están poniendo en contra de mi decisión?- Decía parándose, en ese momento los lacayos sabían que estaban metido en terreno peligroso y la única forma de salir es haciéndole caso.

-TSK... esta bien, que venga conmigo, pero si se pasa de molestia de me la autorización de asesinarla- Y así sin mas con furia se fue, acompañado de la mujer.

-Has lo que quieras, con tal de detener a Jotaro y a los demás, ahora si se pueden retirar- Se volvió a sentar y le dirigió la palabra Pet Shop- ¿Puedes creer que estaban en contra de mi decisión?-.

El viaje fue largo y con calor tardaron un poco y con Mariah quejándose todo el tiempo, tardamos mas de lo inesperado, pero después de llegar al desierto, buscar una buena piedra y acomodarse, por fin pudieron descansar en la arena del desierto

-Aquí- Dijo apuntando debajo de una roca que tapaba todo el sol -Ya puedes dejar de quejarte- camino debajo de la gran roca y se sentó en seco

-Ufff Por fin podre descansar mis pies- Fue despacio a lado de su compañero y comenzó a sentarse suave y lento, al ya estar al lado suyo comenzó a quitarse su zapatos, sensualmente, para ver como reaccionaba su compañero, poco a poco mostrando su cuidada pierna al sacarse los zapatos y así fue con el otro hasta tener los dos pies desnudos -¿Te gusto el show N'doulsito?-

-Te recuerdo que no puedo ver- Respondió frío sin dejar de mirar a la arena.

-¿Pero que puedes escuchar o ver con tu stand?- Lo miro a el mientras se acostaba en la suave arena, con sus manos detrás de su cabeza.

No puedo verte pero si sentirteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora