Había una vez un niño que estaba paseando por el campo con su padre. El niño era muy curioso, le encantaba saber el porque de las cosas. Porque las mariposas son de colores? Porque el cielo era azul? Porque las chicharras cantaban? Preguntas como estas eran las que el niño hacia a su padre. El las intentaba responder tan buenamente como podía. Las mariposas son de colores porque tienen escamas coloreadas propias de los lepidopteros... El cielo es azul porque cuando la luz del Sol atraviesa la atmósfera, la mayor parte de la luz roja, anaranjada y amarilla no pasa... Las chicharras cantan frotando sus patas para atraer al sexo opuesto... Pese al los esfuerzos del padre el niño no se quedaba satisfecho. No le interesaba una respuesta cuadrada, no le interesaba lo exactamente científico. El quería saber lo emocional. El quería saber que sentía la mariposa al llevar unos colores tan bonitos. Quería saber que sentían las personas antiguamente al mirar el cielo y ver a las golondrinas pasar, y por la noche ver las estrellas. El quería saber como las chicharras conseguían hacer la sinfonía de todos los verano sin hablar entre ellas. El quería sentir las emociones, porque las emociones no se calculan con números. Cada persona se enamora diferente. Cada persona ve diferente la vida. Porque a un que la vida sea cuestion de números, no se vive como si fueran números. No se suma la diversión, no se restan los malos momentos ni se dividen las risas. Lo único que se tiene que hacer en la vida es disfrutarla. Porque cuando mueras y te entierren 6 metros bajo tierra lo único que quedara de ti será una lapida que ponga "Victor Prieto Alarcón, 2003-2086". Y lo único que importara de hay será el guión que hay entre 2003 y 2086, porque ese insignificante guión, será tu vida. Da igual que te llames Ivan, Pedro, Lorena, Max, Vladimir, Mohamed o Merlín, porque lo que importa es si ese guión lleva amores, aventuras, viajes, disgustos, ilusiones, regalos, risas, llantos, lágrimas o lo que sea, porque eso es la vida.
El niño prosiguió con las preguntas, el padre tenía la cabeza hecha un bombo, nunca le avían hecho tantas preguntas. El tenía que pensar en números y números, formulas, cálculos, que si al volver tenía que hacer la comida, que si tenía lavadoras, que si la entrevista del Martes... Entonces el niño le dijo, "Papa, te comes la cabeza por tonterías...". El padre nunca pensaría que le llegaría ha decir eso su hijo. El siempre penso que eso se lo diría el porque le ha ido mal en los estudios, porque piensa mucho en una chica o simplemente porque no sabe que ropa ponerse. El niño prosiguió y dijo "Papa, por un momento piensa con el corazon". El padre llevaba años sin pensar con el corazon, justamente desde un 5 de Diciembre del 2010. Le costaba pensar con el corazon. Por ejemplo, como puede hacer la declaración de la renta con el corazon, o como puede llevar una casa con el corazon. Son tonterías de niños... O no, porque si el cerebro y el corazon están separados, será por algo. Porque son dos cosas que no combinan. Una es calida, y otra es fría como una piedra. Una ama, otra suma. Mientras una esta estudiando historia, la otra piensa en que hubiera pasado su fura un caballero. Mientras una estudia la tabla periódica, otra piensa las mil formulas que se podrucen en nuestro cuerpo cuando estamos enamorados... Que si al tocarla produzco Oxitocina, que si al verla me sale las Endorfinas por las orejas, que si la sonrisa tonta me sale por una exceso de Fenitelamina... Bueno, me callo que le cerebro y el corazon se vuelven a juntar.
El niño como último recurso hizo una pregunta impactante:
- Papa, porque los pájaros cantan?
- Porque son felices
- Y porque un pájaro que esta en una jaula canta igualmente?
- Porque no conoce la libertad
- Entonces, porque cuando ven la puerta abierta salen volando si no saben lo que es la libertad?
- No lo se hijo
- Tu eres un pájaro de jaula?
- Si...
Dijo el padre apenado
- Entonces, porque a un estando la puerta abierta no sales volando?
- Veras hijo, en este mundo hay que pagar por todo, y si yo me fuera ahora las deudas me acabarían matando
- Y no puedes irte sin pagar nada?
- No porque iríamos a la carcel, esta sociedad es así. De hecho, este cielo azul que ves, no es nada mas ni nada menos que un techo de una celda. No puedes irte de este planeta, además, que arias si pudieras irte a otro planeta.
- Seria aburrido...
- Lo se, este mundo esta hecho así. Nos enseña lo divertido que es la ciudad, te quita el dinero y cuando ves que es una red en la que caemos todos he intentamos ir para atrás, no podemos. Por eso intento que seas muy listo, para que tengas mas fuerza y la red te pille mas tarde. Porque tarde o temprano caerás en el ambicioso juego de la red de la sociedad...
El niño bajo la mirada al suelo, los pájaros callaron, el cielo se nublo y las mariposas desaparecieron. El niño se había vuelto mayor. El niño avia visto su futuro.

ESTÁS LEYENDO
Sumergido en la Vida
Non-FictionEsto es un libro de relatos cortos en los que explico cosas que no entiendo o desconozco. Cosas del día a día que son injustas, cosas de la vida que nunca cambiaran y diversos puntos de mira.