Capítulo 31

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Michael estaba realmente alterado, la discusión lo dejó lo suficiente mal como para no continuar comiendo. Todos nos quedamos en suspenso un momento, pero Michael intervino y me dijo.

—Veo difícil que Lisa se vaya de mi lado, María —Pronunció el hombre realmente angustiado, veía caer sus rizos en frente su rostro sutilmente, mientras agachaba la cabeza y daba un suspiro, seguido de otro. Yo levanté su rostro, para mirarlo fijamente y le sonreí.

—Lo importante es que ya regresé, ella es lo de menos... Algo haremos, para que ella se vaya —Le trate de transmitir un poco de seguridad a si mismo, luego me acomodé para poder comer finalmente, tomé los trinchetes y comencé a cortar un poco de vegetales... El lugar estaba algo tenso, así que hice una pausa y miré a todos una vez más— No puedo creer, que no vayan a comer por lo que pasó ¿Es enserio?

Todos se miraron entre sí y con sus miradas, me dieron un punto a favor... Luego Elizabeth tomó aliento suficiente.

—¡Tienes razón, María! ¡Adelante, vamos a comer! —Liz, hizo un gesto con sus manos, para proseguir con la cena.

Todos comenzamos a cenar, como de costumbre, cuando ya era hora del postre, todos comieron demasiado rápido; dejándome a solas con Michael. Me sentí algo nerviosa, después de todo, eran muchos días en los que no lo había visto.

—¿Te gustó la cena? —Pregunto con una mirada tierna, mientras acariciaba mis mejillas y me sonreía a la vez.

—Claro que sí, estuvo deliciosa —Respondí tomando una de sus manos y la entrelacé con la de él.

—Estás temblando —Preguntó Michael, algo preocupado— ¿Qué pasa?

Coloqué un mechón detrás de mi oreja y lo miré fijamente. Sentía que podía ver el universo a través de esos ojos cafés oscuros, era como ver el paraíso... En unos segundos, me apoyé en su pecho y no pronuncié ninguna palabra, en mi, tenía miedo de Lisa, pero algo me decía que tenía que ser más fuerte que nunca, porque sabía que en un futuro, algo bello me deparará al lado del hombre que más amo.

—¿Estás bien, María? —Murmuró Michael, mientras acariciaba mi cabello.

—Lo estoy —Me acurruqué un poco más.

Pasados 15 minutos en silencio, María se queda dormida encima de Michael y Michael se inclina un poco y se levanta con ella en brazos, sube silenciosamente al cuarto que ocupaban antes y Michael se encuentra con Lisa. Lisa no mostraba ninguna expresión en su rostro, pero si se notaba que estaba llorando con anterioridad, Michael le echó una mirada fija, después desvío la mirada hacía el cuarto y entró en el.

Michael salió de este, cinco minutos después de haber depositado delicadamente a María en la cama y haberla arrompido, y mira para ambos lados a ver si nuevamente se encuentra con Lisa, al no verla por ningún lado, camina hacía el cuarto donde ella se suponía que estaría, se paró frente a la puerta y tocó un par de veces.

—¿Lisa? Necesito hablar contigo.

Se oyó el ruido de la perilla de la puerta y se abrió en milisegundos, una mujer de tez blanca y cabellos castaños se encontraba con la cabeza cabizbaja.

—¿Vendrás a decirme que tengo que irme?... Tranquilo, ya he empacado. —Habló un poco angustiada.

—Lisa, no te quiero y lo sabes... No hagas las cosas más complicada —Suspiré—¿Tienes a donde ir? —Preguntó serio, mientras él pasaba al cuarto. Lisa cerró la puerta de espaldas y volteó a mirar a Michael.

—Lo sé —Bajó la mirada— Referente a donde iré... Pues... Volveré con mi ex esposo.

—Bien, perfecto. —Michael, se sentó en una esquina de la cama y luego entrelazo sus propias manos— No quería llegar a este límite ¿Sabes? —Miró a Lisa seriamente— Pero ya está comprobado que contigo, no podré tener vida.

Casados a la fuerza © [TERMINADA] #Sakura2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora