*Narración en tercera persona
Ninguno de los dos sabía lo que estaba sucediendo en ese instante, es más, todavía no podía asimilar la idea de que habían cambiado de cuerpos.
-Debe haber una explicación para todo esto. –Dijo Ángel en el cuerpo de Jasmín adoptando una posición pensativa.
-Yo tengo la explicación. –Le contestó la pelinegra y Ángel no podía acostumbrarse a escuchar su voz con ese tono extraño que le ponía Jasmín al hablar.
-¿Cuál? –Le preguntó mirándola más bien mirándose.
Ella formó una sonrisa desquiciada. –Caímos en coma.
-¡No digas algo así mientras pones una cara tan horrible! –Le exclamó Ángel para luego negar con su cabeza. –Primero que todo, debemos buscar un lugar para refugiarnos.
Jasmín se puso de pie mientras miraba el reloj que estaba en la muñeca de Ángel. – ¡Es tarde! Mi papá debe estar esperando. –Exclamó lista para correr cuando el castaño la detuvo, notando que en el cuerpo de la pelinegra, tenía que levantar su cabeza para observarse.
-¿Se te olvida que estás en mi cuerpo? –Le preguntó sujetando su brazo.
-En tu cuerpo o no, mi papá está esperando. –le contestó soltando un suspiro de resignación. – ¿Qué hacemos? No puedo decirle a mis padres que simplemente nos cambiamos de cuerpo y ya, y tampoco voy a permitir que te hagas pasar por mí sin mi presencia, estás en mi cuerpo después de todo.
-Y yo tampoco pienso dejar que digas ser yo actuando de esa manera ridícula. –Le contestó el castaño señalándola. – ¡Y no sostengas la mochila así! –Exclamó, ya que Jasmín tenía agarrada la maleta contra su pecho, abrazándola como si fuese un oso de peluche, haciendo que su cuerpo se viera de todo menos masculino.
-¿Y entonces qué? –Preguntó exasperada la pelinegra colgando la mochila por un hombro.
-Vas a pedirle permiso a tu padre, le dirás que te quedarás a dormir en la casa de Annelise haciendo un proyecto. –Dijo con sencillez Ángel.
-¿Quieres que mienta? ¡Estás loco! –Exclamó Jasmín haciendo que sus ojos se expandieran con fuerza. –Yo soy mala mintiendo, ¡Lo notarán!
-Tú no vas a mentir. –Le respondió el castaño con obviedad. –Lo haré yo, estoy en tu cuerpo.
Jasmín parecía meditarlo por un momento, para luego asentir. –De acuerdo, ¿Y luego a dónde se supone que vayamos, genio?
-Iremos a mi casa, por supuesto. –Le contestó Ángel. –Claro, tendremos que entrar a escondidas para que no te vean, ni me vean... --Hizo una expresión de espanto y luego negó con la cabeza. –Vayamos con tu padre de una vez. –Concluyó empezando a caminar.
-Camina más lento. –Se quejó Jasmín mirándolo mal. – ¡Me haces ver como una completa machona!
Ángel rodó los ojos. –Bien, caminaré como tú lo haces. –Respondió desganado para luego empezar a caminar contorneando exageradamente las caderas moviendo los brazos frenéticamente.
-¡Yo no camino así! –Exclamó Jasmín sintiéndose completamente insultada, este chico la estaba haciendo ver como Úrsula de la 'Sirenita' moviendo las caderas de esa manera tan fea.
-¡Ahí está el señor Becker! –Exclamó Ángel señalando el auto a través de la lluvia. – ¡Papá!
-¡Espera! –Lo jaló Jasmín del hombro. – ¿Seguro que todo saldrá bien? ¿Seguro que no lo notará? –Preguntó temerosa.
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LAS DOCE DIMENSIONES OCULTAS
Romance-En el mundo existen veinticinco dimensiones diferentes, una de ellas es la tierra ¿Y las otras veinticuatro? Se conoce que doce de ellas son actualmente vigiladas por guardianes que mantienen oculta su dimensión, aun así quedan doce totalmente desh...