Capitulo Cuatro: Mathias.

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Capitulo Cuatro: Mathias.

¿La cuenta de los años que he vivido en la Tierra?, hace tanto tiempo que ya deje de contarlos, no sé exactamente en qué momento ni menos, como nací; pero desde que la vida se volvió aburrida en el oscuro pandemonio, fue cuando decidí subir para darme un suculento festín con las tímidas almas humanas, que recién comenzaban a poblar la tierra, pero esto solo duro un corto periodo, porque rápidamente volvía a dejar todo atrás, la aburrida vida llena de placeres me empujo nuevamente en la búsqueda de algo que hacer con mi ociosa existencia. Fue en este periodo que me entregue a la vida de los contratos, me parecía fascinante la idea de completar el alma de los humanos desesperados, con todas las necesidades para luego disfrutar de un exquisito resultado, mejoraba las almas al punto de volverlas deliciosos manjares, había vuelto a encontrar la delicia de mi eternidad.

Pero todo esto fue interrumpido cuando delante de mis ojos apareció esa niña suave, que se resguardaba en esa coraza de frialdad, pero que en realidad poseía un de las almas más puras de todas, todo en ella me atrapo, con solo una mirada que cruzábamos, no logre volver a sacarla de mi cabeza, pero porque todo tuvo que resultar de una manera tan trágica, porque no logre protegerla, era tan frágil….era tan solo un humana….

Al cabo de conocerla no pude volver a sacar de mi cabeza esa belleza casi angelical con la que gozaba, casi como si fuera parte de esos manipuladores, pero con una verdad realmente verdadera y no tan solo un simple acto como el de las verdaderas bestias celestiales.

Por cosas del hermoso destino se presentó la oportunidad de firmar un contrato con su familia, el plan que presentaba su padre era ambicioso, significaba generaciones de contrato, pero no lo pensé dos veces, y acepte todo, con la única condición de que, ella fuera su precio a pagar, su alma era la única que me interesaba.

Pero al poco tiempo supe que jamás tendría el valor de alimentar sus ambiciones para terminar con su vida, a pesar de todo el cuidado que intente entregarle, cada vez que me veía era capaz de distinguir el miedo que cargaban sus ojos y decidí dejarla hacer su vida. Lamentablemente ningún humano era lo suficientemente digno de su existencia, le permití tan solo un matrimonio, porque a pesar de liberarla, esto no fue completamente real, yo siempre me mantuve en las sombras de su vida, sin hacer nada, solo como un espectador de toda su existencia.

El maldito con el que contrajo matrimonio, nunca la valoro, sin remedio termine con su inmunda existencia. Ella volvió a mi cargada con un bebe en su vientre, pensé en matarlo también, era solo un recuerdo de una inmunda experiencia, pero para ella era algo tan preciado que no tuve el valor de hacerlo,… definitivamente, ella me había doblegado por completo, Yo uno de los demonios príncipes del pandemónium doblegado por tan solo un pequeña y frágil humana, que viviría solo un par de segundos en comparación con mi existencia eterna, pero esa existencia había provocado que nada más en el mundo se convirtiera en algo tan importante como su sola sonrisa de su boca.

A medida que su embarazo avanzaba, iba tomando cada vez más de ella. Nos acercamos más, yo procuraba darles los mayores cuidados, la atendía con la recién naciente medicina, pero no podía evitar ver como su existencia se deterioraba cada día mas, hasta que los médicos determinaron por dar su sentencia, con sus precarios métodos, aun completamente derivados de la naturaleza , no existía nada más que se lograra hacer, sus probabilidades de sobrevivir en el parto se volvían casi nulas, con el paso del tiempo yo mismo era testigo de cómo su propia energía vital y su alma decaían, era algo increíble, como su cuerpo todos los días perdía algo de energía, pero ese amor que cargaba su mirada me hacía por unos segundos olvidar y compartir momentos que jamás podría olvidar. Estuvimos por mucho tiempo juntos hasta que un día pronuncio las palabras que cambiaron todo.

-A pesar de todo el miedo que un día te poseí…ahora todo eso cambio…porque yo…- sus mejillas enrojecieron hasta las nubes, inmediatamente la preocupación me invadió.

- ¿Estas bien?- le pregunte con mi habitual ingenuidad, ella era la única capaz de borrar todos mis sentimientos demoníacos de tal forma que no podía ante-ponerme a ella, no lograba leer ni un centímetro de ella como con los demás humanos.

Solo asintió con timidez- no es eso, idiota- corrió su mirada hacia un lado, pero comencé a preocuparme cada vez más, su pulso estaba subiendo y sabía que eso en los humanos no era una buena señal.

Me acerque a ella y coloque mi frente justo encima de la suya, mientras una de mis manos se dirigió a su cuello, solo para confirmar con mayor precisión sus signos vitales- pero si tienes un poco de fiebre-

-Es porque estas muy cerca!- me reclamo y me dio un empujón que nos separo unos cuantos centímetros- definitivamente como demonio te mueres de hambre- se cruzó de brazos llena de indignación

-¿Pero que fue lo que provoque?- no entendía nada de la situación, sus reacciones no tenían explicación

-Que no puedes entender, estoy intentando decirte que ME GUSTAS!- sus ojos violetas se abrieron de par en par, sus pequeñas manos se dirigieron a su boca con abrupta rapidez, todo su rostro enrojecido muchos tonos por encima de cómo se encontraba hacia tan solo unos segundos .

Mis sentidos demoníacos no me podían engañar con algo tan claro, finalmente las palabras que tanto ansiaba, salieron de sus labios.

Tan solo pude acercarme y colocarla entre mis brazos, por primera vez sentí como sus brazos también se posaban en mi cuerpo, su olor, su calor tan cercanos, tan perfectos…ya no podía vivir sin ellos.

Pero el destino suele ser cruel, en los meses que le siguieron la aprecie y cuide, vivimos juntos momentos llenos de felicidad, pero el tiempo es algo que ni siquiera con todos mis poderes demoníacos puedo detener.

Su embarazo finalmente llego a término, pero muy a pesar de que ese debería haber sido el momento más feliz, ocurrió una tragedia que opacaba toda la luz. Su pequeño y frágil cuerpo de humana, no había logrado resistir el proceso del parto y su preciosa vida se había escapado de mis manos, entregue él bebe a la familia, para que fuera cuidado en una familia humana como su naturaleza lo dictaba. Un sentimiento de brutal odio se centró en mí, pero este no iba dirigido a la pequeña criatura, si no que era un odio incontrolable hacia el destino, hacia el maldito creador de todo que había dirigido los hilos del destino para arrancarla de mi lado, la única que le había logrado entregar mi existencia.

Un futuro impuesto (Hetalia Fanfic/ Dennor - Usuk)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora