- Abuelo, Mia, Jay, bajen por el desayuno, se hará tarde- Pidió Cristine tranquilamente mientras terminaba de preparar el desayuno.No hubo respuesta alguna, hasta que Mia llegó con el abuelo y Jay, pero...
- Buenos días, mamá, papá, y abuela- Saludó la jovencita bostezando mientras se sentaba con ellos.
- Buenos días bella durmiente- Respondió su mamá y los otros dos la saludaron también. -¿por qué están tan silenciosos eso dos?- preguntó curiosa la madre a Mia, refiriéndose al abuelo y a Jay.
- Seguramente siguen durmiendo, espera un poco- Mia se levantó y les tiró a ambos un vaso de agua fría, a lo cual ambos reaccionaron saltando de la sorpresa. Toda la familia rió, incluso los empapados.
Así era Mia una adolescente de casi 19 años, con un carisma sin igual. Era increíblemente espontánea y alegre, razón por la cual bastantes jóvenes de su instituto estaban enamorados de ella, sin embargo, ninguno se lo decían. A decir verdad, era cerrada en su círculo cercano, lo cual correspondía a solo amigos y familia, con los demás era cordial, pero si una sola cosa no iba acorde a sus ideales, era increíblemente distante. Razón por la cual intimidaba, pero a Mia le preocupaban otras cosas, no amores efímeros ni amistades superficiales. Coqueteaba de broma y era bastante sociable, pero nada más allá de eso.
(...)
Después del desayuno Mia se vistió, cuando se terminó de colocar su uniforme, vio que Jay, su mejor amigo estaba en cama aún, Mia se dirigió a la habitación de él para ver qué le sucedía.
- ¿Necesitas más agua acaso?- Preguntó burlonamente la joven.
- Que graci ~¡Ashhhh!~ oso, me resfrié por tu ~¡Ashhh!~culpa- Decía el joven con pañuelos por toda su cama mientras se sonaba la nariz.
- ¿Bromeas, tan débil eres?- La joven comenzó a reir
- Débil o no ~¡¡Ashhh!!~ Deberás arreglar lo que causaste ~¡Ashhh!~
- ¿A qué te refieres, no querrás que...?- Exacto, necesito que vayas a la academia ~¡¡Ashh!!~
- ¡¡Noo, debo ir a clases, por favor, amo mi instituto, no me impidas ir, no merezco tal castigo!!
- Já ~¡¡Ashhh!!~ ¡¡Te lo mereces!!- Decía Jay satisfactoriamente, hasta que Mia comenzó a reirse muy fuerte- ¿De qué te ries?- Preguntó asustado el joven.
- ¡Te lo creíste! Por supuesto que te iré a reemplazar, odio a los aburridos profesores que solo quieren salir del aula lo más rápido posible, al igual que los alumnos, que además me piden que los ayude a estudiar, cuando realmente quiere que les haga toda la tarea- Suspiró la chica. -Bien, ahora solo queda avisarle a papá, Gracias por la ayuda- guiñó un ojo y lanzó una risita burlona. -Se fue, mientras Jay la miraba sorprendido y a la vez asustado de su amiga
- "La alumna perfecta", sií, claro, si supieran lo buena actriz que es- Se decía Jay irónicamente, continuo para sí mismo- Siempre se sale con la ~¡¡Ashhh!!~ suya- Y después de reclamar un poco se quedó dormido. Es que bien, solo un puñado de personas sabían la verdadera personalidad de Mia, alegre, pura e íntegra, pero solo con su círculo cercano. Mientras que con los demás era simplemente superficial.
(...)
Mientras, en la cocina Mia se acercaba lentamente a su padre, quien leía lentamente el periódico y tomaba un poco de su café.
- Papii...- Tiernamente pronunció su hija colocando ojitos del gato con botas.
- ¿Qué? ¿Acaso así es como piensas hacer para que no te rechace un chico?
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The night's bodyguards
ActionLa adolescente Mia Müller vive en una familia no convencional, en donde el mayor aprendizaje se basa en armas, y en mantener las apariencias (sin importar el costo). De pronto debe viajar a otro país por un trabajo aparentemente fácil. Sin embargo...