CAPITULO 18 RECUERDOS

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Esa noche el insomnio le llevo a recordar un evento de su pasado, aquellos momentos donde su vida cambiaría por completo.

Hana Caliskan, de 15 años, escuchaba escondida la conversación que sus padres sostenían, donde Sahid Caliskan estaba muy alterado y su madre lloraba.

- No puede ser que Sura haya deshonrado a nuestra familia de esta manera

- Sahid debes calmarte y debemos buscar a nuestra hija- abogo su madre por Sura, quien a pesar de no ser su hija biológica, sino de Sahid. La amaba como si lo fuera

- No, - negó furioso- ella decidió irse con ese holandés y así causar el deshonor de su familia desde ahora ella está muerta para mí, ya nunca más formara parte de nuestra familia.

Loren sabía que en ese momento no iba a lograr nada así que decidió callar, esperar y dejar que el tiempo sanara las heridas

Sahid se dejó caer en el sofá y se cubrió el rostro con sus manos, Estaba muy afectado

- Ahora que voy a hacer que le diré a Endorgan y a su hijo, hemos caído en desgracia, Allah tenga misericordia de nosotros.

Hana regreso a su cuarto aun desconcertada por lo que su hermana había hecho entonces recordó una noche que la vio llorando en su habitación y fue hasta ella y le pregunto

- Que pasa hermana, ¿porque lloras?

- Hermana he pecado contra Allah, contra nuestras creencias y nuestra familia.

- ¿Que pasó Sura?, dime, yo no te juzgare créeme, yo te quiero y sea lo que sea, sabré entenderlo.

- Hace dos meses conocí a un arquitecto holandés, se llama Jurrian desde el instante que lo vi mi corazón salto de emoción, me enamore por vez primera, pero como sabes, estoy comprometida desde que era una niña con Ashraf Rahamm, al cual solo he visto 2 o 3 veces en mi vida, y no lo amo, creí que podría llegar a ser su esposa, que el amor vendría con el tiempo, o simplemente me acostumbraría a mi destino pero no fue así, ahora que se lo que es el amor no quiero renunciar a él.

- Y no lo hagas, lucha por tu amor- le aconsejo

Su hermana mayor la miro sorprendida ante la efusividad de su consejo

- Mi padre jamás lo aceptara- negó derrotada

- ¿Entonces te casaras con tu prometido?

- Aunque quisiera ya no podría- revelo

¿Por qué?- pregunto Hana, tomando de las manos a su hermana mayor y trasmitirle a través de su tacto su apoyo, sea lo que sea, ella siempre apoyaría a su hermana y jamás la dejaría de amar.

Sura se puso de pie y camino por la habitación visiblemente nerviosa. Finalmente lanzo un suspiro para poder confiar a su hermana aquello que tanto la mortificaba

- El hecho es que ahora no soy digna de casarme con otro hombre yo...

- ¿De qué hablas Sura?- apremio Hana poniéndose también de pie y mirándola fijamente.

Por su mirada vacía, su palidez, el temblor que tenía en sus manos y sus ojos llorosos sabía que algo muy grave era lo que Sura iba a revelarle.

Sura suspiro profundo y finalmente saco aquello que había callado

- Me he entregado a Jurrian, en cuerpo y alma.

Fue como si una bomba se hubiese detonado. Ambas hermanas guardaron silencio, cada una meditando en la magnitud y consecuencias de aquel paso tan importante que Sura había dado y ya no tenía vuelta atrás.

Sura no aguanto más y se dejó caer en el suelo y empezó a llorar sin control

- Crees que ahora Rahamm me quiera así, sabiendo que no soy pura, va a caer sobre mi toda condenación y seré repudiada por todos, he pensado que debería morir

- No digas eso hermana- le dijo con firmeza Hana acuclillándose a su lado para abrazarla- no te atrevas de hacer algo para acabar con tu vida, más bien , atrévete a ser feliz

- ¿Cómo?- pregunto sin comprender

- ¿Ese holandés te ama?- pregunto al tiempo que con mucho cariño le limpiaba las lágrimas a su hermana

- Si, y me ha pedido que me vaya con el- respondió con pesar, pues sabia que ese era un sueño imposible de realizar

- Entonces vete con él, cásate con el Sura, has lo que tengas que hacer para ser feliz- le aconsejo con convicción

- Esta loca, no es tan fácil, irme significa no volverlos a ver a ustedes nunca más en la vida

- Nunca se dice nunca, yo tengo fe que en algún momento nos volveremos a ver, pero ahora solo tienes que pensar en ti y en lo que hace feliz, si lo amas lucha por ese amor.

Y su hermana le había hecho caso y aunque estaba feliz por ella, también estaba triste por tener que separarse de ella y no saber en cuanto tiempo más podría volverla a ver.

Al día siguiente sus hermanas fueron reunidas en el salón para ser informadas

- Su hermana ha traído la vergüenza a nuestra familia- informo su padre con amargura en su voz, también vergüenza y dolor.

- De que hablas Padre- pregunto Zahida de 13 años, totalmente desconcertada

- Sura era la prometida de Ashraf Rahamm, iban a casarse, es una boda concertada desde que eran niños y ella lo ha destruido todo y nos ha traído la vergüenza y el deshonor. Tal boda ya no tendrá efecto porque anoche su hermana huyo con un hombre y jamás la volverán a ver.

Zahida y la pequeña Shaina no pudieron evitar que las lágrimas corrieran por sus mejillas al pensar que nunca más verían a su hermana mayor

Por su parte Hana se mantuvo callada, no lloraba, sabía que algún día como ella se lo había dicho, ellas volverían a verse y solo le pedía a Allah que ella pudiera ser muy feliz junto al hombre que su corazón había elegido.

- Esto es una advertencia para ustedes, espero que ninguna de ustedes me den otro dolor tan grande




Hana; hacia la libertad.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora