Llegamos al Retiro y dimos una vuelta, y fue cuando me di cuenta que faltaba Charlotte.
—¿Y Charlotte? —pregunté.
—Se fue al coche a buscar una cosa —respondió Cristina.
Asentí y nos quedamos sentados delante del estanque. Minutos después, Charlotte llegó con mi guitarra. Reí y llegó hacia nosotros.
—Pensaba que estabais en Palacio de Cristal —dijo sin aire.
—Te dije que quedaríamos aquí —habló Cristina.
Vino a mi mente la Gala de La Liga. Abrí mis ojos.
—Oye, que yo tengo que conseguir trajes —dije levantándome.
—¿Para qué?
—Voy a ser una de las presentadoras de la Gala de La Liga, y no tengo trajes. Sólo tengo uno y necesito dos más —hablé alarmante—. También me tengo que aprender un guion, e irme a Valencia. ¿Qué voy a hacer?
—Pues dejamos todo esto y buscamos vestidos —habló Cristina.
Todos nos despedimos. Sólo quedamos Charlotte, Cristina, Miriam y yo. Miriam también porque ella es mi hermana. Recorrimos todo el centro buscando dos vestidos más.
Sólo encontramos un vestido más, los zapatos para combinarlos y después, unos zapatos para combinar el vestido que me regaló Demi. Todavía no puedo creer que me lo regaló.
El vestido que me compré, era blanco y llegaba por los muslos. Era muy raro de explicar. Era medio transparente. Tenía, a la altura de la cintura, tenía una falda blanca. Era preciosa. Después, los zapatos eran blancos y detrás tenían joyas. Tenía un tacón alto, y lo que era mejor es que era zapatos de boda.
Después, compramos los zapatos para el vestido que me regaló Demi. Eran color nude, con un tacón alto y sencillos. También compramos el maquillaje de los dos vestidos.
Si tengo que utilizar distintos vestidos, también diferente maquillaje, aunque era parecido.
Las cuatro volvimos a casa en mi coche y nos sentamos en el sofá.
—Estoy agotada —suspiré dejando las bolsas de todo al lado del sofá.
—¿Qué tal el concierto? —preguntó Charlotte.
—Me lo pasé fenomenal. Demi cantó mis dos canciones favoritas y fue una noche especial. Después que acabara el concierto, unos señores me acompañaron al camerino de Demi. Allí empezamos a hablar, después me regaló un vestido, por eso me compré esos zapatos. Me firmó y nos hicimos fotos, nunca olvidaré ese día —suspiré como una enamorada.
—Me alegro por ti, hermana. Te merecías un descanso —me abrazó mi hermana.
Sonreí y besé su cabeza.
—¿Os enseño el vestido?
Las tres asintieron y fui a mi habitación, donde mi hermano había dejado la maleta. La abrí y dejé todo encima de la cama. Cogí el vestido y me lo puse. Me quedaba perfecto, al parecer Demi y yo utilizamos la misma talla. Sonreí al verme en el espejo del baño.
Me quedaba espectacular.
Fui al salón.
—¿Alguien me ayuda a ponerme la cremallera? —pregunté voltéandome.
Alguien me subió la cremallera y me di la vuelta.
—¿Qué tal? —sonreí al ver que no decían nada—. ¿Me queda mal?
—No, te queda espectacular.
—Este es el vestido que utilizó Demi Lovato el año pasado —murmuró Cristina. Me miró sorprendida—. ¿Te lo regaló?
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¿No quieres o no puedes? ➡ Antoine Griezmann ⬅
FanfictionElla no confiaba en el amor, porque había sufrido demasiado para su corta vida, aunque tenga 22 años. Sinceramente, no confiaba en nadie, nada más que en su familia y en sus mejores amigas. Después, le encontró. Él era perfecto. ¿Problema? Tenía...