Nicholas sabía que nada podía estar bien cuando su corazón se aceleraba cada vez que Emily estaba a su lado, empezó a maldecirse internamente en el momento en que notó que su sonrisa resplandecía como el sol, y que sus ojos azules...Eran los más hermosos que había visto alguna vez. ¿Qué le estaba pasando? No podía fijarse en ella. No, no es que no pudiera, la razón es que él no debía enamorarse de ella. ¿Por qué? Pues sencillamente, reconocía que a él no le esperaba un futuro tan prometedor...Pues en su mente y corazón planeaba vengarse, debía encontrar a la persona que se encargó de la muerte de sus padres para después... Destruirlo hasta sólo dejar sus cenizas. Sabía que eso no le traería nada bueno, así que no deseaba involucrar a nadie más... Sobre todo a cierta chica castaña que siempre estaba a su lado, aquella que le sonreía dulcemente y que desbordaba de inocencia, era la que menos quería involucrar. Pero...
-¿Me estás escuchando? –Preguntó irritada Emily tronando sus dedos enfrente de su rostro.
-Perdona ¿Qué decías? –Le preguntó haciéndose el poco interesando disfrutando internamente de la mirada de fastidio que le regalaba la castaña sentada junto a él en la mesa de la biblioteca.
-En serio, muchas veces me dan ganas de patearte. –le respondió apoyándose en el espaldar de la silla cruzando los brazos.
-Oh, intuyo que es usted muy agresiva, señorita Evans. –Le dijo imitando a aquellas épocas antiguas.
-Pues intuye correctamente, Sir insoportable. –Le respondió con veneno Emily sin moverse de su posición.
-Claro, me dices insoportable pero no te despegas de mí. –Le contestó victorioso el rubio sonriendo divertido.
-Eso es porque somos amigos. –le dijo la castaña sonriéndole. –Y los amigos se soportan.
Nicholas borró la sonrisa de su rostro y dejó a un lado la pluma que sostenía en su mano derecha y soltó un suspiro que preocupó un poco a Emily.
-¿Qué pasa? –Le preguntó suavemente centrando su atención en él.
-Emily... -Comenzó el rubio fijando sus ojos grises en ella. – ¿Segura que quieres seguir con esto?
La castaña desvió su mirada por un segundo al saber a qué se refería, pero luego volvió a mirarlo con una sonrisa.
-¿Sigues con eso? –Le preguntó divertida codeándolo. –Ya te dije que si voy a ayudarte, no te preocupes más. –Le dijo volviendo a tomar el libro de matemáticas dirigiendo su atención a sus útiles. –Sigamos con el siguiente ejercicio...-
-Emily, es en serio. –La interrumpió Nicholas tomando su mano captando su atención. –Te he contado todo...El incendio, mi estadía en aquel laboratorio...-
-No me has contado todo lo que te hacían. –lo interrumpió ella a lo que él rodó los ojos.
-Y no te lo contaré nunca así que ni te esfuerces. –le contestó cortante para luego volver a ponerse serio. –La cosa es... ¿No estás asustada? ¿Segura que quieres seguir juntándote conmigo? ¿En verdad quieres ayudarme con mi venganza?
Emily lo miró fijamente. –Primero, no estoy asustada...-
-¿Ni un poco? –La interrumpió Nicholas frunciendo el ceño.
-Ni un poco. –le contestó ella.
-¡Pues estás mal de la cabeza! –Exclamó haciendo que ella rodara los ojos. –En verdad niña ¿Qué tienes en el cerebro? ¿Basura? –Le preguntó tocando su cabeza con el dedo índice.
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LAS DOCE DIMENSIONES OCULTAS
Romance-En el mundo existen veinticinco dimensiones diferentes, una de ellas es la tierra ¿Y las otras veinticuatro? Se conoce que doce de ellas son actualmente vigiladas por guardianes que mantienen oculta su dimensión, aun así quedan doce totalmente desh...