Primero de enero, los pájaros cantan y el sol brilla en su máximo esplendor, estiro mi mano derecha para sentir a mi hombre, pero lo que encuentro es un gran vacío en la cama, me siento sobre esta como un resorte e inspecciono para ver donde está Michael. Se encuentra sentado en una silla frente a la cama leyendo el periódico de la mañana, tiene su mandíbula tensa y sus labios están rectos, ¿Qué estará leyendo? me arrastro sobre la cama hasta llegar a la orilla, me acerco hacía él y él alza su vista para verme, su rostro se relaja al observarme, deja el periódico de lado y me invita a sentarme sobre sus piernas.
—¿Todo bien? —Le pregunto sin rodeos posando mis pequeñas manos sobre su barbilla, acariciando su mandíbula que se va suavizando con cada toque.
—Claro, todo bien. —Me besa en los labios y yo los recibo con gusto, mientras lo abrazo por la nuca y bajo lentamente por su espalda— Bueno días, princesa. ¿Ya te dije que estás más hermosa hoy? —Niego y me sonrío entre sus labios.
Profundizamos nuestras miradas, amo ver sus ojos cafés, me indican que es el lugar donde pertenezco, donde yo debo estar, siempre para él, lo amo con toda mi alma, daría mi vida por él. Nos quedamos ahí unos minutos, mientras observábamos por la ventana aquel maravilloso día, agradecí a todos los santos en especial a Dios por haberme dado un día más al lado del hombre que más amo en mi vida. Terminando de contemplar el día, él me prepara mi tina y me baña como si fuera su bebé.
—¿Qué quieres que hagamos después de desayunar? —Me pregunta mientras juego con la espuma de la tina.
—Lo que tú quieras, está bien para mí —Respondo y sigo jugando con la espuma, empiezo hacer burbujas y escucho la risa de mi ángel, la cual me llena los oídos.
—Bien, podemos ir a desayunar y después dar un paseo por el parque o ver una película —Sugiere y yo sin rechistar asiento. Aunque siendo franca, prefiero quedarme en cama con él durmiendo.
—¿No tienes cosas por hacer hoy? —Pregunto, no más para salir de la duda, pero siento que él niega y me responde.
—Por ese mismo motivo, quiero dedicarle el día completo a mi princesa —Me da un beso en la sien y siento derretirme de tanta dulzura que me da.
Una vez duchada, limpia y organizada, tomo la mano de mi rey y bajamos juntos al comedor para desayunar, ahí nos encontramos a toda la familia, quién saludo con muchísimo gusto, me siento en medio de Michael y Janet, comenzando a degustar un delicioso manjar y de vez en cuando platicamos un todo un poco.
—Feliz año a todos —Digo, levantando mi copa y sonrío firmemente, luego en unísono, todos me imitan y nos deseamos feliz año unos con otros.
~***~
Ya en la tarde, ando paseando con Michael por todo Neverland, me muestra los animales, también las atracciones, él me hace cariños y me da besos, me mira dulcemente al ver cómo me comporto con los animales, reímos, nos abrazamos, es un momento donde sólo estamos él y yo, nadie más. Nunca me llegué a imaginar estar con Michael así, antes no lo soportaba, daba tan mala vibra cuando pasaba por mi lado, gracias a todo el daño que había recibido antes, pero ahora todo es diferente y me agrada, no vaya ser que tanta felicidad, se convierta una tragedia, rezo a todos los ángeles para que no sea así.
—¿En qué tanto piensas? —Me interrumpe mi bello hombre y yo salgo de mis profundos pensamientos.
—Nada... Nada —Digo con absoluta seguridad— Cada vez que veo este lugar me enamoro más —Afirmo y me pego más a su brazo.
—Está bien —Me dice mientras da un beso en mi cuero cabelludo y luego se ríe.
Cuando hemos terminado de dar nuestro paseo por Neverland, entramos nuevamente a la casa. De un momento a otro me encuentro en el suelo, he tenido un mareo y esto no me está gustando nada, Michael me agarra fuerte y en sus brazos me lleva a la sala para depositarme en un sofá. Sin alarmar mucho, aunque evidentemente está preocupado, llama a su hermana Janet, para traer un poco de agua.
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Casados a la fuerza © [TERMINADA] #Sakura2019
Romance"No podía verlo, me daba ira máxima, con sólo sentir su presencia". Lo que ella no caía en cuenta, es que del odio al amor, sólo hay un paso. María, la criada mas joven de la mansión Neverland, donde actualmente vive Michael Jackson, el famoso c...