Pasaron días, semanas, más bien.
Yo no sentía ninguna nausea y ningún vómito.
Hoy es 6 de abril, hoy es el día del directo. Hace días probé cómo se hacía un directo y más o menos lo controlé.
El día pasó con normalidad, hasta que llegó la hora del directo.
Anto estaba conmigo y no le dije nada sobre las posibilidades de que estuviera embarazada. Prefiero estar segura antes.
Eran las doce menos diez y comencé.
—¡Buenas a todos y a todas! Vamos calentando motores. El directo lo comenzaré a las doce. Podéis escribirme en Twitter con el #LauriDirecto. Me podéis hacer preguntas, retos, lo que queráis. Anto va a estar aquí sentado sin hacer nada, vago como siempre.
—Me muevo más que tú —rió.
—Eso donde lo dice.
—Entreno durante horas y juego partidos, ¿eso no es suficiente?
Me quedé callada.
—Ahí ganaste —sonreí besándole la mejilla.
Me acarició la mejilla y me besó cortamente.
—¿Con quién hablas? —pregunté.
—Con mi hermano.
—Hablando de hermano —me acerqué a su oído—. Vas a ser tío. Mi hermana está embarazada.
—¿Cómo? Sólo tiene 17 años.
—Ya, pero bueno. Le dije que tenía mi apoyo. Se lo dije a mi madre y también dijo que lo apoyaba.
Volví al directo.
—Chicos, estaré hasta las tres y media de la mañana, hora española. Lo voy a tuitear.
Y como dije estuve hasta las tres y media.
—Espero que os haya gustado este directo. Haré uno más tranquilo, ya que le pillé el truco a esto, así que nada. Recordar que siempre os llevo en mi corazón, y hasta próximos vídeos.
Terminé el directo y miré a Anto.
Se había dormido a mitad del directo, y no le quería despertar.
Apagué todo, menos la linterna de mi móvil y le moví lentamente.
—Anto, vamos a dormir —bostecé.
—Quédate aquí —murmuró mirándome.
—No, vamos a la cama. Estaremos más cómodos.
Sonrió y fuimos a la cama.
Allí me dormí tranquilamente.
*****
Me moví lentamente y le noté. ¿No tenía entrenamiento?
Miré la hora, y eran las nueve.
—Amour, el entreno —le moví lentamente mientras que me levantaba—. ¡Tienes que ir a entrenar!
Abrió sus ojos y le enseñé la hora.
Se levantó rápidamente y se vistió.
—Voy al baño y me voy —dijo besando mi mejilla.
Reí y me fui a abrirle la puerta.
Salió del baño y me besó cortamente.
—Ten un buen entreno, puede que vaya ahora.
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¿No quieres o no puedes? ➡ Antoine Griezmann ⬅
FanfictionElla no confiaba en el amor, porque había sufrido demasiado para su corta vida, aunque tenga 22 años. Sinceramente, no confiaba en nadie, nada más que en su familia y en sus mejores amigas. Después, le encontró. Él era perfecto. ¿Problema? Tenía...