—Mi mamá dijo que me tenía una sorpresa para cuando llegara a casa.
—¿Ah, sí?
—Sí, ya quiero saber qué es...
—Ahí me dices.
Patrick se comió otra cucharada de helado y le sonrió a Pete.
—Cuando comes helado de chocolate parece como si comieras caca. —se rió Patrick.
—Ah, buena. Qué rico.
—Me acordé algo... —Patrick soltó una risa y se sonrojó.
—Qué.
—No importa...
—No, ya lo dijiste. Vas a tener que contarme.
—No, es que tenía cuatro años y... agh... qué vergüenza...
—¿Te cagaste?
—Ya, déjalo...
—Cuéntame.
—Estamos comiendo.
—Soy tolerante, cuéntame.
—Puta... no le digas a nadie. El único que sabe es Brendon... porque fue con él.
—Ya, a nadie...
—Es que... mi abuelo es jefe de la policía... con mi abuela lo íbamos a ver a veces... bueno. Yo tenía como cuatro años... fuimos a verlo, todos normal y ese día en específico hacia un calor espantoso, así que andaba con ropa súper liviana. Ese día estábamos con Brendon, todo feliz, andábamos jugando y como nos portábamos mal, a mí me subieron al escritorio de mi abuelo lleno de papeles oficiales de la policía y cosas así... Brendon estaba abajo, yo no me podía bajar porque era demasiado enano y el escritorio era muy alto. La cosa es que había comido legumbres ese día y quería ir al baño, pero como me portaba mal no me pescaban... y bueno... no me aguanté y la mierda se esparció por cada documento oficial de la policía... es que el mojón de triceratops de Jurassic Park de quedaba corto con eso... y yo juraba que me iban a pegar, así que entre todo el pánico, tratando de bajarme del escritorio, esparcí más todo y al final me tiré y salí corriendo y llorando con mis patas chuecas dejando un rastro... y mi abuelo que es ligero de estómago vomitó ahí, mi abuela salió a buscarme, Brendon se estaba muriendo de risa, llamaron a algunos policías para que limpiaran la senda cagá... literal... y mandaron a un policía nuevo que de seguro solo tenían para los mandados a que me compraran algo para ponerme y cuando me quedó grande, lo mandaron a cambiarlo... estás con el culo más honorable del país porque lo restregué en el escritorio del jefe de la policía, los documentos oficiales y además un policía se encargó de quitar toda la caca de mis suaves nalgas de bebé.
(Créditos a la kuinaza de Josefa Wallace)
—Yisus. Creo que es lo mejor que he escuchado en la vida. —Pete no podía dejar de reírse, y el tratar de aguantarse le daba más risa.
—Ya, tenía cuatro años...
—Cosita... qué adorable.
—Ya, cállate... es asqueroso, no sé cómo no vomitaste...
—Ay, si no es para tanto... los accidentes pasan. Qué risa —Pete le tomó la mano—. Te quiero mucho.
Patrick le dio una sonrisa.
—Y yo...
—Caqui.
—No. En serio no.
Pete soltó una carcajada.
—Ya sé cómo extorsionarte.
—Yo encontraré algo.

ESTÁS LEYENDO
The M.I.L.F. [Peterick/Frerard/Brallon/Jalex]
RomanceA todos nos podría avergonzar nuestra madre, pero cuando eres el más nerd de todo el instituto, eso podría empeorarlo todo... O darle un extraño giro a las cosas. ***** 22/03/2017 #541 en fanfic 06/04/2017 #160 en fanfic 07/04/2017 #134 en fanfic 1...