Capítulo 18

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Los días pasaron y yo solo quería detener el tiempo.
Soñaba con tener algún poder que pudiera hacer, no sé, lo que sea... Con tal de tenerla aquí.

Pero, no lo tenía. No había nada y yo cada día cometía más errores con ella. Estúpidos errores.

— ¿Ya no vas a tocarme?

Me preguntó hace unas noches cuando nos fuimos a dormir. Ella me abrazó, ella comenzó a besar mi piel. Acaricio mi torso y se posó sobre mí. Ella quería hacer el amor conmigo, podía sentir que ambas queríamos hacerlo. Pero la detuve... Me levanté exasperada y me quedé en silencio sentada en la cama.

— No es eso Karlie —le respondí con un nudo horrible en la garganta. Le estaba mintiendo—. Claro que quiero tocarte... Claro que quiero hacerlo...

— No lo quieres hacer porque sabes que cada vez que pasa, una parte de mi muere... —estaba enfadada, podía sentirlo en su voz—. Perdón... ¡Perdón! —me grita y se levanta de la cama— ¡Perdón si no te dije de esta maldición! ¡Perdón si te enamoraste de mi y ahora ya no quieres amarme! ¡Perdón si quiero tocarte porque quiero amarte! ¡Perdón!

En la oscuridad la ví llorar, con un poco de luz de los faroles, la ví llevarse las manos a la cara y sollozar, ahí, tan débil y frágil como siempre.

Pero sí, ella tenía razón. Yo no quería tocarla porque sabía, le quitaría un pedazo de tiempo con vida.

También cometí otro error con ella y fue mostrarle en tan solo un día, todo lo que pudiera tener en la vida.

Y sí, la lleve a un bar. La lleve a beber conmigo.

— Sirva dos cervezas por favor —me oigo decirle al barman mientras el recoge unas​ enormes jarras de vidrio limpias.

En el rostro de Karlie pude ver lo asustada que estaba, no conocía ese tipo de lugares. No conocía lo que le estaba ofreciendo ni menos lo que le causaría.
La música estaba fuerte, la gente reía, gritaba y bailaba. Muchos chicos se acercaron a ella y se ofrecían a llevarla a bailar, yo no ponía resistencia... Yo no lo hacía. Y me siento una imbécil no haberlo hecho. Pero en ese momento, aunque los celos me consumían, yo pensaba que Karlie debía vivir todo lo que sea y si eso era bailar con un chico una canción cualquiera, en un bar cualquiera con una cerveza cualquiera. Yo lo iba a permitir.

Y Karlie lo rechazó.

Pues ella no quería eso y yo no lo veía. No lograba darme cuenta. El dolor me estaba llevando a la estupidez.

— Quiero bailar contigo —me dice en el oído y se balancea un poco con sus pies. Esta ebria, lo sé. Se ha bebido la jarra completa y no le ha gustado, pero solo lo ha hecho por mí.

— Ve a bailar con él Karlie, yo estaré aquí. Te espero.

— Vamos nena —dice esa montaña de músculo ejercitado en un gimnasio barato, quizá.

— No quiero ir contigo —lo rechaza Karlie y me mira aterrada, esperando a que dijera algo. Esperando a que la ayudara.

Pero yo quería que viviera todo lo que debía.

— Karlie, yo espero.

— ¡Ves! —exclama animado el idiota y la coje del brazo. Karlie pega un brinco.

— ¡No! —grita— ¡No quiero! ¡Sueltame hijo de puta!

— Oye perra ¿Qué te pasa?

Y la discusión creció aún más cuando lo oí gritarle aquellas cosas a Karlie. Ella nunca había recibido un insulto como ese y por un minuto mi parte del cerebro racional despertó.

On The Way Home ⚜ Kaylor Fanfic #wattys2017Donde viven las historias. Descúbrelo ahora