XV- En ruinas.

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~"Si quieres romper estas paredes, vas a salir lastimado.- Castle- Halsey"~

Día 5 conviviendo con Harry:

Terminé de atarme las zapatillas y peiné mi cabello. No recordaba el sueño que había tenido aunque algo me decía que era otra mala pesadilla. Le resté importancia a todos esos miedos y salí de mi habitación. Hoy llevaría a Harry a las ruinas. Me encontraba nerviosa, ¿Y si no le gustaba? ¿Y si algo malo sucedía? Bajé los últimos escalones con pequeños saltitos y me metí en la cocina. Harry le indicaba a Nora cómo hacer para que los crepes quedaran esponjosos. Al parecer, él era un experto en cocina francesa. Los saludé y me acomodé sobre el desayunador con una taza de café. Nora preparaba algunos aperitivos para el viaje, ya que era algo largo.

-¿Estás listo?- Pregunté cuando terminé mi café.

-Siempre, solo déjame que busque mi cámara.- Harry desapareció escaleras arriba.

-Él es muy buen chico.- Nora dejó la canasta con los alimentos para todo el día. - Tú te lo mereces.- Me miró tiernamente.

- Nora...- Una pequeña sonrisa se me escapó.

- Tienes que darte una oportunidad, querida. Eres hermosa y muy buena persona, mereces cosas buenas.- Ella tomó mi mano, no tenía idea de lo que yo era.

-Gracias, Nora, por todo.- Le agradecí de corazón.

Ella me dió una sonrisa y un pequeño apretón. Era muy buena mujer, haciendo lo correcto siempre. Me gustaría parecerme un poco a ella, más sencilla y cálida.
Harry apareció otra vez en la cocina, con el pequeño bolso donde se encontraba la cámara. Estaba listo, esperándome con una gran sonrisa. Se veía tan guapo, con unas botas de gamuza negra, con sus clásicos jeans negros, una remera blanca y una sudadera gris. Su cabello lucía despeinado y usaba como vincha unos lentes de sol. 

Nora nos ayudó a cargar algunas cosas en el auto y luego nos despedimos de ella. Rápidamente me subí del lado del conductor, ansiosa y Harry se sentó a mi lado, con su rostro lleno de expectativa. Con una sonrisa arranqué el auto y empecé a dirigirme hacia las afueras de la ciudad para luego tomar la carretera.

-¿Qué tiene de especial ese lugar?- Harry rompió el silencio cuando tomamos la carretera.

-Es... El bien material más preciado que poseo. Allí mi padre le propuso matrimonio a mi madre y es uno de los más remotos recuerdos que tengo.- Le conté con una sonrisa.

-Hablas de tu padre como si hubiese sido todo un galán.- 

-Lo era. Él solo compró ese castillo para regalarselo a mi madre. Mi madre nació y se crió en ese pequeño pueblo, siempre amó ese castillo. Era su lugar favorito en el mundo y mi padre lo sabía. Era muy atento con ella y no perdía la magia luego de años juntos.- Hablar de ellos me llenaba de nostalgia.

-Un gran hombre.- Concluyó Harry.

-¿Y tus padres?- Pregunté sin dejar de mirar la carretera. -No hablas mucho de ellos.-

-Hablo seguido con mi madre y Gemma, siguen molestando para que vaya a visitarlas...- Soltó una pequeña risa sin gracia.

-¿Y por qué no las visitas? Tú tienes la oportunidad de hacerlo.- 

-No es tan fácil...- Lo miré de reojo, su vista se perdía por la ventanilla.- Mi hermana tenía razón y no quise creerle. Fui un idiota.- 

-¿En qué tenía razón?- Le pregunté.

-Gemma intuía que Gina no era tan buena como aparentaba y yo no lo creí.- Respondió con una mueca.

-Pero fue un error, todos cometemos alguno.- Unos cuantos de mi parte.

Dorchadas Álainn ||H.S|| a.u (Wattys 2019)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora