La brisa tibia de verano chocó en mi cara despacio, como un susurro alentador. Estaba nerviosa, mi corazón golpeaba mi caja torácica que creía... En algún momento se haría un agujero y saldría a saltar por ahí, directo a la nada. A esa enorme nada en la que vivía.
Mi padre estaba fumando en el balcón, mirando la iluminada cuidad de Nueva York. El ruido de los vehículos circulando por la avenida no me hacían el trabajo más fácil, la verdad, solo quería silencio para que mi padre me escuchara. Con calma, sin prisa alguna. Qué solo me oyera.
Me acerqué y el sonido de mis tacones dieron el aviso a mi presencia. Papá volteó mientras botaba el humo de su cigarrillo. Apreté los labios y lo miré.
— Papá...
— ¿Hice algo mal? —cuestiona enseguida, interrumpiendo mis pensamientos y dejándome algo aturdida con su pregunta. Me quedé en blanco.
— ¿Qué? ¡No! ¡Claro que no! —exclamé exaltada. Quería dejarlo bien en claro.
— ¿Es culpa de tu madre? Tal vez si hubiera estado más tiempo contigo, te habría enseñado...
— No papá, ya basta —le digo algo enfadada. No podría culpar a nadie porque esto no es culpa de alguien—. No es culpa de mamá ni tuya —me acerco y acaricio su brazo. Él bajó la vista y ví sus lágrimas caer—. Papá, si tan solo pudiera elegir, jamás elegiría algo que te hiciera daño... Pero esto no se puede elegir, esto solo pasa... Rápido y lento a la vez. Doloroso y placentero. Doloroso cuando la persona que dice amarte llora por no querer que su hija sea así y placentero cuando he encontrado al fin al amor de mí vida.
— Perdóname si hice algo mal... Taylor. —sollozó mirándome.
Nunca en mi vida lo había visto llorar de esa forma y se me partió el corazón, realmente pasó. Lo abracé con fuerza y él en seguida lo correspondió. Escuché que botaba el cigarrillo al suelo y se encargó de sostenerme con ambas manos.
— No estés así papá... Entiendo que es difícil para tí, aunque nunca me hiciste saber lo que pensabas de todo esto...
— Porque creí que eras normal...
— Y lo soy —le interrumpo—. Mírame —le ordené siendo atrevida. Me alejé un poco y me miró con sus azulados ojos tristes—. Sigo siendo la misma Taylor, sigo estando igual como me dejaste la última vez. De hecho soy más feliz... ¿Podrías ponerte feliz por mí? Siempre dijiste que me querías ver feliz... Tal vez no lo seré como tú querías. Casada con un hombre, con hijos hermosos y una casa enorme. Pero seré feliz de todas formas ¿Lo puedes ver?
— Sí lo veo —me dice sonriendo—. Has crecido muy rápido mi ardillita.
Le sonreí frunciendo el ceño en broma. Sabe que lo de ardillita se lo acepto solo a él, a pesar de que odio ese apodo.
— ¿Me sigues amando papá? —pregunté escuchando el temblor en mi garganta. Temía tanto su respuesta.
— Jamás dejaría de hacerlo, eres la niña de mis ojos... Solo dame tiempo —sonrió acariciando mi mejilla—. Aunque me la has hecho difícil —reí, sé a lo que se refiere—. Ni siquiera sé muy bien quién es esa jovencita... Tendré que hablar seriamente con ella si es que se casará contigo... Dios no puedo creerlo, te vas a casar...
Ahora sí, se le vino el peso de la noticia encima y me abrazó.
— No la tortures... Solo habla conmigo. Hay cosas de Karlie que aún no saben...
— ¿Es una delincuente? —me pregunta riéndose. Lo ha dicho entre de verdad y algo en broma.
— ¡¿A caso tiene cara de delincuente?! —le cuestiono de vuelta con la misma risita de él. Él se aleja para mirarme, le brillan los ojos.

ESTÁS LEYENDO
On The Way Home ⚜ Kaylor Fanfic #wattys2017
FanfictionSoy Taylor y vivo junto con mí mejor amiga Selena en un Loft privado que pagan con gusto mis padres. Soy hija de un corredor de bolsa y una distinguida doctora. Pero, siempre me pregunto cada día ¿Qué soy yo? O ¿Qué seré en el futuro? A pesar de tod...