Devórame Otra Vez

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CAPITULO 10 DEVORAME OTRA VEZ (Ella)
Espere con ansias para poder hablar con Erick cuando termino el show, estaba recogiendo las mesas cuando mi jefe me habla:
— Caro te habla Erick—
Deje las cosas arriba de la barra y me acomode la falda color negro y la blusa color blanco junto con la mascada roja que traigo en el cuello.
Al llegar al camerino toque la puerta y mostré mi mejor sonrisa que tenía aunque la verdad me moría de nervios.
Abrió la puerta:
Ca: —Hola— dije
Er: —Hola Caro pasa— abrió la puerta para que yo pudiera pasar
Cerro la puerta y escuche que le puso seguro, y solo sentí unas manos recorriendo mi cintura y se acerca al oído:
Er: — Te extrañe mucho, como no te imaginas—
Ca: —Al igual que yo—
Er: —Pero ahora eres prohibida— me dijo mientras me daba la media vuelta
Ca: — ¿Quién te dijo eso? — Sabía por dónde iba
Er: — ¿No lo eres?— Me miro con incredulidad
Ca: —No, no me case—
Se le ilumino su sonrisa y me toco los labios.
Er: —Me dan ganas de darte un beso—
Ca: — ¿Y, Quien te detiene?—
Er: —Cierto—
Me dio largo beso, ya extrañaba ese calor.

CAPITULO 10 DEVORAME OTRA VEZ (El)
Al llegar al camerino, me quito el saco y le hable a Caro, necesitaba verla y sobre todo acalara varias cosas con ella.
Llegó y al cerrar la puerta con seguro para que nadie nos interrumpiera y sobre todo nadie se enterara lo que iba a pasar en esas cuatro paredes la abrace por atrás y le dije:

Er: — Te extrañe mucho, como no te imaginas—
Ca: —Al igual que yo—
Es hora de decirle:

Er: —Pero ahora eres prohibida— Le dije mientras le daba la media vuelta
Ca: — ¿Quién te dijo eso? — Me miro sorprendida
Er: — ¿No lo eres?— La mire con incredulidad
Ca: —No, no me case—me dijo con una sonrisa la misma que le acaricie, me daba ganas de darle un gran beso
Er: —Me dan ganas de darte un beso—le dije
Ca: —Y, ¿Quién te detiene?—me dijo
Er: —Cierto—
Le di un largo beso y la abrace por la cintura mientras sus brazos estaban en mi cuello, abrí un poco los ojos para ver en que distancia estaba un sillón
La cargue y ella subió sus piernas a mi cintura sin dejar de besarnos, la recosté poco a poco y baje mi boca por el cuello hasta llegar a la parte alta de sus senos, empezaba a desabrochar la blusa cuando tocaron:
Er: — Perdón, Caro te necesito en el salón—
Me pare, la levante y le acomode un mechón de su cabello atrás de su oreja mientras ella, se arreglaba el uniforme, le di un beso
Er: —te marco después—
Me abrazo y salio del camerino mientras agarraba mis labios.

Er: —Pero ahora eres prohibida— Le dije mientras le daba la media vuelta Ca: — ¿Quién te dijo eso? — Me miro sorprendida Er: — ¿No lo eres?— La mire con incredulidad  Ca: —No, no me case—me dijo con una sonrisa la misma que le acaricie, me daba ga...

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