Jueves. Geografía de Estados Unidos.
El Bartlett Dirt ha hecho una lista con los diez intentos de suicidio más destacados del instituto y mi teléfono no para de sonar porque Harry Styles ocupa el número uno de la lista. Jordan Gripenwaldt ha llenado la primera página del periódico escolar con información sobre suicidas adolescentes y sobre qué hacer si estás pensando en suicidarte, aunque a esto nadie le presta atención.
Apago el teléfono y lo guardo. Para distraerme, y también distraerlo a él, le pregunto a Austin por el trabajo «Recorrer Indiana». Forma equipo con Joe Wyatt. El tema que han elegido es el béisbol. Tienen pensado visitar el museo del béisbol del condado y también el que hay en Indianápolis.
—Suena muy bien —digo.
Empieza a acariciarme el cabello y, para que no continúe, me agacho y finjo estar buscando alguna cosa en la mochila.
Liam y Ryan tienen pensado centrar sus excursiones en el James Whitcomb Riley Museum (que el señor Black ya mencionó) y en el museo de nuestro condado, que está aquí, en Bartlett, y que alberga una momia egipcia. No se me ocurre nada más deprimente que ser un alto sacerdote egipcio y acabar siendo exhibido en un museo de Indiana al lado de unas ruedas antiguas de diligencia y un pollo con dos cabezas.
Liam Es la única persona, además de mí, que ignora que su teléfono está sonando.
—¿Así que qué tal? ¿Es horroroso?
Me mira esperando por una respuesta.
—¿El qué?
—Harry.
Me encojo de hombros con indiferencia. —Está bien.
—¡Oh, Dios mío, te gusta!
—No, no me gusta.
Pero noto que me ruborizo y todo el mundo se queda mirándome, por suerte suena la campana y el señor Black exige que todo el mundo se vuelva hacia él.
Un poco más tarde, Austin me pasa una nota. Veo que está haciéndome señas y la cojo.
«¿Sesión doble en el autocine? ¿Tú y yo solos?»
Le escribo: «¿Puedo decírtelo más tarde?» Le doy unos golpecitos en el brazo y le paso la nota.
El señor Black se acerca a la pizarra y escribe «examen sorpresa» y, a continuación, una serie de preguntas. Todo el mundo se queja y se oye el sonido de las hojas al ser arrancadas de las libretas. Cinco minutos más tarde, entra corriendo Harry; la misma camiseta negra, los mismos jeans negros, la mochila colgada a un hombro, los libros, las libretas y la cazadora de cuero gastado bajo el brazo.
Deja caer las cosas por todas partes y recoge las llaves, los bolígrafos y los cigarrillos antes de saludar con un gesto imperceptible al señor Black. Lo miro y pienso: «Esta es la persona que conoce tu peor secreto».
Harry se para un momento a leer lo que está escrito en la pizarra.
—¿Examen sorpresa? Lo siento, señor. Solo un segundo.
Lo dice con su acento australiano. Antes de tomar asiento, viene directo hacia mí. Deja una cosa encima de mi libreta. Le da una palmadita en la espalda a Austin, deja una manzana sobre la mesa del profesor disculpándose de nuevo ante él, y se deja caer en su silla. Lo que me ha dejado a mí es una piedra gris y fea.
Austin la mira, luego me mira a mí y luego mira a Ryan, que entorna los ojos y vuelve la cabeza hacia Harry.
—Friki —dice en voz alta, y luego hace un gesto como si fuera a ahorcarse.
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Broken Soul (L.S)
FanfictionLouis está roto. Harry está roto. ¿Pueden dos mitades rotas reconstruirse? Esta es la historia de una chico que aprende a vivir de un chico que pretende morir; de dos jóvenes que se encuentran y dejan de contar los días para empezar a vivirlos. || A...