A mis ojos sos tan precioso, que me dan ganas de llorar. No puedo mirarte a los ojos, no me quiero quebrar, te aprecio tanto y apenas te conozco.¿Los sueños podrían hacerse realidad? ¿Podría aquel tipo de persona con la que sueño materializarse en este mundo? ¿Respirar el mismo aire que yo respiro? ¿Es eso posible?
Te busco y te encuentro, no atiendas a mis llamados, no me mires cuando te busque. Nos podemos lastimar, y yo solo quiero cuidarte. Me dan ganas de cubrirte con mi amor, como aquellas mantas que usan los niños para sentirse protegidos, y que te sientas cómodo conmigo, me gustaría que sientas que encajas conmigo, porque quiero ser esa persona por la que digas "ella también es mi hogar". Solo llevo amor en mis manos, ¿Será esto suficiente para consolar tu triste corazón? ¿Puedo acariciarte y abrazarte unos minutos más por favor? Es para verificar si sos de verdad.
Estar en tus brazos se siente como una pequeña porción de cielo, una comodidad que no se halla en cualquier lado, mi amor. Quiero saber qué te hace tan especial y hermoso.
Estás contemplando mi corazón, ¿Lo estás sintiendo? ¿Lo estás cuidando? Es un corazón renovado, estaba roto antes, pero algo sucedió, amar(te) lo curó. Curioso, cursi y raro, antes estaba yo, quebrantada en millones de piezas, pero al amar(te) se provocó un cambio radical allí, una revolución, en mi estómago, en mi cabeza y en mi pequeño corazón. Me llevaste a un cambio grande, no solo en mi corazón si no también en mi mente. Me llevaste a pensar, dejé de ser Louisa Clark de "yo antes de ti" y empecé a ser yo, tu reina de bolsillo. Me encanta que te preocupes por mí, pero soy una persona pequeña con problemas pequeños. No necesitas preocuparte tanto, los problemas pequeños se resuelven. Preocúpate si tengo problemas en el alma, o en mi corazón, ya que rara vez se solucionan.
«Y aún tengo memoria. Aún te recuerdo, mis brazos te recuerdan, mis oídos te recuerdan, y anhelan escucharte una vez más, cada vez más. Mis ojos tienen memoria y anhelan verte una vez más, todo el tiempo. Ansían verte una vez más.»
Amo tenerte cerca y poder distinguir cada extremo de tu cara, desde tus desaliñadas cejas hasta tu mentón. Ver la diferencia de tamaño en tus ojos, para así poder retratarte en mi mente con más claridad. Te observaba muy seguido, admiraba tu belleza, eras distinto. A pesar de no ser gracioso, tu torpeza me hacía reír y preocuparme a la vez. Me encantaba cuando sonreías, aunque no lo hicieras conmigo. Por esa razón decidí observarte de lejos en un principio. Pero me era imposible no acercarme, no querer apreciarte más. En algún momento llegué a tener esa ambición egoísta en la que deseaba que nadie más te conociera, para que no se enamoraran de vos, de tu potencial y de tu corazón tal como yo había hecho.
Me gustaba pensar en vos a altas horas de la noche, y tu rostro se dibujaba en mi cabeza, como de costumbre, era algo automático y rápido. Pensaba en las cosas que me hubieran gustado decirte, en las bromas que me hubiera gustado hacerte (porque todas y cada una de ellas era premeditada)
Aún ahora te mantengo en mi mente, te recuerdo a vos. Tus hermosos ojos, tu precioso cabello, la forma correcta en la que intentas hablar, tus pocas expresiones faciales. Porque yo estoy enamorada no solo del chico con el que intercambio mensajes sino también con aquel que veo.
No me quiero acercar demasiado, no quiero asfixiarte con mi amor, aquel que sueles negar y despreciar porque crees no merecerlo. Cuando te vi, y siempre repito esto, rogaba que no me hablaras, que ni siquiera me notaras, como podes ver en líneas anteriores. Hoy se cumple un año de escribirte, y empecé así; con mucho miedo de amarte.
Cuando encienden una llama tan poderosa como el amor, es difícil apagarla. Cargabas sueños e ilusiones en tus brazos, fue suficiente leña para la pequeña llama que luego se propagó. Para cuando te diste cuenta, estabas frente a un gran fogón, ¿Qué me hiciste? ¿Cómo podía yo almacenar tanto amor? Aún te guardo entre mis sueños y anhelos, aunque me hayas dicho que me los guardara y no te tuviera en ellos, perdóname si te llega a disgustar todo esto que te cuento, querido.
He tenido que matar y dejar muchas cosas atrás para llegar a vos y no me arrepiento de haberlo hecho, tampoco me arrepiento de amarte, aunque seas difícil de amar, aunque el amor que te tengo me haya costado lágrimas y dolor, estoy convencida de que amar vale la pena.
¿Debería contarte que mi corazón lo está sosteniendo alguien más? Es así. Vos sabrás interpretar lo que digo.
Lloré mucho por vos, lo hice muchas veces. Estaba cansada de llorar, me sentía estúpida por eso, entonces decidí transformar mis lágrimas en versos. Mis versos fueron mis lágrimas y mis lágrimas eran mi amor. ¿Puedes sentirlas? ¿Son cálidas? Pueden ser agridulces a veces, pero no salieron con intención de dañarte. Te hice un sweater con mis lágrimas, si sientes que no hay nadie para ti allí, o si te sientes triste y solo, por favor, recuerda todo lo que te escribí. Recuerda que hay alguien que te quiere y te anima constantemente.
Fragmento de ''I've made a sweater with my tears''
15 de septiembre de 2017
Cuando me fijé en vos, sentí miedo de mi persona, porque me conozco. No quería involucrar mis sentimientos con nadie. Acepté el hecho de sentirme atraída a vos, porque supuse que todo iba a terminar ahí. Pero no lo hizo.
Te acercaste y cambió todo.
Empezaste a hablar conmigo y me ayudaste a salir de mi tristeza, aunque no te percataras de ella. Si bien, mis días suelen estar nublados, pero con vos cerca son un poco mejor. Siento que en cualquier momento podría decir algo demás.
Sin darme cuenta empezaste a estar, a ser más frecuente en mis pensamientos y en mis escritos.
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SachbücherMe hiciste llorar demasiado, pero mis lágrimas, todas y cada una las transformé en versos para vos.