Capítulo 3. La familia Ford.

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- ¡Blake! - Una voz femenina gritó, Blake frunció el ceño.

- ¿Ahora qué quieres, Jane?

- Ten, vístete.- Jane le aventó una camisa.- Debes parar de mojarle las bragas a cualquier chica que se te cruce en el camino y no, no es un halago. Me da asco que hagas eso.- La mayoría solo observaba.

- Eso fue demasiado cruel.

- Cruel es hacerle creer a todas estas chicas que las llamaras y mañana ni siquiera recuerdes sus nombres, ahora ponte eso. Tengo que hablar contigo.

Blake se puso su camisa, me miró y se fue por donde Jane. Vaya, eso sí qué había sido bastante raro. Entre todas las hipótesis que estaba sacando. Una tipa de las qué estaba halagando a Blake me gritó a lo lejos. No le iba a prestar atención.

- ¡Oye, única y diferente! - No puedo creerlo.- ¿Qué no me escuchas, rarita?- Escuche que los pasos de la tipa se acercaban a mi. Tenía dos opciones; me voy de aquí sin terminar mal y sólo ignorarla o quitarle lo nuevo a esta barbie. Sentí que alguien me jaló del hombro y era ella. Creo que tiene un poco de cara en el maquillaje, reí para mis adentros.

- ¿Quién eres tú y qué quieres?- Me puse seria.

- Sí, mira. No te mereces ni qué te esté dirigiendo la palabra, Jessy. Eres una traidora.-Primero qué nada, ¿quién carajo es Jessy? ¿traidora? ¿yo? Giré mi cabeza para asegurar si era a mi  a quién se estaba dirigiendo y en efecto, era yo. En ese momento ella aventó su vaso cerca de mi y sentí qué los pequeños cristales habían saltado a mi brazo. Por fin noté que ésta tipa estaba ebria y creía que yo era alguien que la había traicionado.

Todos miraban atentos la situación, nadie hacía absolutamente nada. Puedo jurar que les daba gusto lo que esta tipa estaba apunto de hacer.

- ¿Qué, ahora sí no hablas?- No me importa en que situación se encuentre esta chica, tendré un poco de auto-control, pero sí me sigue molestando esto acabara muy mal.

- Te estoy hablando, maldita sea.- En ese momento la tipa se abalanzó contra mi y caímos o más bien, caí en el vaso que había aventado hace rato. Ella estaba sobre mi con las grandes intenciones de golpearme.

- A la mierda el auto-control.- La tomé de las muñecas y cambiamos de posición. Ahora ella estaba sobre los cristales y yo trataba de tomar el control. No la culpo, o tal vez si. Las personas que estaban mirando hace rato antes de que esto terminara de esta forma, ahora nos habían rodeado, mientras abucheaban cosas cómo "Pelea, pelea".

- ¡Suéltame!- La chica se movía demasiado para que la pudiera soltar.

- ¡Estás completamente loca, yo no soy Jessy y no me importa! - De repente alguien me tomó de los hombros y me aventó al suelo, haciendo que la chica se liberara de mis agarres.

- ¿¡Qué mierda!?- Gire mi cabeza y vi a otra tipa que sí bien no me equivoco también había estado en esa bola de hace rato. La estaba ayudando, yo trataba de que esto no terminara mal pero con personas así yo no podía hacer nada.

- ¡Confíe en ti y me mentiste!- La chica que me había confundido ahora estaba parada frente a mi y con un trozo de vidrio en la mano. Realmente iba a hacer esto. Me intente parar pero ella me empujo. No me importaba lo que fuera a pasar, ya estaba harta de que me estuviera humillando.

- Es ahora o nunca.- Me incorpore de inmediato y me iba a ir directamente a el trozo de vidrio que tenía en la mano. Al parecer ella ya sabía con qué intenciones iba así que no lo dudo ni un segundo y quiso cortarme. Le solté un golpe en la cara, lo que provocó que ella cayera en un ruido sordo. No buscaba más problemas en este momento. Ella me arrojó el vidrio y me cayó en la cara. En ese momento sentí un líquido rojo brotar de mi mejilla, no era para exagerar. El dolor era soportable. Todos se quedaron con una expresión de horror y no me quitaban la vista de encima.

Me di la vuelta y salí de ese lugar. Con mi blusa me limpie la sangre que escurría. Ahora necesitaba buscar a Brooke, se supone que estaríamos juntas en esto o por lo menos que me avisara en donde estaría. Salí de ese lugar y me adentre a los arboles que estaban ahí, necesitaba estar sola y procesar lo que acababa de suceder. Me encanta apreciar la noche, se me hace muy relajante. Visualice un árbol talado que me vendría bien para sentarme un momento. Recordé los momentos que pasaba con mis padres y hermano, nadie sabía por qué me gustaba mucho apreciar las noches. Pero la verdadera razón es esa; Mi familia. Sentí que algo me estaba picando mi antebrazo, me quité mi chaqueta y habían pequeñas cortadas con un poco de sangre, había olvidado que la tipa que la tipa me aventó a sus vidrios. Tomé mi chaqueta y la amarre alrededor de mi cintura, no hacía frío, ni mucho menos calor.

De repente unos susurros se hicieron presentes. Me daba flojera pararme a investigar qué sucedía, así qué sólo los ignore y seguía en mis pensamientos. De pronto esos susurros ahora eran gritos molestos de alguien. La duda de saber qué pasaba y quién era me carcomía. Me levante de mi lugar y trate de volver a escuchar de donde venía esa discusión.

- Tienes que aprender a controlarte, sabes lo que pasa sí no lo haces.- Esa voz se me hacía conocida.

- Por más que queramos fingirlo, siempre seremos eso...- Esa otra voz también se me hacía conocida, de repente se callaron, será qué..

- Mira quién está aquí.- Blake, me asusto un poco, pero tuve que fingirlo, estaba detrás de mi, me gire para poder verlo a la cara y me encontré con la sorpresa de qué también estaba Jane, su hermana.

- Déjala en paz, Blake.- Jane intervino.

- Pero si ni siquiera le estoy haciendo nada.- Sonrío inocentemente mientras nos veía a ambas.

- ¿Qué te pasó?- Blake me preguntó en lo que sus manos rozaban mi cortada. Qué le ocurre, fruncí el ceño y me aleje de él.

- Nada, perdón por escuchar su platica de hace rato, tengo que irme.- Me di la vuelta sin decir nada más.

- ¿Por qué te vas tan rápido? si apenas nos estamos conociendo.- Dijo Blake, mientras se posicionaba frente a mi sin dejarme pasar. Perfecto.

- Por qué tengo dos heridas qué curar y una amiga que buscar.

- Te podemos ayudar, bueno, si quieres.- Esta vez fue Jane la que habló, conecté mi mirada con ella. No pierdo nada, pensé.

- Está bien.- Le devolví una sonrisa a ella.- Les diré como es ella físicamente, saben, mejor les enseño una foto.- Saqué mi celular y les mostré una foto que nos habíamos tomado hace ya un par de semanas.

- No es fea, a decir verdad, no son feas.- Blake me miro de una forma coqueta, lo cuál ignoré por completo.

- Lo había olvidado  por completo, él se llama Blake y yo Jane.

- La familia Ford, ¿y tú, bonita?- Ignoré totalmente su pregunta y miré a Jane.

- Amber Anderson.- Le sonreí amablemente.

- Perfecto, vamos a buscarla.- Primero avanzo Jane y yo le seguí su paso. Donde mierda te metiste Brooke.

Sin Memoria Donde viven las historias. Descúbrelo ahora