LA MIRADA de Justin se oscureció. Fue a preguntar a ______ si estaba segura, pero cuando ella
lo silenció con un leve asentimiento de cabeza, cerró los ojos y volvió a besarla.
Cada fibra del cuerpo de ______ pareció incendiarse cuando sus labios se unieron de nuevo.
Por equivocado que fuera lo que estaban haciendo, nunca se había sentido mejor.
—Mañana voy a tener muchas dificultades para mantener las manos alejadas de ti en el
puesto —dijo Justin contra sus labios.
—En ese caso, tendremos que esperar al final del día —murmuró ______ a pesar de saber que
estaba cometiendo un error.
Justin asintió mientras la besaba en un hombro. Luego le subió el jersey lo justo para revelar
la parte inferior de su sujetador negro.
—Estuve a punto de hacer esto cuando estábamos en la cocina —admitió mientras retiraba
el sujetador—. Pero sabía que si te desabrochaba la blusa no habría querido parar.
______ contuvo el aliento cuando Justin introdujo un pezón en su cálida boca.
—Eso habría estado bien —logró decir mientras su cuerpo era recorrido por una oleada de
sensaciones—, porque yo no habría querido que pararas.
Cerró los ojos con fuerza y se arqueó contra él. Durante su matrimonio con Todd jamás lo
deseó ni la mitad de lo que deseaba a Justin en aquellos momentos. Hundió los dedos en su oscuro
pelo y lo rodeó con la pierna buena por la cadera.
Oh, sí. Podía hacer el amor con aquel hombre. Daba igual los riesgos que pudiera suponer
para su corazón, o para su carrera. Por una noche de pura dicha...
El teléfono sonó en aquel momento, haciéndola volver a la realidad.
—Ignóralo —dijo Justin mientras volvía a besarla en los labios.
______ trató de concentrarse en el beso, pero cuando el teléfono dejó de sonar, la voz de su
padre resonó en el cuarto de estar a través del contestador, rompiendo el ambiente.
—Espero que os estéis divirtiendo y que no tengáis ningún problema. Estaré en mi despacho
media hora más y luego tendré encendido el móvil. Llamadme en cuanto escuchéis este mensaje.
Tengo cierta información respecto a los inversores que os vendrá bien para mañana.
______ suspiró. Justin apoyó la frente contra la de ella antes de succionarle un momento el
labio inferior.
Una lenta y seductora sonrisa distendió su rostro.
—¿Crees que habría llamado si hubiera sabido lo que estábamos haciendo?
—Desde luego que no. Se habría dedicado a buscar al juez más cercano para que viniera
aquí de inmediato a casarnos. A fin de cuentas, estamos en Nevada, el estado de las bodas
rápidas. Y mi padre es un hombre desesperado.
Justin se rió mientras se apartaba.
—Supongo que tenemos que llamarlo. Si no lo hacemos empezará a cavilar. Conoce la
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