Después del dìa de ayer, mi mente se encontraba en otro lugar. No me hayaba ni en la escuela ni en ningún sitio. Parker me había insistido por mi actitud tan indifirente en todo, pero yo no podía decir nada. Tenía que callar y lidiar yo sola con este problema.
Al llegar de la escuela me encontré con Lewis y alguien mas.
—Hey Emma. Te presento a Daniel.
—Encantada—dije con muy pocas ganas.
—Bueno sí, lo que sea—dijo el chico ignorando mi mano la cual ofrecí para saludarlo.Lewis no se percató de esto y siguió hablando con él. Ya me caía horrible ese chico. Se que no soy yo ni mucho menos la reina de la simpatía, pero podría al menos tener algo de educación. Pero en fin, decidí no darle vueltas y me tumbé en la cama.
Cuando abrí los ojos me di cuenta de que era de noche. Me había dormido todo el día. Con un bostezo maldije mi perfecta y cómoda cama y bajé para ver a Lewis. El estaba sentado viendo la tele.
—Hola—dije con todavía cara de sueño.
—Hola. Te he dejado la cena en el microondas. No te quise molestar, sabía que estarías haciendo algo importante para no aparecer.
—Claro—mentí.Si supiera que estaba durmiendo... reí internamente y subí a mi habitación a comprobar si tenía alguna tarea. Cuando llegué el cuerpo de un joven chocó contra mi y me caí.
Tuve miedo por la persona, pero cuando vi bien reconocí au aspecto.—¿Parker?—dije confundida—. Casi me matas de un susto, ¿que haces aqui? y ¿cómo has entrado?
—Perdona—me dio un beso en la frente, era su forma especial de saludarme—. Pasaba por el barrio y quería saludar. Bueno, mas que saludar quería pasar la noche contigo.
—¿Cómo?
—Venga, que será divertido y Lewis no se enterará.
—Pero mañana hay escuela—dije mientras me tiraba en la cama—. Eres como un demonio.
—Sí, sí. Pero cierra la puerta que me escucharán.Yo me levanté y cerré la puerta. Parker se agachó y cogió una mochila que estaba debajo de mi cama. No era mia. Era de él.
—Con que a dar una vuelta, ¿eh?—dije con los brazos cruzados.
Éĺ solo me miró divertido y levanto los hombros. Yo reí y nos acostamos en la cama mirando hacia arriba.
—Me encanta tu perfume. Es único. Me relaja—dijo mientras se acercaba y me abrazaba.
La verdad es que no me sorprendía la cercanía de Parker. Desde que nos conocimos hemos cogido mucha confianza. Nos tratamos como si fueramos conocidos de toda la vida. Yo empezaba a recobrar el sentido de la confianza en las personas. Hasta incluso creo que él tambien.
—Oye, ¿puedo saber algo?
—Dime—dijo sin mover su rostro de mi cuello.
—Tu equipo es muy fuerte. ¿Cómo es posible que todo os tengan miedo?
—Mi equipo no es fuerte.
—Yo no diría eso—dije mientras imagenes de los partidos venían a mi cabeza.
—Puede que suene egoísta, pero mi equipo solo ha logrado todo gracias a mi y a King.
—¿King?, ¿el portero?
—Sí. Es mi mejor amigo. Siempre cuento con él. Aunque el condenado es un alma helada. Demasiado seco.
—Me gustaría conocerlo.
—Tu lo de alma helada, ¿no lo has escuchado?—dijo mientras movía una ceja—. Pero bueno, si lo quieres conocer esta bien por mi. Mañana hay partido. Vente. Es el último.
—¿Último?—pregunté curiosa.
—Sí, yo y King nos vamos del equipo. Yo quiero ganar el campeonato de institutos de este año. King tambien se unirá. Aunque eso de la escuela no es lo suyo.
—Allí estaré sin falta—dije y empecé a acariciar su pelo.La noche transcurrió bastante tranquila. Yo seguí hablando con Parker. Cuando vi que había caído dormido, lo acomodé y me levanté. Me puse a dibujar un rato, ya que no tenía nada de sueño. Cuando quise darme cuenta, el despertador sonó. Yo lo apagué y Parker ni se inmutó. Yo reí y bajé a preparar algo de desayuno.
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Te quiero y me duele.
TienerfictieYo. Una chica normal envuelta en un remolino de problemas. ¿Cómo llegue aqui? No solia recordar mis males, ahora duermo con ellos. No sé si podre salir de aqui...tal vez él me ayude o tal vez él me hunda. Tú decides, ¿entras? Si lo haces es hasta e...