La Marca de Enrique

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Al entrar al hotel, Enrique se queda en la recepción, y nos dice — Ya los alcanzo, déjeme hacer una llamada —.

— Estaremos en la habitación de mi tío —le dice Dimitri.

Subimos las escaleras del hotel y entramos a la habitación del padre Damián. Después de esperar a Enrique por quince minutos, él llega y nos dice — Tenemos que estar a 8:00 en la estación de trenes —.

— Iremos en tren a Luxor.

— Si, Angelín. Hay algún problema con eso.

— No, Enrique. Solamente ¿Cuánto tiempo durara el tren en llegar a Luxor? —le dice Angelín.

— 11 o 12 horas. Llegamos allá entre las 7:00 o 8:00 de la mañana, si salimos en el tren de 8:00 de la noche.

— Ok, eso significa que tenemos cinco minutos para empacar, y veinticinco para llegar a la estación de trenes —dice Jhon levantándose de la silla.

— Al paso que vamos, voy a tener que trabajar en las vacaciones de verano. Para recuperar la plata que me he gastado hasta hora, en esta búsqueda.

— Pues habla por ti Angelín, porque yo trabajo con la mamá de Jhon y Brayan. Jhon trabaja medio tiempo en Zoológico Central Park, y Brayan de vez en cuando en el restaurante de su tía Polet —le dije.

— Wuao, chicos no sabía que trabajaran.

— Sí, Padre. Aunque creo, que me va tocar trabajar el doble y decirle adiós a mis vacaciones de verano. Porque estoy a punto de dejar mi tarjeta de crédito en ceros.

— No eres la única, yo creo que sobregire la tarjeta que me dio mi padre con 150 mil dólares —dice Jhon.

— Pues yo estoy igual que ustedes —dice Brayan.

— Bueno chicos, será mejor que dejen su conversación, para otro momento. Porque es hora de que vallan a empacar —nos dice Dimitri.

Salimos de la habitación y nos dirigimos a las nuestras, para recoger la poca ropa que llevábamos con nosotros. Mientras empacábamos nuestras cosas en los maletines, le dije a Angelín — Ahora como haremos para hallar la otra espada, sino tenemos la pista principal para encontrarla —.

— Pues déjame decirte que te equivoca, si la tenemos —me dice ella, mostrándome el papiro.

— ¿Cómo?

— ¿Cómo lo hice? me dice ella interrumpiéndome — Cambie los piros, al momento de lanzar el cofre —.

— Me imagino la cara que podrá el arqueólogo Wister, cuando abra el cofre; y mire que el papiro no es original.

— Yo también —me dice Angelín.

Mientras nos reíamos, Dimitri toca la puerta de nuestra habitación. Angelín camina hacia a ella y al abrirla Dimitri nos dice — Chicas ya es hora de irnos —.

— Ok, Dimitri. Deja terminar de empacar mis cosas —le dije mientras recogía la ropa que estaba sobre la cama.

— Ok, las esperamos abajo —nos dice él.

Al terminar de recoger la ropa salimos de la habitación, al bajar las escaleras vemos al Padre Damián esperándonos en la recepción por las llaves, al acercarnos a él nos dice — Afuera nos está esperando una minivan —. Mientras le entrego las llaves, Angelín continua caminado hacia la salida de hotel y antes de llegar a la puerta la alcanzo. Cuando subirnos a la minivan Dimitri nos pregunta por su tío y le dije — Él viene a hora —.

Los Hijos de La Luz "El Cristal y la Cinco Espadas"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora