LITTLE THINGS (CAPITULO 30).
Llegue a casa sin terminar de creérmelo. El regalo que me había hecho Zayn no lo había hecho por mí nadie, iríamos a Nueva York, con ellos, con Amanda y sin padres. Estaba algo cansada, asique me fui a dormir directamente, la semana que me esperaba era larga. Teníamos los primeros exámenes y encima no podría ver a Zayn.
Como todos los lunes, este no iba a ser la excepción y empecé con el pie izquierdo. Según saqué la taza del microondas, todo el café se me cayó por encima. Muy bien Patricia, buena forma de empezar un lunes.
Subí a mi habitación a cambiarme de ropa y para mi sorpresa, mi hermano estaba en la habitación.
-P: Dani, ¿se puede saber que haces en mi habitación?
-A: Tienes un mensaje de un tal Zayn (dijo con mi móvil en la mano).
-P: Tienes dos segundos para darme MI móvil y salir de MI habitación.
-A: ¿Quién es? ¿Es TU novio?
-P: ¡¡DANI, FUERA DE MI HABITACION YA!!
Parece que le apetecía jugar, pero yo no estaba para bromas. Dos exámenes en las primeras horas de clase, se me había caído el café encima y por si fuera poco mi hermano estaba gracioso esa mañana. Que a gusto había estado sin el estas dos semanas, pero todo lo bueno se acaba.
Me cambié de ropa sin pensar mucho en que me pondría y salí de casa en busca de Amanda.
-A: Harry me habló ayer por la noche.
-P: ¿Harry? ¿Y qué te ha dicho?
-A: Que si algún día de esta semana podíamos vernos...
-P: Tía, ¿no le abras dicho que si? Que estamos de exámenes.
-A: Le he dicho que no creía que pudiera, que esta semana tenía muchas cosas que hacer, que si eso ya le llamaba yo.
-P: ¿Te estás haciendo la interesante con Harry?
-A: Un poco.
Llegamos a clase algo apuradas de tiempo, pero para nuestra suerte, la profesora de geografía se retrasaba. Una vez llegó, diez minutos tarde, nos repartió los exámenes y comenzamos con el primero de ocho que tendríamos esa semana. Una hora y media después estábamos fuera satisfechas por el resultado.
Y así, cuatro días, siete exámenes, 6 litros de café, 12 horas de sueño menos, y dos bolis gastados después, conseguimos superar nuestra primera tanda de exámenes de evaluación de segundo de bachillerato. Tocaba celebrarlo. Toda la clase iríamos a uno de los Pubs más famosos de Londres.
Llegue a mi casa y lo único que me apetecía era dormir lo que no había dormido durante toda esa semana. Así que eso hice, ya que luego tendría tiempo suficiente para arreglarme. Comí un par de filetes que había dejado mi madre preparados antes de irse a trabajar y me subí a mi habitación. Dos horas y media después, el pesado de mi hermano empezó a hacer más ruido de lo normal.
-D: ¡¡PATI, PATI!! ¿A que no sabes que ha pasado hoy en clase?
-P: ¿Tienes que contármelo ahora?
-D: ¡SI, AHORA!
Estaba tan entusiasmado que decidí escucharle. Resulta que a un chico un año más mayor que él lo habían expulsado por pegarle un puñetazo a un estudiante mas mayor. Pero lo más increíble de todo es que el chaval, con solo 15 años, había pegado a un chico de último curso, de mi curso, y no solo eso, había pegado a Marcus. Al parecer había sido un malentendido mientras que Marcus les daba clases de futbol, pero por una tontería Marcus se había ido a casa con una brecha en la ceja y el ojo morado.
Me dio demasiada pena, así que decidí ir a su casa a ver si estaba bien, al igual que el vino a la mía la semana pasada. Me duché rápido, me puse unos vaqueros y una sudadera y fui directa a su casa.
"Amanda, a lo mejor llego un poco tarde a la fiesta, ha habido un problema con Marcus y voy a ver si está bien. No te preocupes, no creo que tarde mucho. Te quiero".
Cinco minutos más tarde estaba llamando al timbre de casa de Marcus.
-M: ¿Qué haces aquí?
-P: Mi hermano me lo ha contado. ¿Estás bien?
-M: He estado mejor. ¿Quieres pasar?
La idea de estar a solas con él, después de lo que me había contado hace unos días, no me hacia demasiada gracia, pero ante todo era mi amigo y tenía que hacerlo.
-M: Gracias por venir.
-P: De nada, ¿estás solo?
-M: Si, mis padres no han llegado todavía de trabajar.
-P: ¿No te has curado la herida todavía? Déjame un botiquín anda.
Ahí estábamos, el sentado encima de la cama y yo de rodillas curándole las heridas de la cara, igual que en Tres Metros Sobre el Cielo, cuando Babi le cura las heridas a Hache. La misma escena, igual de bonito, pero con distintos personajes.
Termine de curarle como pude los rasguños que tenía en la cara. Maldito niñato de 15 años.
-M: Gracias.
-P: No me las des.
-M: Gracias de todas formas.
Sus ojos se quedaron mirando fijamente los míos, agradeciéndome que estuviera ahí, con el.
-P: ¿Quieres que hablemos de lo del otro día?
-M: Esas cosas no se hablan, mejor se hacen.
Y nada más terminar la frase, sus labios estaban pegados a los míos. Yo sin saber muy bien porque, le correspondí ese beso que el tanto tiempo llevaba buscando. ¿Qué haces Patricia? Es Marcus, no puedes hacerle esto, está enamorado de ti (sonó una voz en mi cabeza). Pero a pesar de todo a mi no me apetecía parar, quería besarle, no sabía si era por la situación, que no me parecía bien quitarme o porque realmente quería. ¿Me gustaba Marcus?
Tan oportuno como siempre, Hey brother de Avicii nos interrumpió. Que no sea Zayn, por favor, que no sea Zayn (se repetía constantemente en mi cabeza).
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LITTLE THINGS. [EDITANDO].
FanfictionHay veces que la vida te sorprende. Patricia no tenia buenos presentimientos cuando sus padres la dijeron que debían mudarse a Londres junto a otra familia, la de la chica que peor le caía de su instituto. Lo que Patricia no sabia es que ese gran c...